<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897</id><updated>2012-02-06T06:16:16.340-05:00</updated><title type='text'>Matamoscas</title><subtitle type='html'>Historias, miradas.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>165</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-1569854950939407005</id><published>2012-01-26T13:50:00.003-05:00</published><updated>2012-01-26T14:05:04.149-05:00</updated><title type='text'>¿Vale la pena ser periodista?</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;Suelo tener algunas "discusiones" con una amiga muy querida (española y colega, para más señas), sobre el oficio periodístico y las transformaciones que ha tenido en los últimos años. Pongo la palabra en comillas porque no son discusiones en el sentido literal; son, más bien, conversaciones en torno al tema y puntos de vista que, por lo general, son diferentes. La última vez que hablamos me pidió para su blog un texto y a mí lo único que se me ocurrió fue preguntarme si vale la pena ser periodista o no. Esto fue lo que salió&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Vale la pena ser periodista?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El panorama es cada vez menos alentador: en España el diario Público anuncia “concurso de acreedores” (lo que significa que no tiene cómo pagar sus deudas), y La voz de Asturias le sigue los pasos. En televisión se hacen recortes y cadenas que parecían ideológicamente incompatibles se fusionan. El resultado: cientos de periodistas en la calle o, peor aún, regalando su trabajo por tres pesos. En Colombia la situación no es tan desalentadora (al menos hasta ahora), pero tarde o temprano llegaremos a lo mismo. El periodismo, al menos como está concebido hasta ahora, es inviable; las nuevas tecnologías trajeron formas de hacer y abordar un oficio que estaba en manos de pocos. Si esto es bueno o malo no lo sé (seguramente tendrá algo de las dos), pero cada vez es más difícil pensar que uno podrá pasar el resto de la vida ejerciendo como periodista en un medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo abrir la polémica sobre si los medios –en especial los de papel–, van a desparecer; el tema, creo, ya ha sido tratado hasta la saciedad. Tan sólo me gustaría entender porqué yo mismo, que apenas llevo poco más de un lustro ejerciendo, me empeño en seguir en un oficio que no es, ni de lejos, el “más bello del mundo”, como lo describió García Márquez. Patrañas: todo el que haya sido periodista alguna vez (porque son muchos los que lo han dejado), sabe que este camino está más lleno de espinas que de rosas. Estoy cada vez más convencido de que si tuviera que trabajar en un noticiero de televisión, pendiente de las chivas y el “último minuto”, preferiría renunciar y poner un puesto de empanadas en una esquina bogotana. No me emocionan un ápice las tales “chivas” y me producen lástima los periodistas que corren tras ellas sin importar lo que tengan que hacer para conseguirlas. Me aterra la forma cómo está concebido el periodismo de televisión, al menos aquí en Colombia: hacer bulla, agrandar las cifras, magnificar los desastres para llamar la atención de un público sediento de morbo. Pero qué sé yo: a juzgar por lo que hacen algunas cadenas españolas con sus reportajes en la tele, me parece que si por acá llueve, en la Península no escampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que aquí y allá vamos en picada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he pasado los seis años que llevo haciendo periodismo metido en salas de redacción de medios escritos. Es, creo yo, el género del oficio más completo, menos visible y el que primero va a desaparecer gracias a la era digital y al hecho de que las nuevas generaciones leen mucho menos que las anteriores. He pasado por un periódico, cinco revistas, una agencia de noticias en España y escrito de manera freelance para varias publicaciones. Tengo un blog que me genera amores y odios, y que he cerrado y vuelto a abrir decenas de veces después de decirme a mí mismo que “esta vez sí será la última”. Conservo muchas objeciones hacia los medios escritos (no termina de convencerme el hecho de que quieran parecerse cada vez más a la televisión), pero, con todo y eso, estoy seguro de que me daría muy duro salirme de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo porque creo en el poder de la buena escritura; en la fuerza que tiene contar una historia bien contada, fijándose en los detalles y el contexto; estoy convencido de que las noticias se comprenden mejor cuando se dibuja una cara tras el hecho y no nos dejan nadando en el mar de las cifras. Creo en la palabra escrita como el arma más eficaz contra el olvido –esa peste generalizada por el exceso de información al que estamos sometidos–, y tengo la certeza de que quienes escribimos no lo hacemos sólo para demostrarle algo a nuestros improbables lectores, sino para descubrir nosotros mismos lo que estaba oculto antes de empezar a redactar y que, de una forma u otra, nos ayuda a encontrar nuestro lugar en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribiendo la historia de un torero inglés en Málaga, que seguía cogiendo el capote a los 67 años luego de una operación a corazón abierto y aun a riesgo de morir, entendí, aunque suene muy obvio, que poco importa el éxito o el dinero si uno hace algo con una pasión desbordante. Hurgando tras los pasos de un escritor caldense que ha ganado más de treinta premios pero sigue siendo desconocido para el gran público, comprendí que correr tras la fama es una carrera vana; que el paso del tiempo es implacable y nos borrará a todos más temprano que tarde. Intentando reconstruir la historia de un periodista de mi ciudad que se hizo matar por sus ideales, creí entender que ninguna historia vale una vida, y que quizás sea mejor llevar una existencia humilde, rodeada de las pocas personas que nos quieren a pesar de nuestras constantes equivocaciones, a convertirse en un mártir olvidado. Puede que me equivoque, sí, o que las cosas que crea comprender no sean como las veo, pero gracias a estas y otras tantas historias, he llegado a agarrar con las manos un poco –muy poco, en realidad– de eso que llaman vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé por qué soy periodista. Nadie en mi entorno familiar lo es (mi padre es economista y mi madre profesora), ni he tenido influencia alguna para convertirme en ello. La referencia familiar más cercana a esta profesión son dos libros viejos, empastados de manera rústica y escritos a máquina, que redactó mi abuelo hace varios años. Se llaman Antes del olvido y son sus memorias. No hay que pedirles mucho más allá de una honestidad bonita: mi abuelo fue más un hombre de campo que de letras –pasó más de la mitad de su vida entre fincas–, y por eso mismo sus libros están plagados de errores de ortografía y sintaxis. Pero eso ni siquiera es periodismo: se acerca al plano de la literatura, un campo que me apasiona más que las noticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que por ahí vaya la cosa: escogí el periodismo porque intuí que era una buena forma de contar historias, aunque haya grandes diferencias entre la ficción y la realidad. Estoy convencido de que ésa es la forma más efectiva que tienen los hombres para comprender su entorno y el de los demás, y de paso dotar su vida de sentido. Las historias, así sean muy diferentes a la nuestra, nos ayudan a comprender que no estamos solos, que lo que vivimos también lo viven otros y que aquello que no hemos podido experimentar ya le ha sucedido a alguien. A través de ellas entendemos –o tratamos de entender– a los demás. Y de paso a nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que ese es el punto. Por eso, tal vez, el afán de informar, la inmediatez, las ganas de soltar la chiva antes que el otro o trabajar arduamente por una exclusiva, no me atraen. A veces me pregunto si elegí bien y no tengo una respuesta; me gustaría haber hecho otra cosa, tener un saber más concreto y menos etéreo, pero al final me convenzo de que esto es a lo que más me ajusto. No sé si lo ejerceré toda la vida, pero al menos siempre tendré la posibilidad de contar una historia, haga lo que haga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Vale la pena ser periodista justo ahora cuando los medios se cierran, la estabilidad laboral de los comunicadores se reemplaza por el “freelance”, los sueldos son cada vez más bajos y la carga de trabajo, por cuenta de la tal convergencia, es agotadora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una pregunta difícil y más si tenemos en cuenta el incierto futuro de la profesión. Asistimos a una forma completamente distinta de abordar el periodismo y a un despertar tecnológico sin precedentes. En la actualidad los colegas andan pegados al iPhone o al Blackberry divulgando las últimas noticias en Twitter, subiendo videos a YouTube, actualizando el blog, pendientes de sus contactos en Facebook… en fin: casi que han reemplazado su vida real por aquella de la web 2.0. Puede que me esté quedando atrás –lo sé, soy consciente–, pero aún me resisto a caer en esa rutina; quizás no tenga nada de malo, pero no quiero ser esclavo de la información efímera (que tanto contribuye a nuestro Alzheimer colectivo), ni reemplazar lo tangible por lo virtual. Puede que así no vaya para ninguna parte, que tarde o temprano termine cayendo en lo mismo, y que mantener esta actitud raye en un romanticismo absurdo, pero, al menos hasta que sea inevitable, seguiré haciéndolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta, al final, es esta: no sé si valga la pena ser periodista. A veces creo que sí, que hay algo de noble en este oficio, pero otras veces me parece que estamos poseídos por el deseo narcisista de ser reconocidos. Hay que ver cuánto ego tienen algunos colegas, y la verdad sigo sin entender por qué: ¿qué tiene de especial esta profesión? ¿Qué la hace diferente a las otras? Mientras tanto, mientras trato de obtener la respuesta a tantas preguntas, me quedo con una frase de Kapuscinski sobre el poder que tiene contar una historia: “Hay que ser conscientes de que al final siempre nos espera el resabio de la insatisfacción. Lo único que podemos pretender es lograr una aproximación a esa visión, esa imagen que, a nuestro juicio, merece la pena transmitir”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién mejor para decirlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-1569854950939407005?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/1569854950939407005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=1569854950939407005' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1569854950939407005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1569854950939407005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2012/01/vale-la-pena-ser-periodista.html' title='¿Vale la pena ser periodista?'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5788100407408222753</id><published>2012-01-13T11:13:00.000-05:00</published><updated>2012-01-13T11:14:39.318-05:00</updated><title type='text'>Gracias, Hernán.</title><content type='html'>Sin palabras. Sencillamente genial: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe width="560" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/_VEYn3bXz34" frameborder="0" allowfullscreen&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5788100407408222753?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5788100407408222753/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5788100407408222753' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5788100407408222753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5788100407408222753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2012/01/gracias-hernan.html' title='Gracias, Hernán.'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/_VEYn3bXz34/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5762596488990196414</id><published>2012-01-10T10:32:00.003-05:00</published><updated>2012-01-10T10:51:58.657-05:00</updated><title type='text'>Un año</title><content type='html'>Hoy hace un año mataron a Julián García en la vereda del Alto Arroyo, en Villamaría, Caldas. Doce meses después la investigación (si es que hay una) no ha revelado nada; los asesinos siguen tan campantes y el silencio no se ha roto. Como Julio era campesino humilde la noticia no salió en la prensa ni nadie ha hablado más del tema. Pero yo aún lo recuerdo. En honor a él, en donde quiera que esté, estas palabras que escribí hace un año, un día después del hecho, con rabia en el alma y aguardiente en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;¿Cuánto vale una vida?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los días, a las 5 y 30 de la tarde, Julián se ponía el sombrero, las botas de caucho, y comenzaba a subir la montaña para traer el ganado. Una rutina que venía repitiendo desde hace años y que hacía con gusto porque no había nada más importante para él, nada que lo llenara más de satisfacción, que ver un puñado de vacas reunidas. Es curioso cómo suelen cambiar las prioridades de la gente: mientras muchos de nosotros vivimos atados al tiempo, a las apariencias, a los patrones de éxito que nos imponen, otros, como Julián, encontraban la felicidad en algo tan simple como sentarse en un potrero a mirar animales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde del lunes salió como siempre a recogerlos mientras su esposa lo esperaba abajo. Pocos minutos después se escucharon los tiros. Unos, dos, tres, cuatro, cinco y seis: todo el tambor de un revólver. Dicen que Julián alcanzó a caminar un poco y se desplomó en el camino; dicen que su esposa salió corriendo al oírlos, como si hubiera sabido, de inmediato, que algo había sucedido; dicen que una niña alcanzó a ver a un tipo que huía corriendo montaña arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas dos días después no logro quitarme de la cabeza la imagen de cómo habrá sido el momento: ¿cuánto tiempo llevaba el tipo esperándolo en el potrero? ¿Le habrá salido de frente? ¿Le dijo algo antes de matarlo o abrió fuego así, a quemarropa, sin mediar palabra? ¿Habrá alcanzado Julián a pronunciar alguna palabra, una frase?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo siento una rabia y una impotencia enormes; sé que debería dejar pasar más tiempo y no escribir este tipo de cosas, pero me duele aceptar que nos hayamos acostumbrado a que matar sea cosa de todos los días y a consentir que la mayoría de los crímenes queden en la más completa impunidad. ¿Cuántos casos como el de Julián no se presentan a diario en este país sin memoria? ¿Cuánto vale una vida aquí? Dice María Jimena Duzán en el libro sobre el asesinato de su hermana Silvia, hace veinte años, que una de las cosas que más le impresionan de los colombianos es esa capacidad que hemos adquirido para justificar las muertes violentas. “Si lo mataron era porque andaba en malos pasos”, decimos, y nos tranquilizamos al pensar que tras esa muerte había una razón. Pues no. No debería existir ninguna razón para los asesinatos porque por más cagadas que haga una persona las cosas no pueden –ni deben– solucionarse a plomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me jode es pensar que hace apenas una semana habíamos estado con Julián tomando trago, riéndonos, bailando. Julio era un campesino, una persona humilde y bondadosa que trabajaba para mi papá desde hace muchos años y sentía hacia él una lealtad de hierro. Esa tarde del primero de enero me había dicho, entre un Cristal y otro, que su sueño era conocer los Llanos porque allá tenía que haber muchísimo ganado. Esa tarde habíamos cantado juntos algunas rancheras que siempre me acordarán de él. Y ahora esto: la muerte, los tiros, la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuánto vale una vida acá? Hasta que no le demos el valor que tiene no saldremos jamás de este hoyo tan profundo en el que estamos metidos. Y muertes como la de Julián, por desgracia, seguirán siendo cosa de todos los días.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5762596488990196414?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5762596488990196414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5762596488990196414' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5762596488990196414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5762596488990196414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2012/01/un-ano.html' title='Un año'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3848077981941007973</id><published>2011-12-29T10:21:00.005-05:00</published><updated>2011-12-29T10:30:19.026-05:00</updated><title type='text'>Una novela enorme</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-dTNwUaGZ-dU/TvyFodDmctI/AAAAAAAABB4/Kel_Db99-10/s1600/Jonathan-Franzen-006.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5691570959130456786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 192px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-dTNwUaGZ-dU/TvyFodDmctI/AAAAAAAABB4/Kel_Db99-10/s320/Jonathan-Franzen-006.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Tengo que empezar por hacer una confesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta: hace mucho tiempo un libro no me impactaba tanto. No he logrado dejar de hablar de él (mi esposa está mamada) con dos amigos que ya lo devoraron. Cada que nos reunimos es lo mismo: cualquier tema, cualquiera, tiene una referencia a Libertad. Que tal o cual cosa se ve en lo que le pasa a Richard y a Patty; que cómo es posible que Walter no sé qué; que Joey y Connie son la viva prueba de que… en fin: no les voy a contar la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-8LJPnlSNZoI/TvyGL6KBwtI/AAAAAAAABCE/JHsMtgIWf8s/s1600/libertad.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5691571568237462226" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 198px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-8LJPnlSNZoI/TvyGL6KBwtI/AAAAAAAABCE/JHsMtgIWf8s/s320/libertad.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Creo que el gran mérito de este libro, más allá de lo que cuenta, es la forma cómo están construidos los personajes. Desde el primer capítulo, cuando Franzen nos muestra la vida de Walter y Patty Berglund, una pareja de clase media-alta estadounidense, uno, de lector, comienza a amarlos u odiarlos. De inmediato. Y se da cuenta de que este escritor logra, de manera tremenda, retratar la esencia humana: cómo podemos querer tanto a una persona pero, al mismo tiempo, ser con ella unos verdaderos cabrones; cómo llegamos a sentirnos frustrados de manera tan repetida; cómo el amor y la vida están tan íntimamente ligados al dolor y la alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro impresionante, enorme (667 páginas que ni se sienten), deslumbrante, envidiable (sí, ya sé, pero la verdad es que creo que los adjetivos se quedan cortos). ¿Qué más puedo decir? Que lo lean, y ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, ah: esta no es una reseña. Ya me aburren las reseñas (más escribirlas que leerlas, aunque también), sino, más bien, una invitación a descubrir este libro magnífico. Me había prometido no escribir más sobre libros pero, ¿qué puedo hacer? A veces hay que romper nuestras propias promesas. Como le pasa a Walter en Libertad…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3848077981941007973?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3848077981941007973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3848077981941007973' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3848077981941007973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3848077981941007973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/12/una-novela-enorme.html' title='Una novela enorme'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-dTNwUaGZ-dU/TvyFodDmctI/AAAAAAAABB4/Kel_Db99-10/s72-c/Jonathan-Franzen-006.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5415194580506951621</id><published>2011-12-19T16:36:00.004-05:00</published><updated>2011-12-19T18:27:48.387-05:00</updated><title type='text'>Propósitos (algunos ingenuos) para 2012</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Ktb1_lpa95M/Tu-uakd_ANI/AAAAAAAABBs/jxllMtMEWxE/s1600/205582_124150474327970_100001990540801_168597_3860723_n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687956625881497810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-Ktb1_lpa95M/Tu-uakd_ANI/AAAAAAAABBs/jxllMtMEWxE/s320/205582_124150474327970_100001990540801_168597_3860723_n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tomarme menos en serio. Reírme más de este oficio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir, pero borrar con mucho más ahínco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacer deporte. No dejar la elíptica del estudio como un adorno excéntrico del apartamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguir pasando el tiempo con los buenos (y pocos) amigos; conversar con ellos alrededor de un trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querer a mi esposa cada día un poco más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser más indulgente; volver el estómago más duro y resistente a los golpes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contar chistes malos. Y disfrutarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avivar la curiosidad, estar atento a las cosas que no parecen tener mucha importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguir perdiendo la fe en el mundo editorial y, sobre todo y de ser posible, no conocer a los escritores de los libros que me han gustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conocer a los escritores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguir escribiendo tercamente (también en este blog) a pesar de que a veces prevalezca la sensación de que no hay mucho qué decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dudar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver menos noticieros de televisión y más programas basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuar con la firme intención de no ir a conciertos, a menos que vengan los Rolling Stones o que vuelvan Sabina y Miguel Bosé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajar más dentro de Colombia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No comprar ni Blackberry, ni Iphone, ni menos, mucho menos, caer en la tentación de abrir Twitter. Ya el Facebook es suficiente adicción y, para ser sincero, prefiero seguir disfrutando de la vida real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(A propósito del Facebook): dejar de estar pendiente de la tiranía del "me gusta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No entrar en debates inútiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrar en debates inútiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Equivocarme, pero en lo posible no cagarla hondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5415194580506951621?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5415194580506951621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5415194580506951621' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5415194580506951621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5415194580506951621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/12/propositos-algunos-ingenuos-para-2012.html' title='Propósitos (algunos ingenuos) para 2012'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Ktb1_lpa95M/Tu-uakd_ANI/AAAAAAAABBs/jxllMtMEWxE/s72-c/205582_124150474327970_100001990540801_168597_3860723_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-780489169178912465</id><published>2011-10-30T20:49:00.002-05:00</published><updated>2011-10-30T21:08:47.919-05:00</updated><title type='text'>Mi oído en su corazón</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-YgpA6NfagTg/Tq3-4ITPI6I/AAAAAAAABBU/wZm-mIM24u8/s1600/Hanif.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5669467746183619490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 166px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-YgpA6NfagTg/Tq3-4ITPI6I/AAAAAAAABBU/wZm-mIM24u8/s320/Hanif.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nada más difícil que escribir una historia para tratar de descifrar los misterios que se esconden tras la relación de un padre y un hijo. Hay unas, como El olvido que seremos, de Abad, en las que prima un sentimiento de admiración profundo y un terrible dolor por la pérdida, injusta, del ser más amado; pero hay otras, como Mi oído en su corazón, de Hanif Kureishi, en las que existe una relación un poco más traumática, dolorosa y compleja que resulta mucho más difícil de desentrañar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las relaciones entre padres e hijos siempre serán un misterio, pero es inevitable que con el tiempo terminemos replicando aquellos aspectos del viejo que alguna vez dijimos que no haríamos. Hay ciertas cosas que parecen estar destinadas a hacerse de nuevo, así en el fondo nosotros mismos las detestemos: la manera de reaccionar ante las circunstancias, el carácter irascible, ciertos gestos y formas de comportarse. Uno es su padre, sí, y en ocasiones eso no es fácil porque no todos los viejos son como el buen señor Abad, asesinado por los paramilitares hace ya un par de décadas. Ahí está, por ejemplo, el caso de Kureishi: presionado por su papá, un pakistaní que emigró a Inglaterra soñando con convertirse en un escritor de éxito, crece mortificado porque él sí logra lo que el señor Kureishi no pudo: vivir de las letras. Una relación difícil (pero no por eso menos entrañable) que intenta explicar, varios años después de su muerte, sumergiéndose en las novelas sin publicar que su padre dejó escritas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay que ser muy listo para descubrir que en la escritura se encuentran muchas pistas sobre un personaje. Los últimos días me los he pasado leyendo una serie de novelas inéditas de alguien que, hasta ahora, había sido desconocido para mí, y he logrado descubrir varios rasgos que de alguna manera explican por qué era como era. O eso creo. Entrar en unos escritos que, bajo el rótulo de ficción, esconden una realidad soterrada, puede llegar a ser muy útil para averiguar quién era la persona que se sentaba frente a la máquina. O al menos una parte suya. Y ahí, en esas novelas, hay también una relación tortuosa con padre y madre. ¿Tiene eso algo que ver? Supongo que sí, pero hay que seguir leyendo para averiguarlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-780489169178912465?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/780489169178912465/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=780489169178912465' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/780489169178912465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/780489169178912465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/10/mi-oido-en-su-corazon.html' title='Mi oído en su corazón'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-YgpA6NfagTg/Tq3-4ITPI6I/AAAAAAAABBU/wZm-mIM24u8/s72-c/Hanif.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3203216535388681837</id><published>2011-10-02T11:13:00.002-05:00</published><updated>2011-10-13T10:04:09.964-05:00</updated><title type='text'>Miami</title><content type='html'>Una de las consecuencias directas de la crisis económica es que prácticas como la mendicidad se están expandiendo, cada vez con mayor rapidez, por aquellos que solíamos llamar “países del primer mundo”. “Eso no lo veíamos antes”, nos dice Paola, la mujer que nos recibió en el aeropuerto, señalando con el dedo a un hombre de unos setenta años, blanco, calvo y sudoroso, que sostiene sobre sus manos, a la altura del pecho, un cartón en el que pide dinero para comer. Como tampoco se veía esa gente que ofrece botellas de agua y Coca-Cola en los semáforos, o a esos viejos de raza negra que se protegen del sol bajo los árboles en Miami Beach.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que nos ha traído el capitalismo desbocado: la eliminación de una clase media que solía vivir de manera decente y hasta lograba darse ciertos lujos de vez en cuando. Ahora los términos medios son cada vez menores: o tienes mucho o no tienes nada. Es así de simple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miami es una ciudad extraña. Por un lado están sus edificaciones estilo Art-decó que se extienden por casi todo Miami Beach y Coconut Grove, mientras que por otro está la enorme influencia latina que el turista puede ver en forma de barrios de inmigrantes (hay un parque entero en el que los jubilados cubanos se la pasan jugando dominó y hablando mal de Castro), y la gran cantidad de gente que te habla ese español mal hablado, salpicado de palabras en inglés y traducciones literales que resulta, a veces, difícil de entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ciudad de la Florida representa eso que simboliza la cultura gringa: el consumismo desmedido traducido en enormes “malls” llenos de almacenes y rebajas. A eso van los colombianos a Miami: a comprar lo que acá cuesta el doble y a presumir de que les sale más barato pagar los tiquetes y regresar antes que adquirir esas cientos de cosas que no necesitan en Bogotá o Medellín. A eso, claro, o a buscar un mejor futuro en esos trabajos de segunda que, por cuenta de la crisis, ahora los propios gringos se ven en la obligación de realizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdonarán, pero yo no le encuentro la gracia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3203216535388681837?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3203216535388681837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3203216535388681837' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3203216535388681837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3203216535388681837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/10/miami_02.html' title='Miami'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8263610363414500239</id><published>2011-09-20T18:14:00.005-05:00</published><updated>2011-09-20T18:26:03.861-05:00</updated><title type='text'>Tomás, Tomás, Tomás...</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-jWMWLxnq7QM/Tnked2S3gXI/AAAAAAAABBM/h-JgCFpuw4Q/s1600/44.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5654584305280057714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-jWMWLxnq7QM/Tnked2S3gXI/AAAAAAAABBM/h-JgCFpuw4Q/s320/44.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Hagamos cuentas: portada de Arcadia; columnas de Carolina Sanín, Fernando Quiroz y William Ospina (seguro se me quedan varios en el tintero); una entrevista extensísima en El Malpensante; otra más en El Espectador con un adelanto de tres capítulos del libro, y un río de elogios que van desde el ya manido “secreto mejor guardado de la literatura”, al exagerado “clásico contemporáneo de la literatura latinoamericana”, son apenas algunas de las reacciones que ha generado la recién salida novela del escritor Tomás González, &lt;strong&gt;La luz difícil&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez en mucho tiempo parece haber un consenso general: la novela, dicen críticos y periodistas, es fantástica. Conmovedora, bella, emocionante y una cantidad de adjetivos que, mal que bien, despiertan la curiosidad de lectores juiciosos y desprevenidos. Como me han gustado las novelas que he leído de Tomás (bueno, no todas), yo también sucumbí a la tentación y compré el libro. Lo hice el día del lanzamiento que se realizó en la biblioteca del Gimnasio Moderno, en Bogotá, donde se dio una charla a cargo del crítico Luis Fernando Afanador (quien quizás por causa de la emoción terminó hablando más de lo necesario) y la siempre afinada Marianne Ponsford, quien logró sacarle buenas respuestas a un entrevistado difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi impresión, después de tanta alharaca, es que &lt;strong&gt;La luz difícil &lt;/strong&gt;es una muy buena novela, un gran libro, pero tampoco para elevarlo hasta el nivel que ha llegado. La prosa de Tomás es poética y diáfana; la construcción de las frases es impecable (hay muchas bellísimas desperdigadas por todo el libro) y la historia, para resumir, es hermosa y dura, como la vida. Pero, al menos a mí, me han conmovido muchísimo más otras novelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá del libro, los amigos de &lt;a href="http://www.libelulalibros.com/2011/09/adivinen-tomas-gonzalez.html"&gt;Libélula&lt;/a&gt;, tan escépticos con la prosa nacional, plantean un debate interesante luego de dejar claro que Tomás “es un escritor del montón”: la tremenda estrategia de marketing que, dicen ellos, ha orquestado Alfaguara para meternos a González hasta por los oídos. Mi opinión es que tienen razón en parte; y la tienen porque, sin duda, la gran maquinaria de Prisa mueve su engranaje para promocionar el producto (business are business), pero me parece que la emoción que ha generado la novela en periodistas, críticos y escritores es válida y genuina. Las páginas que le han dedicado con elogios (¿desbordados?) se han hecho, sencillamente, porque es un gran libro. Punto. Nadie es tan ciego como para no ver que hay estrategias de marketing (ahí están, ahora, “los secretos mejor guardados” de la FIL, hágame el favor), pero decir que todo es promoción sería quitarle a los buenos lectores el mérito de su criterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que a pesar de la estrategia, las charlas y los mares de tinta, la novela es bonita. Dura y bella, sí, pero quizás sea mejor bajarle. Ahora, que si Tomás es huraño o no y lo tiene sin cuidado el reconocimiento… bueno: ésa ya es otra historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8263610363414500239?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8263610363414500239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8263610363414500239' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8263610363414500239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8263610363414500239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/09/tomas-tomas-tomas.html' title='Tomás, Tomás, Tomás...'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-jWMWLxnq7QM/Tnked2S3gXI/AAAAAAAABBM/h-JgCFpuw4Q/s72-c/44.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-462418508594765947</id><published>2011-09-06T17:34:00.001-05:00</published><updated>2011-09-06T17:36:33.156-05:00</updated><title type='text'>Un doloroso olvido</title><content type='html'>Hace poco más de nueve meses mataron a Julián y hasta ahora no hay nada: una supuesta investigación estancada que no ha producido ningún resultado y la persona que apretó el gatillo, por supuesto, libre. Es todo. El hecho se ha reducido a unas cuantas especulaciones, a la tenebrosa ley del silencio que impera en este país (no averigüe porque encuentra y puede ser peor), y a un doloroso olvido. La vida ha seguido su curso, como es natural: su viuda y sus hijos abandonaron la zona, la gente habló durante un tiempo de lo ocurrido, llegaron unos nuevos mayordomos a la finca y, en cierta forma, se restableció el orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo todavía lo recuerdo. Aún tengo presente su hablar atropellado, esa alegría genuina que sentía cuando estaba entre el ganado, la forma desparpajada cómo bailaba y su risa, sí, desdentada. No era una persona perfecta, por supuesto, y con el paso del tiempo hemos podido tejer algunas hipótesis sobre los motivos que llevaron a que un tipo lo esperara esa tarde de enero en un potrero, cuando subía por el ganado, para vaciarle todos los tiros de un revólver en el pecho y dejarlo morir mientras bajaba por la montaña tratando de alcanzar la casa. Pero, digo, no son más que puras especulaciones: que se relacionó mal, que hizo esto o aquello. No sé si algún día lleguemos a saber la verdad (como no la saben cientos de personas en este país sin memoria), pero mientras su recuerdo viva en la gente que lo conoció y de alguna manera lo quiso, Julián, Julio, no estará muerto del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos días antes de que lo mataran yo fui a la finca. Justo antes de que lo asesinaran a sangre fría estuvimos tomando aguardiente, una tarde, mientras escuchábamos rancheras. Creo que esto ya lo he contado más de una vez, pero no importa: recuerdo que cuando puse una canción de Silvestre Dangond, &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=J1AB7qJzuQA"&gt;Que no se enteren&lt;/a&gt;, Julio se emocionó, la cantó y luego pidió que la repitiera. Lo hice, claro, y volvió a cantarla con un sentimiento profundo, como si le trajera algún recuerdo muy grato. Desde entonces cada que escucho la canción me acuerdo de él; cada que me tomo unos aguardientes la pongo y lo veo ahí, sentado al frente mío, cantando, en la finca, disfrutando los últimos días que estuvo con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio no era una persona con estudios ni mucho menos “culta”, pero, aun así, tenía decenas de cosas que todavía le envidio. Cosas que me gustaría poder tener yo mismo pero que ya es muy difícil porque, como escribe Thomas Bernhard, “El mayor error consiste en creer que las llamadas gentes sencillas lo salvarán a uno. Uno va a ellas, en la mayor necesidad, y les mendiga casi que lo salven, y ellas lo arrojan a uno todavía más profundamente a la desesperación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quise poner la canción aquí, pero Youtube no lo permite. Lástima.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-462418508594765947?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/462418508594765947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=462418508594765947' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/462418508594765947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/462418508594765947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/09/un-doloroso-olvido_06.html' title='Un doloroso olvido'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4459873644262435606</id><published>2011-08-25T09:51:00.003-05:00</published><updated>2011-08-25T10:49:12.369-05:00</updated><title type='text'>Constancia</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-DQucPBZwRe4/TlZhyAq4-4I/AAAAAAAABBE/ePPamTVNmTE/s1600/ilustraciones_tipograficas.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 266px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-DQucPBZwRe4/TlZhyAq4-4I/AAAAAAAABBE/ePPamTVNmTE/s320/ilustraciones_tipograficas.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5644806694756744066" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años no podía dejar un libro sin terminar. Una vez empezaba tenía que llegar a la última página así tardara meses, las horas se me volvieran pesadas y acabara haciendo una mueca de disgusto cuando lo veía ahí, encima de la mesa de noche. Hace algunos años tenía más constancia. Pero algo pasó. Un día comencé a pensar que quizás no debía ser tan estricto. Que, al final, la lectura debe ser un gozo y una fuente de placer, además de muchas otras cosas, y que si un libro no puede darte eso, por reputado que sea, no importa mucho que se caiga de las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay decenas de libros con los que no he podido. Tres veces he intentado leer &lt;i&gt;Sobre héroes y tumbas&lt;/i&gt; y no he alcanzado a llegar al Informe sobre ciegos, que todo el mundo alaba con locura. Algo en la historia de Alejandra y Martín (quizás ese tono oscuro, deprimente, sombrío) me aburre y no me deja seguir adelante. Dos veces he tratado con &lt;i&gt;Lolita &lt;/i&gt;y, a pesar de que me gusta la prosa y la obsesión  de Humbert Humbert, lo acabo cerrando. ¿Por qué? Aún no lo sé. Y hay otros, también: Cormac McCarthy me pareció aburridísimo (no le encontré la gracia a &lt;i&gt;La carretera&lt;/i&gt;, de la que tan bien se ha hablado), y abandoné una novela de Vargas Llosa, &lt;i&gt;La historia de Mayta&lt;/i&gt;, porque se me hizo insoportable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que los libros que deseche (o que se queden esperándome unos años, pacientes), sean obras maestras; que choquen con el gusto de un lector no significa que sean malos, eso está claro. Y puede que algunos sabihondos de turno frunzan el ceño cuando uno confiese que John Fante no lo deslumbró, pero, al final, ¿qué más da? La lectura es una experiencia solitaria y lo que a mí me llena no es lo mismo que llena a otro. Pasa, eso sí, que a veces me siento culpable; me entra remordimiento por no haber podido deleitarme con esa obra que muchos consideran fantástica, por no haber logrado desentrañar los secretos de esas páginas y porque, en vez de disfrutar, el tiempo de lectura se me torna insufrible. Entonces agarro el libro otra vez, arranco con entusiasmo y varias páginas después, fracaso de nuevo. Lo dejo en la biblioteca, esperando, hasta que algún día la experiencia cambie. O quizás no. A lo mejor después suceda lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ahora un libro se me cae de las manos (o una crónica, o una columna, o un cuento), lo dejo que se caiga. En útlimas nada compensa la sensación de que llegue uno que me lleve de la mano hasta el final, sin soltarme, y me entre esa tristeza honda cuando veo que las páginas se van acabando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4459873644262435606?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4459873644262435606/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4459873644262435606' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4459873644262435606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4459873644262435606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/08/constancia.html' title='Constancia'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-DQucPBZwRe4/TlZhyAq4-4I/AAAAAAAABBE/ePPamTVNmTE/s72-c/ilustraciones_tipograficas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8773908377085082691</id><published>2011-07-27T19:46:00.003-05:00</published><updated>2011-07-27T23:48:38.152-05:00</updated><title type='text'>A fuego lento</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-x_N5RxXFgQk/TjCyeuKWy5I/AAAAAAAABA8/gDdBApUAz1E/s1600/Bill-Buford-photographed--007.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634199374697778066" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 192px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-x_N5RxXFgQk/TjCyeuKWy5I/AAAAAAAABA8/gDdBApUAz1E/s320/Bill-Buford-photographed--007.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;No sabía que me gustaba la cocina hasta que empecé a descubrirla. Antes de llegar a Bogotá, hace más de diez años, conocía lo básico o incluso poco menos; después de todo (para qué mentir), apenas necesité cocinarme lo justo mientras viví con mis padres. Pero recién llegado no me quedaba otra opción: cocinaba lo que tuviera a mano o comía por fuera. Durante mucho tiempo sobreviví a punta de arepa con queso (aún lo hago) y comida chatarra, hasta que pensé que quizás no perdía nada intentándolo. Así, pues, empecé por lo sencillo (que aunque parezca tonto, muchos hombres todavía ignoran): preparar un arroz, unas papas, una buena ensalada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos años, cuando me fui a Madrid, entendí que muchas cosas giran en torno a la comida; que sentarse a la mesa es un ritual importante porque, más que un simple lugar, el comedor es un espacio para conversar, escuchar, departir. Los españoles comen sin afán amenizando su charla con una botella de vino. Disfrutan, comparten, se conocen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como por entonces nuestro horario era bastante relajado, no tardamos en adquirir esa costumbre: todos los días alguno de nosotros cocinaba el almuerzo, y luego nos sentábamos a conversar acompañando los platos con un vino. Ninguno de los tres (vivíamos un mexicano, una brasileña y yo) sabía mucho del tema, así que hacer el almuerzo se fue convirtiendo en un reto: Guillermo recordó cómo se preparaba el arroz rojo que hacía su mamá en Monterrey (y que siempre le quedaba delicioso); Bia intentó un día una lasaña de berenjenas, que resultó un éxito, y yo aprendí a preparar la masa de las arepas y a hacerlas delgaditas acompañadas de pollo, maíz o queso. Nunca hicimos nada muy profesional porque, al final, el reto consistía en eso: experimentar, probar, mezclar ingredientes a ver qué salía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días, tiempo después de aquella época, llegó a mis manos &lt;strong&gt;Calor&lt;/strong&gt;, el libro en el que Bill Buford, editor de The New Yorker, se mete a la cocina de un reputado chef neoyorquino para aprender el oficio. Fue una casualidad: lo encontré en medio de una promoción de Anagrama, y recordé que hace tiempo había leído una reseña entusiasta del libro. Lo compré, pues, sin saber que esas líneas iban a ayudarme a comprender muchas cosas sobre el mundo de la cocina. De la cocina profesional, digo. Entendí, por ejemplo, que más allá del ambiente frenético, de los horarios enloquecidos y del trato hostil, a los verdaderos cocineros los mueve una pasión oculta, esa fugaz y deleznable felicidad que les produce preparar un buen plato. Una alegría efímera que justifica quedarse días enteros buscando el secreto para cocinar una polenta, o cortarse los dedos una y otra vez hasta entender cómo sacar el mejor pedazo de una carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si tenga la paciencia suficiente para cocinar de manera profesional; entiendo que el objetivo de la cocina es preparar platos para otros, pero someterse a esa presión tan extrema que se siente en las horas pico (y que el autor describe con maestría en este libro inolvidable), o a los horarios implacables de una profesión tan compleja, es algo que me haría pensarlo dos veces. Pero, como escribe Buford, pocas satisfacciones tan gratas como la de ver la cara de dicha de nuestro comensal al probar la comida que hemos preparado. Ese era, al final, el premio que buscábamos cuando cada uno de nosotros cocinaba en Madrid. Lo demás (el vino, la compañía, la charla) no eran más que una serie de complementos ideales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Las satisfacciones que depara hacer un buen plato son asombrosamente variadas, y sólo una, la menos importante de todas, implica comer lo que uno ha preparado. Además de la vieja cantinela de cocinar-con-amor, los chefs hablan de la felicidad que les depara hacer una comida: no prepararla ni cocinarla sino hacerla. Es algo tan elemental que casi nunca se expresa con palabras. Después de mi temporada en el rincón de la pasta, Frankie me pidió que volviera a la parrilla y llegara a dominarla seriamente, porque sería más gratificante: en el rincón de la pasta, dijo, estás preparando la comida de otras personas. Los raviolis, el ragú…, los han hecho de antemano. Sin embargo, en la parrilla, empiezas con ingredientes crudos, los cocinas y montas el plato con tus manos. &amp;lt;&lt;tú&gt;&amp;gt;, señaló. El sentimiento sano y sencillo que describía podría parecerse al que se experimenta al fabricar un mueble o un juguete, o incluso crear una obra de arte; salvo que eso que has hecho a mano está destinado a ser comido. Descubrí, mientras cocinaba, que me sentía feliz cada vez que hacía un plato que parecía correcto y bien presentado y se lo pasaba a Andy. Si en una noche de mucho trabajo, yo conseguía, por ejemplo, cincuenta platos bien presentados, tenía cincuenta pequeños momentos de felicidad y, al final de la velada, estaba radiante. No son experiencias profundas –lo que se reflexiona es cero–, pero sí suficientemente auténticas, y no se me ocurren muchas más actividades que proporcionen tanto placer en nuestra vida moderna y urbana.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bill Buford&lt;br /&gt;Calor&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8773908377085082691?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8773908377085082691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8773908377085082691' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8773908377085082691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8773908377085082691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/07/fuego-lento.html' title='A fuego lento'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-x_N5RxXFgQk/TjCyeuKWy5I/AAAAAAAABA8/gDdBApUAz1E/s72-c/Bill-Buford-photographed--007.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6176990711746142213</id><published>2011-07-18T17:45:00.003-05:00</published><updated>2011-07-18T18:20:26.848-05:00</updated><title type='text'>¡Ay, el aguardiente!</title><content type='html'>En el &lt;i&gt;Diccionario Folclórico Antioqueño&lt;/i&gt;, de Jaime Sierra García (editado por la Universidad de Antioquia), aparecen varias páginas dedicadas al aguardiente, el popular licor que, recuerda el autor, "bebe todo antioqueño que se respete". Lejos de los aburridos regionalismos que a veces caracterizan a la cultura paisa, el libro es un compendio alegre de expresiones y palabras típicas de Antioquia y el viejo Caldas. Sin permiso (y con perdón), reproduzco aquí varias de las coplas dedicadas al traguito de anís. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Canto al alcohol &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Manuel Donato Navarro&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es hija de la ignorancia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y de la brutalidad,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;la maldita sociedad&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que llaman de temperancia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dime: ¿no es extravagancia&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el pretender seriamente, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;que no beba más la gente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y que de hoy en adelante,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es mejor ser temperante&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que una tina de aguardiente?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo les digo francamente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que no alcanzo a comprender,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;qué llegaremos a hacer&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sin este vicio inocente; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque creo firmemente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que este pueblo sin licor,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;será un fuego sin calor,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;especie de sol sin luz,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;un Santo Cristo sin cruz,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;una madre sin amor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Juro que en estos seis meses&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y doy palabra de honor,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;apuraré hasta las heces&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el embriagante licor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Porque creo, sí señor,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;que lejos de ser un mal, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;como lo afirma un tal cual&lt;/div&gt;&lt;div&gt;sin sentido y sin razón,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;es el delicioso ron&lt;/div&gt;&lt;div&gt;hasta la ley natural.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El anís con su locura&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y su democracia ardiente,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;nos prueba que es mucha gente&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y que su sangre es muy pura.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero el hombre en su locura&lt;/div&gt;&lt;div&gt;siempre ciego y delirante,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo maldice a cada instante&lt;/div&gt;&lt;div&gt;no siendo otro su deseo,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;porque el hombre es un pigmeo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y el anís es un gigante.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(...)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Bebió aguardiente Jehová&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y Nabucodonosor,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y Cristo Nuestro Señor&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en las bodas de Caná&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tragó mucho guandamá&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el intrépido Noé,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el gran soñador José&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y Confucio y Faraón, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;y Tiberio y Cicerón;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lo digo porque lo sé.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como sé que fue un borracho&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el gran Rafael de Urbino,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;el Dante y el Aretino&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y Correggio y Juan Bocaccio, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;y Cervantes de muchacho,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tirso, Lope, Calderón&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Montalbán, Luis de León&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Shakespeare, Ariosto y el Tasso &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Don Quijote, Garcilaso,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Byron y Napoleón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya ves que siempre ha habido&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en todo tiempos y partes,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tanto en ciencias como en artes,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;bebedores de sentido,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y, ¿no sabes quién ha sido&lt;/div&gt;&lt;div&gt;su inventor? No un holgazán, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;como dicen, ni un patán,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;ni cualquier ruin fariseo: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;fue San Carlos Borromeo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;en la peste de Milán. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;El aguardiente&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Bernardo Arias Trujillo&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(...) Muchas son las cualidades de el aguardiente: es compañero de gustos y reveses de nuestro pueblo; el labrador que antes era tímido y temblaba de enfrentarse a una hembra remisa, con dos o tres copitas de tan exquisita toma se vuelve insinuante y arriesgado y se siente entonadito para hablar con desparpajo a la mujer más retrechera. Y con tres más, la saca a revolar en cuadro un bambuquito macho de dos pañuelos colorados, y ambos lo bailan en rueda de admiradores, con todas las vueltas de estilo, ante la admiración de la paisanada que se sorprende del cambio sufrido en el antes bambuquero pusilánime. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es, además, tónico casero para la medicina y para holgorio, y se hace presente en todos los acontecimientos de la vida campesina: él preside los casamientos montañeros, el velorio de un 'dijunto', la enfermedad de un compadre, el bautizo de un 'angelito', las veladas en la fonda, las corridas de toros, los paseos a los pueblos vecinos. No puede faltar en un sitio porque a toda hora se le reclama, solicita, trova, adule, pide y consume.  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6176990711746142213?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6176990711746142213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6176990711746142213' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6176990711746142213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6176990711746142213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/07/ay-el-aguardiente.html' title='¡Ay, el aguardiente!'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8092661937381663113</id><published>2011-07-13T17:02:00.003-05:00</published><updated>2011-07-13T18:09:04.772-05:00</updated><title type='text'>Vladdo, el intocable</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-txtCPXc6F3E/Th4WbDbb8dI/AAAAAAAABA0/5Z0jAcn6VPw/s1600/Vladdo1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5628961238292361682" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-txtCPXc6F3E/Th4WbDbb8dI/AAAAAAAABA0/5Z0jAcn6VPw/s320/Vladdo1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Poco después de que anunciara su decisión de abandonar Twitter porque, según dijo, “&lt;em&gt;estaba cansado de recibir insultos&lt;/em&gt;”, Vladdo se enfrascó en una nueva pelea –esta vez en su blog– con un antiguo colega suyo, Ricardo Galán, quien tuvo el atrevimiento de criticar su postura. Todo empezó con &lt;a href="http://libretadeapuntes.com/el-portazo-de-vladdo/"&gt;esta entrada de Galán en su libreta de apuntes&lt;/a&gt;, en la que criticaba la forma cómo el caricaturista se había ido de la red social y decía (lo cual, creo yo, no es ninguna mentira) que “&lt;em&gt;terminó siendo el más radical de los radicales&lt;/em&gt;”. Hasta ahí todo bien. La cosa empezó a ponerse peor &lt;a href="http://havladdorias.blogspot.com/2011/07/sobre-mi-decision-de-abandonar-twitter.html"&gt;cuando Vladdo decidió publicar un cruce de correos entre ambos &lt;/a&gt;que, quizás sin quererlo, no hacen más que reafirmar lo que en principio le escribió Galán: que desde hace rato el papá de Aleida se volvió intocable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una entrada posterior, defendiéndose a capa y espada, Vladdo argumenta que está cansado de que confundan “&lt;em&gt;insultos con críticas&lt;/em&gt;”. Dice él: “&lt;em&gt;Una cosa era recibir críticas y otra muy distinta leer madrazos e insultos de todos los calibres&lt;/em&gt;”. Y un poco más arriba: “&lt;em&gt;Es verdad que critico mucho, pero no me pueden mostrar una sola grosería o vulgaridad que yo le haya dicho a alguien&lt;/em&gt;”. Es raro que con tantos años en el oficio y decenas de premios encima (que quizás, y con razón, hayan contribuido a formar el inmenso ego que hoy tiene), Vladdo no se dé cuenta de que para insultar a otro no hace falta decir malas palabras; de hecho, los insultos más hirientes suelen venir camuflados en frases inteligentes llenas de ironía y sarcasmo. O, por qué no, vestidos bajo el traje de la caricatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno entiende, sí, y hasta comparte que los foros de los periódicos y las redes sociales se han convertido en un inmenso muladar donde no hay control ni respeto. En eso hay que concederle un punto a Vladdo. Es terrible que estos espacios virtuales se presten para exacerbar el odio que tienen algunos foristas, a quienes jamás se les pasa por la cabeza intentar rebatir con argumentos. Pero, aunque triste, eso se comprende en un país tan polarizado como Colombia, donde los términos medios nunca han sido bien vistos. Lo que sí es complicado es que el crítico caiga en su propia trampa; o, mejor dicho, que acabe haciendo (¿sin darse cuenta?), lo mismo que tanto critica. Es curioso, pero por más que intente rebatirlo, los hechos demuestran que Vladdo se ha rebajado hasta el mismo nivel de su odiado Uribe: basta ver sus peleas por Twitter con Tomás Uribe, la pasión con que difundió su logo en el que aparecía Uribe junto a la palabra “¡Fuera!”, o, más recientemente, la respuesta en su blog a Galán, para darse cuenta de que al hombre le da piquiña que lo contradigan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, volviendo al cruce de correos, uno se sorprende con la reacción del caricaturista, más propia de un Uribe camorrero (de esos de le-voy-a-dar-en-lacara-marica) que de un tipo que uno quisiera tomar por sensato. Para la muestra, estos botones: “&lt;em&gt;Es una lástima que esa relación que usted y yo tuvimos termine de este modo&lt;/em&gt;” (a Galán, sólo por lo que escribió); “&lt;em&gt;Lo reto a que me muestre el trino mío donde les dije “estúpidos” a quienes me contradecían&lt;/em&gt;” (al mejor estilo del expresidente); “&lt;em&gt;Ese estilo joseobduliesco suyo de presentar las cosas da grima&lt;/em&gt;” (al ataque, otra vez); y, finalmente, “&lt;em&gt;No me mande abrazos de Judas tampoco&lt;/em&gt;” (para cerrar con broche de oro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hombre, yo no sé, pero ese tipo de reacciones –con pataleta incluida– me parece que no contribuyen demasiado a la tolerancia. Es normal que a uno le dé rabiecita cuando lo insultan (ya sea con vulgaridades y sin argumentos o con ironía y veneno), y que a veces, muchas veces, uno se salga de la ropa y responda, pero llegar al extremo de ponerse al mismo nivel de lo que tanto odia, ya no es tan sano. A todos nos duele cuando nos tocan el ego, no se puede negar, pero tampoco es para creernos intocables, como le pasa ahora mismo a Vladdo. Mal por él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8092661937381663113?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8092661937381663113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8092661937381663113' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8092661937381663113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8092661937381663113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/07/vladdo-el-intocable.html' title='Vladdo, el intocable'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-txtCPXc6F3E/Th4WbDbb8dI/AAAAAAAABA0/5Z0jAcn6VPw/s72-c/Vladdo1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8662499187962625096</id><published>2011-06-29T18:13:00.001-05:00</published><updated>2011-06-29T18:15:41.527-05:00</updated><title type='text'>Mendigo</title><content type='html'>Todos los días me fijaba en su mirada de lástima. En su mano andrajosa y levantada. En sus uñas con los bordes negros de tierra. En sus ropas harapientas. Percibía, al pasar, su olor rancio. Escuchaba su voz débil. Suplicante. &lt;em&gt;Una monedita, por el amor de Dios&lt;/em&gt;. Seguía de largo, a veces avergonzado, a veces con lástima, a veces con rabia, y luego lo olvidaba. En la noche, cuando hacía el camino de vuelta, seguía ahí: su mano andrajosa levantada, sus uñas con los bordes negros de tierra, sus ropas harapientas. Su voz débil. Suplicante. &lt;em&gt;Una monedita, por el amor de Dios&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer me bajé del bus y compré una hamburguesa. Doble carne, queso, tocineta, papas y gaseosa. Para llevar. La dependiente empacó las cosas en una bolsa, me dio dos frascos de mayonesa, un fajo de servilletas y me despachó con una sonrisa falsa. Tomé el camino de siempre. Oscurecía, había poca gente en la calle. El olor de la carne traspasaba la bolsa. Apuré el paso cuando lo vi, recostado en la pared. Su mano levantada. &lt;em&gt;Una monedita, por el amor de Dios&lt;/em&gt;. Lo miré. Fue como si nos conociéramos. Le extendí mi mano con el paquete y lo vi sonreír, agradecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agarró la bolsa y comenzó a abrirla. Parecía feliz. Parecía radiante. Desdobló el plástico con ansiedad. Yo estaba al frente, parado. Iba a morderla cuando le di la primera patada. En medio del pecho. Su cuerpo se arqueó hacia adelante y la hamburguesa cayó al suelo, abriéndose. El piso era un reguero de lechugas y salsas. Murmuró algo, un quejido. Se apoyó el andén con las manos. Tomé impulso y le di otra más. Cayó al suelo. Le di otra. Y otra. Y otra más. &lt;em&gt;Por favor, por favor&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba más oscuro. Miré hacia adelante, no venía nadie. Me organicé la camisa. Limpié mis zapatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8662499187962625096?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8662499187962625096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8662499187962625096' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8662499187962625096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8662499187962625096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/06/mendigo_29.html' title='Mendigo'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7911300892249781252</id><published>2011-06-14T16:53:00.001-05:00</published><updated>2011-06-14T17:02:46.808-05:00</updated><title type='text'>En buenas manos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;&lt;i&gt;Diciembre 2010&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-size:13.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;Llevaba varias semanas buscándolo. Por cuestiones de trabajo tenía que encontrarlo de manera urgente, pero después de que bateó el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;home-run &lt;/i&gt;que le dio la victoria a los Gigantes de San Francisco en la Liga de Béisbol Americana, Edgar Rentería, "el niño de Barranquilla", parecía haber desaparecido del mapa: intenté llamarlo a un número celular que nunca contestó; traté de localizar a su hermano Edinson pero jamás obtuve respuesta; escribí varios correos formales, y hasta llamé a su mamá, doña Visitación Erazo, quien no logró darme una razón concreta de cuándo vendría a Colombia. Dijo, sencillamente, que Edgar nunca les avisaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;Así que durante días me moví por rumores: que llega a Barranquilla tal fecha, que había regresado a Estados Unidos y que volvería al país, posiblemente, a finales de mes. Nada era seguro. Hasta que un día apareció en el periódico que Edgar había llegado a la capital y estaría en la tarde haciendo el saque de honor en un partido de la liga local de béisbol. Salí corriendo con el fotógrafo a ver si alcanzábamos a cogerlo, pero cuando llegamos "El niño" acababa de irse. No pudimos verlo; la nube de periodistas se aglutinaba y corríamos, en desorden, tratando de adivinar a dónde había ido. Finalmente, siguiendo más el instinto que otra cosa, lo vimos en Coldeportes, justo al lado de donde estábamos. Ni siquiera la gran valla que nos separaba del lugar fue impedimento para correr tras él: la saltamos, cual &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;paparazis&lt;/i&gt;, y corrimos con la esperanza de que nos diera al menos cinco minutos. Pero no tuvimos suerte: Edgar salió del lugar escoltado, se montó en una camioneta de vidrios polarizados, y desapareció antes de decirme que no le quedaba tiempo, que tenía la agenda apretadísima y que iba a estar muy ocupado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;Al día siguiente lo perseguimos otra vez durante la entrega del premio al deportista del año que le otorgó un periódico de la ciudad. Cuando terminó la ceremonia, por fin, pudimos agarrarlo en el lobby y pedirle quince minutos que nos concedió entre desesperado y confuso. Luego de una improvisada sesión de fotos le pedí el favor de que me firmara el libro que nos habían dado en la premiación, una compilación de perfiles y fotografías sobre los mejores deportistas colombianos de los últimos cincuenta años. Rentería estampó su firma encima de la foto que mostraba el momento justo del impacto con el que el pasado primero de noviembre se consagró por segunda vez en el béisbol de las grandes ligas. Yo le agradecí y, cuando se fue, sentí que por fin me quitaba un peso de encima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;Por la noche llegué a casa con el libro bajo el brazo. En la portería, como siempre, estaba Jorge, "Jorgito", el vigilante que lleva más de una década en el edificio y que casi siempre me recibe con comentarios sobre fútbol o pidiéndome ayuda para llenar el enorme crucigrama que suele desplegar encima de la mesa. Como sé de su afición por los deportes le conté toda la aventura y le mostré, abriendo el libro en la página indicada, la foto de Rentería con su firma encima. Jorgito se dedicó a mirarlo página por página y, cuando le dije que “El Niño” se había ganado el premio al mejor deportista, me respondió, como quien no quiere la cosa, que a él también acababan de condecorarlo por ser el mejor vigilante de la empresa. El premio –contó– era un viaje a Cartagena acompañado por su familia con todos los gastos pagos en un hotel de lujo. Difícil describir la emoción que lo embargaba mientras narraba cómo el ministro de defensa en persona lo había condecorado con una medalla; o cómo el dueño de la empresa le había dicho lo orgulloso que se sentía de su trabajo. Jorgito se paraba rígido y tieso, visiblemente emocionado aún, mientras volvía a revivir la situación para contarme la escena. Luego, aún con el libro en las manos, me dijo que estaba asustado porque era la primera vez que todos montarían en avión, pero añadió que la alegría de conocer el mar les quitaba, de golpe, cualquier vestigio de miedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;Fue ahí, quizás, cuando comprendí que todo el esfuerzo que había hecho por conseguir a Rentería tendría una mayor recompensa que simplemente haber cumplido con mi trabajo. Que todas las llamadas en vano, los correos sin respuesta y el acoso periodístico, iban a tener un sentido más profundo que el de cumplir con la tarea. Fue al ver la alegría de Jorgito, mientras me contaba que quizás el premio se lo habían dado porque, entre muchas otras cosas, había devuelto alguna vez una plata que a un arquitecto se le cayó saliendo del ascensor, cuando comprendí que no tenía sentido dejar ese libro encima de alguna mesa de la sala como adorno, olvidado e inútil, y que sería absurdo usarlo solo para ufanarse de una firma que, en el fondo, era intrascendente. No me gusta el béisbol y lo entiendo poco. En realidad, no soy fanático de ningún deporte ni de un equipo en especial. Pero Jorge sí. Él siempre me habla de su Millonarios, del Barcelona, del tenis o hasta de béisbol, a pesar de que nuestras conversaciones no duran más que un minuto cuando voy de salida o regreso al edificio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;Fue ahí, decía, cuando comprendí que la casualidad es extraña; en ese momento tuve claro que el libro con la foto de Rentería y su firma estampada no podían –ni debían– tener otro dueño. Estaba claro que ese libro no era mío y así se lo hice saber diciéndole que, si le gustaba, podía quedárselo. Me miró abriendo mucho los ojos y me dio las gracias, balbuceando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-bidi-font-family:Tahoma"&gt;Me gusta pensar que quedó en buenas manos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7911300892249781252?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7911300892249781252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7911300892249781252' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7911300892249781252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7911300892249781252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/06/en-buenas-manos.html' title='En buenas manos'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5140257345525721868</id><published>2011-06-01T16:45:00.007-05:00</published><updated>2011-06-02T08:11:30.825-05:00</updated><title type='text'>el mal poeta</title><content type='html'>En la charla de presentación de un libro, el otro día, se hablaba sobre el oficio de escribir. Decía uno de los ponentes, citando a Héctor Abad, que a la hora de poner las palabras en papel había que  ser conscientes de que todos llevamos un mal poeta adentro luchando por salir; un poeta que sólo los buenos escritores saben controlar. En otras palabras: que siempre nos da por escribir lo primero que se nos viene a la cabeza &lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px; "&gt;—y mucho más ahora, con el cuento de los blogs&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px; "&gt;— pero que a veces es mejor morderse la lengua (o reprimir el impulso del dedo, en este caso), antes de oprimir "publicar". &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px; "&gt;Una de las cosas que trae la tecnología es que permite a la gente poner sus escritos personales a la vista de todo el mundo; experimentos que a veces funcionan porque, no nos digamos mentiras, a los lectores parece que les gusta mucho más lo visceral que lo complejo. La figura del intermediario (en este caso el editor, que siempre es tan justo y necesario para controlar ese mal poeta), queda a veces relegada para dar paso a un contacto directo entre escritor y lector. Eso son los blogs: intentos, muchas veces fallidos, de malos poetas que no tienen a nadie que los controle. Y malos poetas que a veces gustan, aunque la mayoría de veces lo que se escriba no interese a más que dos o tres perdidos lectores. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px; "&gt;En fin, todo esto para decir que, aunque concuerdo con Abad, a veces creo que si todo el tiempo nos pusiéramos a reprimir ese mal poeta, jamás terminaríamos escribiendo nada. Esta semana, en El Tiempo, &lt;a href="http://www.eltiempo.com/entretenimiento/libros/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-9486107.html"&gt;publicaron un artículo&lt;/a&gt; sobre Germán Vargas, uno de los fundadores del mítico grupo de La Cueva, quien&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px; "&gt; quemó todos sus cuentos sin publicar porque no los consideraba dignos. Supongo que es difícil quedar satisfecho con algo que uno escribe (en el fondo, siempre, somos conscientes de que nos falta mucho), pero quizás la única manera de saber si es digno o no, consiste en dejar que sean los otros quienes juzguen. A veces uno termina llevándose sorpresas cuando deja salir el mal poeta; en ocasiones, aunque no lo creamos, lo que nos parece más malo es lo que a la gente le gusta. &lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Garamond&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Verdana&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5140257345525721868?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5140257345525721868/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5140257345525721868' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5140257345525721868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5140257345525721868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/06/el-mal-poeta.html' title='el mal poeta'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5118829282167828351</id><published>2011-05-14T17:56:00.003-05:00</published><updated>2011-05-31T18:49:14.251-05:00</updated><title type='text'>Vivir con miedo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span  &gt;Hace quince días mi novia y yo dejamos de ir a Andino por el simple hecho de tener que coger un taxi en la noche para devolvernos a casa. Antier mataron a un cura bajo el puente de la 68 con 26 por robarle un celular: siete puñaladas le pegaron porque, seguramente por miedo, el pobre hombre se resistió. La semana pasada una compañera de la oficina me contó que a una prima suya le habían hecho el paseo millonario con un taxi pedido, y una noticia similar apareció en las páginas de El Tiempo pocos días después. No es ningún secreto que vivir en Bogotá (o mejor: en Colombia), implica tener un miedo constante. Para nosotros es normal voltear la cabeza cuando caminamos por la calle para cerciorarnos de que nadie nos sigue, o pensar, cuando cogemos un taxi, que en algún lugar se subirán un par de tipos y nos obligarán a entregarles toda la plata. Yo todo el tiempo pienso que algún día me habrá de tocar porque muchas de las personas cercanas a mí han pasado por lo mismo; es como si fuera inevitable, como si aceptara de antemano que la batalla está perdida. Así son las reglas de esta ciudad: vivir con miedo es la constante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El miedo se ha apoderado de las sociedades modernas. La guerra contra el terrorismo no es más que un refugio del pánico. Los ingenuos que celebraron la muerte de Osama Bin laden en las calles de Nueva York ahora tendrán que ponerle más seguro a sus casas, soportar controles más intensos en los aeropuertos, y vivir bajo la amenaza de que en cualquier momento, cuando se monten al metro o disfruten de una tarde en Disneylandia, explote una bomba que acabe con sus vidas. El miedo es un enemigo silencioso que se ha venido colando en nuestras vidas y poco podemos hacer para detenerlo; las luchas que los gobiernos emprenden en nombre de la libertad no están haciendo otra cosa que irse en contra de ella misma: menos derechos, más vigilancia, más sospechosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día viajábamos entre Medellín y Doradal. Íbamos para la hacienda Napóles el conductor del vehículo, el fotógrafo de la revista y yo, cuando a medio camino nos detuvo el ejército. Nos preguntó qué hacíamos, hacía dónde íbamos, por qué transitábamos esa carretera. Le contamos la historia, le mostramos los carnés de periodistas y el tipo nos dejó seguir, no sin cierto recelo. Pero, ¿qué hubiera pasado si no teníamos una razón? ¿Si, simplemente, nos hubiera dado por pasear por esa vía sin un destino fijo? Acá todo el mundo es sospechoso hasta que demuestre lo contrario. El tipo que nos detuvo tenía motivos para desconfiar de nosotros y nosotros pudimos sentir miedo sin haber hecho nada. Así son las cosas: aceptamos vivir llenos de un miedo que cada día crece más y creemos que la mejor forma de evitarlo es encerrándonos en nuestras casas, haciendo conjuntos cerrados, excluyendo a la sociedad de nuestras vidas. Y así lo único que estamos logrando es sociedades cada vez más solas y una supuesta libertad que, en realidad, es todo lo contrario. Estamos presos en nuestros propios hogares.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5118829282167828351?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5118829282167828351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5118829282167828351' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5118829282167828351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5118829282167828351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/05/vivir-con-miedo.html' title='Vivir con miedo'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-2773591441471168331</id><published>2011-04-05T17:32:00.004-05:00</published><updated>2011-05-31T21:30:43.143-05:00</updated><title type='text'>Antes del olvido</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;E&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;sta mañana saqué de mi biblioteca un libro titulado Antes del olvido. Si yo tuviera que decir de dónde nace mi necesidad de escribir, de dónde viene esa manía de intentar ganarse la vida juntando palabras en un papel, pensaría que es de ahí, de ese libro. Porque, la verdad, en mi familia la lectura siempre ha estado en segundo plano; a diferencia de muchos lectores que, al recordar su infancia, rememoran un padre con su libro bajo el brazo, cuentos antes de acostarse y grandes clásicos devorados a temprana edad, yo nunca viví esas cosas. Mi padre no lee libros y mi hermano tampoco. Les aburre. Mi madre sí lee –ya menos que antes–, pero nunca ha sido, lo que se dice, una gran lectora. Quiero decir: mi madre lee, y lee mucho, pero no se sienta a devorar grandes clásicos, ni novela, ni cuento, ni poesía. A ella le gustan la historia y, más que nada, los libros de superación. Algo que no tiene nada de malo, por supuesto: siempre he creído que es mejor leer superación (o lo que cada quien quiera), que no leer nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero empecé hablando de escritura y terminé justificando la falta de lectura. No importa: después de todo, la primera es una causa directa de leer. Y si en mi casa no había tanta pasión por la lectura, ¿de dónde, entonces, viene la mía? Y más: ¿de dónde la manía de escribir? He estado tratando de responder esa pregunta, hurgando en la memoria, y siempre llego al mismo punto: Antes del olvido. El primer tomo del libro –el que más me gusta-, tiene una portada roja con una foto en la que se ve un hombre joven, apuesto y elegante; lleva puesto un vestido negro, zapatos brillantes impecables, sombrero y bastón. Un hombre que camina por la mitad de un pueblo antioqueño, con la actitud desafiante y segura de quien quiere comerse el mundo. El segundo tomo es exactamente igual, pero su fondo es amarillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Conocí Antes del olvido hace muchos años y tuvieron que pasar muchos más para que llegara a él. Pero cuando lo leí supe que de ahí venía todo. Desde entonces he vuelto sobre el libro muchas veces, en ocasiones en desorden, y he pensado que me hubiera gustado llevar la vida de aquel hombre. Aquel hombre dicharachero, sencillo y trabajador que, a principios del siglo pasado, se ganaba la vida en distintos oficios de un pueblo como muchos en Antioquia. De un hombre que montaba a caballo, que llevaba serenatas y tomaba aguardiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un hombre que con el paso del tiempo, a pesar de no haberse dedicado nunca a escribir, redactó sus memorias (Antes del olvido), las imprimió en una edición casera y se las repartió a sus hijos con el único deseo de que el libro jamás saliera de ellos, de que nadie diferente a la familia más cercana lo conociera. Ese hombre es mi abuelo. Y ese libro, creo, es la razón por la que escribo. Y aunque muchas veces me pregunte cuál es el sentido de escribir, al final está claro: para tratar de entender lo incomprensible y para evitar que la vida se nos vaya entre los dedos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-2773591441471168331?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/2773591441471168331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=2773591441471168331' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2773591441471168331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2773591441471168331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/04/antes-del-olvido.html' title='Antes del olvido'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6449397718057027550</id><published>2011-04-01T15:53:00.003-05:00</published><updated>2011-05-31T21:31:30.139-05:00</updated><title type='text'>adentro</title><content type='html'>&lt;span  &gt;Hoy es uno de esos días en que me gustaría sentarme frente a la pantalla y empezar a escribir lo primero que se me venga a la mente; escribir sin preparar nada, sin fijarme en la concordancia de los párrafos ni volver cada segundo sobre lo dicho, sino seguir de largo, sin detenerme, y dejar que quede en el papel todo lo que he venido pensando desde hace varios días y que no sé por qué razón no he logrado escribir. No he vuelto sobre el blog, ni a intentar un cuento, ni menos un esbozo de otra novela, o un intento de ella, sin saber muy bien la razón; es como si toda la escritura, mi escritura, se hubiera volcado sobre la revista, sobre los temas que en cada edición hago y que intento no convertir en rutina, sobre los personajes que suelo entrevistar, los temas que busco porque es mi trabajo, pero lo que escribo queda metido en ese molde, como tan políticamente correcto, como con mucha menos libertad de la que puedo encontrar en este espacio, un espacio que está ahí, esperándome; un espacio sobre el que vuelvo una y otra vez, a veces, muchas veces, arrepentido, porque pienso que a quién le pueden interesar las cosas personales, o porque pienso que a veces no vale la pena escribir así, desde tan adentro, sobre todo cuando veo otros tipos de blogs por el estilo y yo mismo, muchas veces, me pregunto qué sentido tiene saber sobre tal o cual, o como se siente con respecto a cosas que solo le pueden interesar a él y a nadie más, pero luego también pienso lo contrario: que en el fondo las vidas de todos se parecen, que lo que me sucede a mí o pienso yo alguien puede sentirlo tan igual en un lugar lejos de aquí y puede que ni siquiera nos conozcamos, que jamás vayamos a hacerlo, que nuestras vidas nunca se vayan a cruzar, pero están unidas por las palabras, las efímeras palabras, las traicioneras palabras, las deleznables palabras. Quisiera escribir también sobre lo difícil que es a veces tener un hermano, sobre por qué somos tan distintos y cuál es la razón por la cual lo siento lejos, cada vez más lejos, y maldigo porque la diferencia entre un hermano y un amigo es que uno no puede escoger a la familia, que hay un vínculo tácito creado ahí, una especie de pacto indisoluble que se da por el hecho de venir de la misma parte, así seamos tan diferentes y pensemos tan distinto, así en ocasiones no soporte verlo ni apruebe la vida que lleva o la poca pasión que le pone a las cosas que hace, algo que me mortifica aunque quisiera dejarlo pasar y lo logro, a veces, pero luego vuelve a mí ese sentimiento y pienso que no puedo ni debo ser egoísta, que no tiene que pensar de la misma forma que yo y que, a fin de cuentas, es una buena persona. Eso es lo que quisiera hacer hoy aunque, como siempre, no sé si tenga mucho sentido.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6449397718057027550?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6449397718057027550/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6449397718057027550' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6449397718057027550'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6449397718057027550'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/04/adentro.html' title='adentro'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-565662868002728982</id><published>2011-03-19T12:09:00.006-05:00</published><updated>2011-05-31T21:32:08.071-05:00</updated><title type='text'>Darío, malgastado.</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;Maria Alejandra Villamizar se le midió a escribir &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.eltiempo.com/gente/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-9040301.html"&gt;&lt;span&gt;un perfil de Darío Gómez para la revista Donjuan&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;. Lo que pintaba como una buena oportunidad para acercarse a un personaje conocido –más no admirado– por todos, terminó como una aproximación apenas somera, ligera y superficial del conocido Rey del despecho. Después de leerlo, queda la impresión de que el texto fue escrito por una niña “bien” que, más por encargo que otra cosa, terminó metiéndose en el mundo de la música popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no son apreciaciones a la ligera: luego de reconocer que en algún momento, mientras hacía la investigación, le dio “pereza la historia”, Villamizar se puso a escuchar canciones y ver videos del artista con el fin de estar preparada para la entrevista. Pero digamos, a su favor, que tampoco tiene la culpa: al fin y al cabo eso es lo que haría cualquier periodista antes de abordar un personaje. Y claro: es obvio que a ella no tiene porqué gustarle la música popular. El problema es que eso, al final, se siente: uno pasa muy por encima del protagonista y, aunque hay buenos datos, el perfil no tiene reflexiones o apreciaciones del autor sobre Darío o el mundo que lo rodea. Uno como lector siente que podría haber sacado más, pero eso es muy difícil si a la autora no le interesa ahondar en ese mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso para decir algo que desde hace varios años me inquieta: que a pesar de su enorme popularidad, la gente con cierto grado de cultura suele mirar el fenómeno de la música popular –y todo lo que ello acarrea–, por encima del hombro. Al contrario de otros ritmos de origen también popular (como el vallenato, para citar el ejemplo más cercano), la música popular es desdeñada y tratada, como escribió Pablo Rolando Arango alguna vez en su “Diccionario personal”, como la hija puta. Basta comparar para darse cuenta: mientras que en el vallenato se habla de “juglares”, e intelectuales como Daniel Samper Pizano o cronistas como Alberto Salcedo lo abordan desde la teoría, en la música popular apenas se agarra una figura conocida como Darío para trazar a grandes rasgos –y en mi opinión, más por satisfacer el morbo que otra cosa–, una cultura tan amplia como inexplorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay pues, ahí, un gran terreno desconocido al que valdría la pena meterle el diente. Por el momento, dejo la definición de “música clásica” de Arango y un video del gran Darío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Música clásica.&lt;/strong&gt; Cuando no existía la Fiscalía, mi papá trabajaba como juez de instrucción criminal en Manzanares (Caldas). Con frecuencia debía viajar a la zona rural para adelantar las investigaciones propias de su cargo. Lo que más le molestaba era tener que soportar la música de carrillera que le ponían los choferes de los jeeps que contrataba para los viajes. Así que decidió emprender una labor didáctica y, cada que viajaba, llevaba en el bolsillo de la camisa un casete con música clásica. Apenas comenzaba el viaje y el chofer ponía alguna canción del Caballero Gaucho o cosa por el estilo, papá le pedía el favor de que quitara eso y pusiera su casete de música clásica. Para completar su labor, papá les echaba siempre el siguiente sermón: «Mire, señor. Esa música que le acabo de poner se llama música clásica. Para que usted me entienda, le voy a explicar la diferencia con una comparación. La música clásica es como la mamá de la demás músicas. El rock, la balada, el vallenato, son como las hijas buenas de la música clásica. Mientras que esa porquería que usted puso al comienzo, esa música de carrilera, es como las hijas putas de la música clásica». No sé qué tan efectiva fue la didáctica de papá en cuanto al cambio del gusto musical de los choferes, pero lo cierto es que siempre le funcionaba en los viajes, ya que se oía su casete a la ida y a la vuelta. Hasta que un día un chofer lo miró a la cara después de terminado el sermón y le hizo la siguiente pregunta, como un alumno obediente: «Oiga dotor: ¿y usté dónde pasa más bueno: donde su mamá o donde las putas?».&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/WrBSiKgWpzc" frameborder="0" width="480" height="390" allowfullscreen=""&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-565662868002728982?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/565662868002728982/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=565662868002728982' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/565662868002728982'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/565662868002728982'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/03/dario-malgastado.html' title='Darío, malgastado.'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/WrBSiKgWpzc/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7911012920524616315</id><published>2011-03-10T16:14:00.003-05:00</published><updated>2011-05-31T21:32:27.621-05:00</updated><title type='text'>ilusos</title><content type='html'>&lt;span  &gt;Leo en la prensa que el premio Planeta tiene casi 700 novelas –setenta y pico enviadas desde Colombia–, concursando por llevarse el jugoso galardón que este año premiará un jurado “de lujo” encabezado por Ángela Becerra. Leo en la prensa los nombres de los “finalistas” –seudónimos, casi todos–, y no puedo evitar sentir lástima por aquellos que de verdad han enviado su novela después de años de trabajar a tientas, con la esperanza de que un reconocimiento de este tipo los saque del anonimato. Lástima, digo, porque lo más seguro es que en algunos días, cuando conozcamos el nombre del ganador, nos demos cuenta de que es un escritor desconocidísimo como Jorge Edwards o Juan Marsé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jodidos premios literarios, jodida industria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo en Internet una columna de Hernán Casciari, en Orsai, donde dice que renuncia a publicar sus libros con una editorial que se tomó la molestia de cambiar descaradamente los gustos de sus personajes y frases enteras de sus novelas sin consultarle. Así, de la nada, un protagonista que era hincha de Independiente en Argentina, pasó a ser hincha del América de México cuando la obra se publicó en el país Azteca. Y recuerdo, de paso, una columna de Héctor Abad en la que se quejaba de que en una editorial le habían cambiado decenas de palabras (como &lt;em&gt;carro&lt;/em&gt; por &lt;em&gt;coche&lt;/em&gt;) cuando iban a publicarlo en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto cuántos manuscritos llegan cada día a las editoriales y cuántas historias ni siquiera se miran. Y, mientras tanto, los que escribimos conservamos la ilusión estúpida de que algún día nos llamen y digan “ya está, te publicamos”, y entonces creeremos que todo está solucionado, que es increíble, cuando en realidad es que apenas estamos abriendo la puerta de un mundillo de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace nueve meses pasé el primer manuscrito de lo que, creo, es una pequeña novela. La imprimí, la encuaderné y la llevé a Planeta, porque queda a la vuelta de mi casa. Nueve o diez meses, no sé, pero hasta ahora no he tenido respuesta. No importa mucho, la verdad, que tampoco me hayan respondido a un par de mails que mandé. Ya está, pasó, habrá que seguir insistiendo. Es bueno darse consuelo con esas historias que uno lee de los escritores que tocaron decenas de puertas antes de que alguna se le abriera. No quiero generar lástima; tampoco escribo esto por eso. La verdad es que ni siquiera sé por qué lo escribo, pues hay decenas de razones para desilusionarse del mundo editorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que escribir más sobre el tema, pero ahora solo me sale esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mala cosa.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7911012920524616315?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7911012920524616315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7911012920524616315' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7911012920524616315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7911012920524616315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/03/ilusos.html' title='ilusos'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3619186812035107308</id><published>2011-03-07T18:00:00.005-05:00</published><updated>2011-05-31T21:32:45.801-05:00</updated><title type='text'>Hogar</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span  &gt;He empezado a despedirme, poco a poco, del lugar donde vivo. No sé exactamente cuánto tiempo he pasado allí, pero sí que nunca me he sentido tan cómodo en ningún otro sitio. Es curioso cómo las casas, los lugares, se quedan con pedazos de la gente; los recuerdos son a veces como piedras que pesan, y por eso muchos deben mudarse cuando no pueden soportar más eso que les trae a la mente una sala, un cuarto, una cama. No es mi caso, por fortuna, pues me mudo a comenzar una historia diferente; una que sin lugar a dudas cambiará muchos de los aspectos de la que, para bien o para mal, ha sido mi vida hasta ahora. &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span  &gt;Recuerdo cuando llegué a vivir a Bogotá, once años atrás. Por entonces no era más que un joven confundido (aunque quizás no he dejado de serlo del todo en varios aspectos), que se debatía entre el ánimo que le producía llegar a la gran ciudad y la tristeza que le daba dejar Manizales. Llegué a vivir a unas cuadras de la universidad, en la 38 con 8, justo al frente de la que fue durante muchos años la embajada americana. No es que guarde un recuerdo especial de ese apartamento; por el contrario, no veía la hora de salir de aquellas cuatro paredes en las que me sentía encerrado y solo. Muy solo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span  &gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span  &gt;Meses después me mudé a otro cerca al parque de la 93. Nunca me gustó el sitio, como tampoco me gustaba decir que vivía por esos lados. El ruido, la gente, los buses de la once, la congestión y, sobre todo, la sensación de estar viviendo lejos de lo que era en realidad Bogotá, me hicieron ir de ahí más pronto que tarde. Ah, claro: y los precios absurdos del estrato seis que ni un estudiante o un periodista podrían sostener durante mucho tiempo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span  &gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span  &gt;Al final vino el apartamento donde estoy ahora y que abandonaré en unos meses. No siento que será difícil dejarlo, pero seguro recordaré varios de los momentos allí vividos. Quizás en algunos años no será más que un lugar frío e impersonal que me hará recordar con nostalgia una época de mi vida. Un lugar que ya no tendrá demasiada importancia porque después de todo nos pasamos la vida llegando y yéndonos, aquí y allá.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3619186812035107308?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3619186812035107308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3619186812035107308' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3619186812035107308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3619186812035107308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/03/hogar.html' title='Hogar'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5963764456478086937</id><published>2011-02-23T09:03:00.006-05:00</published><updated>2011-05-31T21:37:41.511-05:00</updated><title type='text'>el intermediario</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;Maldito Hernán Casciari. Maldito. No sólo se da el lujo de sacar una revista preciosa —en presentación y contenido—, sino que, además, escribe con inteligencia y gracia. Una belleza ese primer número de Orsai, con sus hojas de papel grueso, su diagramación minimalista, sus ilustraciones cuidadosas, su falta de publicidad y sus textos, sus textos. Textos tan buenos como este, en la introducción al cómic &lt;em&gt;El Intermediario&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;"La figura del intermediario existe en el mundo desde que se acabó la inocencia. Desde que perdimos la fe en los demás. Primer intermediario: el banco. En los tiempos del Renacimiento la gente pudiente ya no podía transportar dinero porque había ladrones hambrientos en los caminos, entonces los ricos que debían viajar se contactaban con un integrante de la familia Medici, que recibía el dinero en Ginebra, por ejemplo, y otro integrante de la misma familia que se lo devolvía en Florencia, quedándose con un poquito. El intermediario nace y florece cuando nace y florece el ladrón. Y el intermediario sospecha, muy pronto, que necesita al ladrón para que su negocio prospere. Y más pronto todavía saca cuentas y descubre, el intermediario, que lo más conveniente es ser el ladrón. Bancos, agencias de viajes, notarios, abogados, compañías telefónicas, gestores, editores, vendedores de alarmas contra robo, guardias de migraciones. Están porque el mundo es feo. Están porque te convencen de que nadie más que ellos te pueden salvar de la maldad del resto".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Gracias, Hernán.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5963764456478086937?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5963764456478086937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5963764456478086937' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5963764456478086937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5963764456478086937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/02/el-intermediario_23.html' title='el intermediario'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3053906295996901288</id><published>2011-02-21T22:50:00.002-05:00</published><updated>2011-05-31T21:34:10.830-05:00</updated><title type='text'>máscaras</title><content type='html'>&lt;span  &gt;El viernes pasado entrevisté al nuevo embajador de Ecuador en Colombia, Raúl Vallejo, un escritor poco conocido en el país a pesar de su extensa obra. Supongo que entre los muchos motivos por los que se desconocen sus escritos entra esa desidia con que aún varios colombianos miramos a nuestros vecinos: si nos dicen Perú, Ecuador o Bolivia arqueamos las cejas, fruncimos el rostro y dejamos escapar un comentario despectivo. No pretendo generalizar, pero tampoco se puede negar que sin saber muy bien por qué seguimos sintiéndonos por encima –y no solo geográficamente– de muchas naciones vecinas. Un error estúpido, infantil y, sobre todo, ingenuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que Vallejo –hombre culto, de hablar pausado– decía en una parte de la conversación algo que no es nuevo pero que a mí me llama mucho la atención: que todos tenemos máscaras, no una sino muchas, y que solemos cambiarlas para afrontar los distintos escenarios de nuestra vida. No somos los mismos cuando estamos con la familia que cuando pasamos tiempo con nuestra pareja, ni actuamos igual cuando estamos en público o nos sentamos frente a la pantalla del computador. En este último escenario, sobre todo, sí que actuamos diferente: la seguridad que nos brinda evitar el cara a cara, el desparpajo con que hablamos al no tener que mirar a los ojos, nos hace asumir una posición de lo que quisiéramos ser pero no somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿qué somos, en realidad? ¿Quién en sus cinco sentidos va a andar desnudando por ahí sus defectos, la parte de sí mismo que no le gusta pero que no puede evitar? Pocos. Es muy difícil mirar hacia adentro y aceptar que hay cosas de nosotros mismos –muchísimas, supongo– que nos gustaría cambiar pero no podemos. Yo mismo, por ejemplo, me descubro muchas veces intolerante, irritable y detesto sentir que me tomo las cosas muy en serio. Yo mismo me sorprendo con la máscara de tipo interesante en el Facebook, tratando de poner siempre el comentario inteligente, la cita precisa recogida en algún libro, la frase ingeniosa que me haga ver como alguien astuto. Yo mismo me censuro a veces porque siento que algo pueda sonar estúpido y yo mismo, cientos de veces, cierro la boca cuando no estoy en confianza para no parecer un pendejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que esa es una de las muchas máscaras que me conforman y que, como a todos, me hacen un simple mortal, lleno de miedos y defectos. La suma de todas esas cosas da algo indescifrable; algo que muchos conocen por un simple nombre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3053906295996901288?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3053906295996901288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3053906295996901288' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3053906295996901288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3053906295996901288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/02/mascaras_21.html' title='máscaras'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4424530421003731514</id><published>2011-02-13T19:47:00.004-05:00</published><updated>2011-05-31T21:34:37.973-05:00</updated><title type='text'>el cazador, cazado</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span  &gt;Por aquellos días, en Málaga, el dinero me alcanzaba apenas para lo necesario: hacer un mercado básico, pagar el arriendo del apartamento y comer. El único lujo que podía darme eran las cervezas Cruzcampo y a veces, sólo a veces, una botella de aguardiente antioqueño que compraba en El Corte Inglés. Los pocos libros que llevaba de Madrid los había leído hacía tiempo pues me había hecho a la idea de no comprar y, en cambio, aprovechar el servicio de bibliotecas públicas: durante los primeros seis meses, en el barrio donde vivimos en la capital, visitaba con cierta frecuencia la que quedaba a unas cuadras de la casa y en la que encontraba de todo. Así que pensé que en Málaga podría hacer lo mismo, pero unos días después de estar allí me di cuenta de que no iba a ser tan fácil.&lt;!--?xml:namespace prefix = o /--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span  &gt;Para empezar, la biblioteca más cercana a mi casa quedaba casi a treinta minutos en bus; como trabajaba todo el día redactando comunicados y asistiendo a ruedas de prensa, me quedaba muy poco tiempo. El día que finalmente pude ir me topé con que sacar el carnet no iba a ser tan sencillo: necesitaba copia del documento y varios papeles; para rematar, me dijeron que se demorarían un par de semanas en activármelo. No deseché la idea de la biblioteca, pero preferí hurgar en las librerías del centro para buscar libros baratos. Un día, en una de ellas, encontré uno que por muchas razones terminaría marcándome: &lt;i&gt;El corazón es un cazador solitario&lt;/i&gt;. Era una bonita edición de Seix Barral, con un dibujo de dos hombres en la portada, escrita por una autora que apenas si había escuchado nombrar de pasada: Carson McCullers. No lo compré, claro, porque no me alcanzaba el dinero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span  &gt;Poco tiempo después regresé a Madrid y me fui a vivir en un barrio de latinos, un poco más allá de la plaza de toros. Ubiqué la librería más cercana y regresé a mi vieja práctica. Fue allí, mientras miraba qué sacar para leer, cuando encontré la misma edición del libro que había visto en Málaga. No lo pensé dos veces: lo leí ávido, voraz, sentado en la silla de ese apartamento que daba contra la cancha de fútbol de un colegio. No sé por qué, ahora que lo pienso, guardo tan gratos recuerdos de esa última etapa en Madrid, en ese barrio, cuando ya casi todos los amigos que conocía se habían ido. Pero ésa es otra historia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;&lt;span  &gt;Luego regresé a Colombia y estuve más de un año buscando el libro en todas las librerías que encontraba. Ninguna lo tenía. Sólo en una me dijeron que podían conseguirlo de segunda mano y tiempo después me llamaron para entregarme una edición pequeña, de pasta dura, con hojas amarillas y subrayadas. Me quedé con esa y la roté entre unos buenos amigos hasta que hoy, por pura casualidad, me dio por decirle a mi novia que nos fuéramos caminando hasta el centro. Allá llegamos y, antes de regresar, dimos una vuelta por la librería del Centro García Márquez. Ya nos íbamos, después de darle la vuelta, cuando en un estante diagonal a la entrada la vi: la misma edición de Málaga, de Madrid, de Seix Barral. La que llevaba tanto tiempo buscando. La que quería. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Creo que sobra si digo que hoy fue un buen día.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4424530421003731514?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4424530421003731514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4424530421003731514' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4424530421003731514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4424530421003731514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/02/el-cazador-cazado.html' title='el cazador, cazado'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4913524144898794863</id><published>2011-02-09T18:49:00.002-05:00</published><updated>2011-05-31T21:35:05.960-05:00</updated><title type='text'>un día más, periodistas</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;Hoy llegaron a mi bandeja de entrada más de veinte correos felicitándome por el día del periodista. No es que sea muy popular, por supuesto, pues me sobran los dedos de la mano para contar los amigos que tengo; lo que sucede es que las empresas que de alguna forma nos necesitan se toman el trabajo de hacer sus propias tarjetas y enviarlas a sus bases de datos llenas de colegas. Es su trabajo, claro, y se les abona la intención. Lo que no estoy seguro es hasta qué punto uno deba celebrar un día como hoy, cuando la situación de los periodistas en todo el mundo es precaria y los medios se convierten cada vez más en un negocio que sólo busca el lucro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Decía Germán Castro Caycedo en una entrevista con El Espectador que "la chiva es la prostitución del periodismo colombiano". Estoy de acuerdo. Y además, ¿quién con más autoridad para pronunciar esa frase? De esos periodistas, por desgracia, quedan pocos; el reportero de ahora es un tipo con micrófono y grabadora que vive pendiente de lo que dice y hace una sola fuente a ver si puede obtener la noticia. Lo que vende es lo que perturba, lo que nos crea repulsión, las cifras de muertos y heridos. Ejemplos sobran: hoy, en el noticiero, decían que el concejal Marcos Baquero llevaba quinientos-no-sé-cuántos días secuestrado. ¿No era más fácil decir un año y siete meses? No, hay que hacer ver un número grande, que se sienta la desgracia enorme, el dolor de la familia. Las cámaras y el directo, las declaraciones apresuradas: el dolor ajeno convertido en un burdo espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Soy un romántico del viejo periodismo, aquel que contaba las historias de manera diferente, ese en el que los protagonistas tenían un rostro. Soy un estúpido. Ahora, gracias a la entrada de las nuevas tecnologías, nos hemos comido el cuento de que el público es imbécil y no lee más de dos líneas; por eso hay que hacer los artículos cada vez más cortos, bombardear con fotos gigantes y videos, y dejar al lector como al principio: sin saber nada. O díganme, pues, ¿de verdad alguien sabe con pelos y señales lo que sucede en Egipto, a pesar de que sale todos los días y a toda hora en radio, prensa y televisión? Así es la cosa: ver un noticiero es desinformarse.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Yo agradezco, pues, a los que me felicitaron en el Facebook y hasta los que me llamaron. No dudo de sus buenas intenciones, pero para mí es sólo un día más.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4913524144898794863?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4913524144898794863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4913524144898794863' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4913524144898794863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4913524144898794863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/02/un-dia-mas-periodistas_09.html' title='un día más, periodistas'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5785355316271834140</id><published>2011-02-03T19:06:00.004-05:00</published><updated>2011-05-31T21:35:37.396-05:00</updated><title type='text'>aire</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;Hoy es uno de esos días en que todo me sabe a mierda. Me sabe a mierda el periodismo, y me sabe a mierda pensar que tengo muchísimos años por delante en un oficio que a veces no me llena. No quisiera algún día tener que correr tras la famosa ‘chiva’, esa noticia de último minuto que se da sin anestesia así el periodista deba pasar por encima de quien sea. Es curioso ver un noticiero de televisión o a veces, incluso, escuchar radio: uno sabe que suceden cosas, que en Egipto la gente lleva una semana protestando, que han matado decenas de personas aquí y allá, pero al final no conoce los motivos. La televisión, la radio y muchas veces los periódicos, son los paraísos de las cifras: números de muertos, de desempleados, de desgracias. Entre más grandes, mejor. Pero hay pocos rostros, pocos nombres, pocas historias que lleguen.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Si uno se pregunta para qué escribe lo más probable es que no se termine contestando nada. O sí, mentiras: escribir sirve mucho, muchísimo, pero para cosas banales que no valen la pena. Escribir sirve para entender el comportamiento humano y de paso darse cuenta de que no se entiende nada: que decimos una cosa y hacemos otra, que sabemos lo que nos conviene pero realizamos lo contrario, y que estamos hechos de una gran dosis de hipocresía y mentiras.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Me gustaría tener más razones para creer en el optimismo, pero no puedo dejar de pensar que eso es apenas un distractor. Supongo que el mundo no va a cambiar porque alguien se llene la cabeza de ideas bonitas, o porque la gente suspire viendo el comercial de Coca Cola donde dicen que por cada no sé cuántas armas que se venden, tantas parejas buscan un hijo. A mí me da miedo pensar en las próximas generaciones porque, en verdad, lo único que les estamos dejando es un muladar cada vez más grande. Pero cada quien puede ser optimista y creer que en verdad algún día las cosas serán diferentes.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;En realidad, creo que la tendencia general del ser humano es al optimismo. Es como cuando alguien se está ahogando y lo primero que busca es la manera de salir a la superficie a buscar un poco de aire. Eso es, supongo: todos, a nuestra manera, buscamos el aire.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5785355316271834140?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5785355316271834140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5785355316271834140' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5785355316271834140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5785355316271834140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/02/aire.html' title='aire'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6779630120904346318</id><published>2011-01-23T11:48:00.002-05:00</published><updated>2011-01-23T11:51:04.024-05:00</updated><title type='text'>Nadie debería volver</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;Confieso que no soporto la literatura de Juan Gossaín por una razón muy sencilla: el tipo nunca se pudo quitar de encima la cobija del realismo mágico que inventó y volvió popular su admirado García Márquez, y aún hoy escribe libros llenos de metáforas baratas y personajes que intentan emular los creados por el maestro de Aracataca. Y no lo soporto, tampoco, porque hasta en las entrevistas que da se le siente esa pose forzada, ese intento vano por parecerse al Nobel que resulta poco menos que patético. &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;Pero, en todo caso, el experimentado periodista sí tiene razón en una cosa: el hecho de no haber querido volver en tantos años a San Bernardo del Viento, el lugar donde nació, convencido de que regresar implica encontrarse con otra cosa, un lugar diferente al que alguna vez dejó y que ya nunca es ni será lo que fue. Una dolorosa realidad que se ve en las páginas de muchos, muchísimos escritores, quienes evocan la nostalgia de un pasado que consideran mejor a este sucio presente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;Tal vez por eso siempre que vuelvo a Manizales la siento como una ciudad cada vez más ajena; ya no me dice mucho recorrer su calles nuevas, ni las caras de la gente que nunca antes había visto. Ni siquiera las carreteras son las mismas, porque tanto la avenida Santander como la Paralela tienen nuevos puentes, nuevas vías, nuevos recovecos. Muchos de los lugares a los que solíamos ir han desaparecido, y la gente con que solía pasármela –con contadas excepciones–, se han ido o han cambiado tanto que ya no podríamos estar juntos de nuevo por más que lo intentáramos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hace dos semanas mataron a Julián y ahora que las cosas empiezan a normalizarse otra vez (y yo a hacerme a la dolorosa idea de que su crimen va a quedar en la más completa impunidad), comprendo que Manizales me da una razón más para seguirme apartando, para irme cada vez más lejos de sus montañas y su gente anodina. Uno no sabe lo que le depara el destino, pero la verdad es que no quisiera tener que regresar. No me gusta sentir ese vacío de soledad, esa ansiedad dolorosa que no tiene explicación, cuando un domingo por la tarde regresamos en carro de la finca a la casa. Yo prefiero quedarme con los recuerdos, bonitos y dolorosos, como esos que pinta Vallejo en sus libros. Como este de &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Los días azules&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;"&gt;“En la tarde elevamos el globo: con la ayuda de todos frente al corredor delantero lo elevé. De las ocho puntas sostenían ellos: papi, Lía, Elenita, el abuelo, la abuela, mis hermanos. Yo, de rodillas en el piso, encendí la candileja: el humo negro lo fue inflando, dilatando, y cuando empezó a tirar, ávido de inmensidades, soltaron todos de las puntas y entonces me levanté, y solo lo fui guiando, lo fui llevando hasta un espacio despejado donde no fuera a enredarse en los penachos de las palmas ni en los ramajes de los árboles, y despidiéndolo con un impulso de adiós lo dejé partir. Se fue yendo hacia lo alto, rumbo a la vastedad azul sin límites, rojo él y palpitando, encendido su rojo corazón”. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6779630120904346318?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6779630120904346318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6779630120904346318' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6779630120904346318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6779630120904346318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/01/nadie-deberia-volver.html' title='Nadie debería volver'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-9082988299451756993</id><published>2011-01-13T16:58:00.003-05:00</published><updated>2011-05-31T21:35:54.834-05:00</updated><title type='text'>Tan natural como matar</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;span&gt;Es muy difícil aceptar que un día estés con alguien y al otro esa misma persona resulte metida en un cajón y sepultada varios metros bajo tierra. Es muy jodido entender que no vas a volver a verla nunca a pesar de que ayer, o hace una semana, o hace un mes, le hayas contado secretos, hayan tomado trago o reído juntos. Y es más difícil hacerlo si a alguien se le ocurrió romper el orden natural de las cosas y quitarle la vida con sevicia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Un padre no debería enterrar a un hijo, por dura que sea la muerte. La vida debería tener un orden lógico que, aunque nos duela, resulte mucho menos difícil de aceptar. Pero ya sabemos que el destino no obedece reglas y mucho menos los hombres. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;Resulta terrible ver cómo hemos terminado acostumbrándonos a las muertes violentas en este país. En la oficina solemos almorzar viendo el noticiero y es aterrador constatar que todos comemos sin inmutarnos a pesar de que las noticias, una tras otra, son casi siempre las mismas: asesinatos aquí y muertes violentas allá por cualquier motivo. Matan a unos jóvenes universitarios en la costa sin mediar palabra y a otro en Santander porque estaba orinando en la pared de una casa y al dueño no le gustó. Esa es un nuestra forma de mostrar el desacuerdo: con plomo y cuchillo. Pero entiendo que hayamos dejado de conmovernos; al final hemos construido una barrera, una capa de insensibilidad que nos permite seguir viviendo el día a día.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span  &gt;Pensaba hace unos días que no existe casi ningún colombiano que no haya sido afectado por la violencia. Todos conocemos  a alguien –un familiar, un amigo– que ha muerto por la mano de otro o sufrido alguna de las formas de violencia que nos azotan a diario. Aquí la muerte es una constante; el miedo, una cosa de todos los días.&lt;/span&gt;    &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-9082988299451756993?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/9082988299451756993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=9082988299451756993' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/9082988299451756993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/9082988299451756993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/01/tan-natural-como-matar.html' title='Tan natural como matar'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8010200110942568895</id><published>2011-01-10T19:08:00.006-05:00</published><updated>2011-05-31T21:36:11.100-05:00</updated><title type='text'>Morir</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span  &gt;No sé por qué la vida, a veces, tiene unas coincidencias extrañas. Uno de los últimos viernes de diciembre saqué de mi biblioteca &lt;i&gt;El enterrador&lt;/i&gt;, un libro de Thomas Lynch que había leído hace ya algunos años. Era de noche y estaba con la mona. Habíamos comprado una botella de whisky y, luego de servirnos hielos y dar el primer trago, nos pusimos a leer un capítulo. ¿Por qué justamente ese libro? No lo sé. Pero esa noche nos metimos en uno de los relatos de Lynch sobre la muerte, un tema que el escritor domina a la perfección gracias a su experiencia como dueño de una funeraria en Michigan. No sé por qué esa noche, precisamente esa noche, el mismo relato que había leído tantos años antes me conmovió de manera tan fuerte; no sé por qué en algún momento de la lectura tuve que detenerme y pedirle a la mona que continuara, pues, cuando menos me di cuenta, tenía un nudo en la garganta. &lt;!--?xml:namespace prefix = o /--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span  &gt;Habíamos comenzado a leer &lt;i&gt;A la derecha del padre&lt;/i&gt;, un relato sobre lo inexplicable, absurda y repentina que a veces es la muerte. Lo habíamos hecho, sin saber por qué, conscientes de que en vez de ese libro hubiéramos podido escoger cualquier otro; de que en lugar de ese relato hubiera podido salir un cuento de otro escritor, o una crónica, o lo que fuera. Pero fue Lynch. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span  &gt;En ese mismo instante, mientras nosotros leíamos el relato, a pocas cuadras de mi casa, una tía, su ex marido y sus dos hijos comían juntos después de mucho tiempo. Había pasado más de un año, quizás dos, desde la última vez que se habían reunido ellos cuatro, sin las novias de mis primos o algún otro miembro de la familia. Desde que decidieron separarse dejaron de hacerlo, pero esa noche, a pesar de la enfermedad de Juan Mario –su ex marido–, quien desde un principio alegó no sentirse bien, estuvieron comiendo en la casa de mi primo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span  &gt;Mientras nosotros leíamos a Lynch, ellos estaban juntos después de mucho tiempo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span  &gt;Horas después me emborraché y olvidé el relato, pero volví a acordarme de él en la mañana, a eso de las diez, cuando mi papá me llamó a decirme que habían encontrado muerto a Juan Mario en su apartamento. Por la noche, después de la comida, se fue a su casa, se puso la piyama y se acostó a dormir. En la madrugada se levantó de la cama y en ese mismo instante cayó fulminado. Eso fue todo: así de inexplicable y sencillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;Tal vez no sea una casualidad; quizás solamente la vida está llena de momentos así que nosotros hilamos cuando sucede algo. Pero durante algunos días me quedé pensando en ello. Es como si la muerte hubiera avisado, de alguna manera, justo antes de entrar en nuestras vidas. Lo único que agradezco es que les haya permitido esa última noche juntos. &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8010200110942568895?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8010200110942568895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8010200110942568895' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8010200110942568895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8010200110942568895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/01/morir.html' title='Morir'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-950251933771014241</id><published>2011-01-07T15:58:00.005-05:00</published><updated>2011-05-31T21:36:26.760-05:00</updated><title type='text'>Aquí, ahora</title><content type='html'>&lt;span  &gt;En el último día del año me gusta pensar qué pasará con mi vida 365 días después. La incertidumbre de no saber en dónde estaré, ni qué sucederá, ni tampoco si seguiré frecuentando la misma gente o pasará algo que me cambie la rutina, es algo que me agrada. Lo más probable es que no sucedan muchas cosas, pero, como todos, me hace bien pensar que quizás un año después la vida será distinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es normal que a veces queramos ser algo diferente a lo que somos; es normal que soñemos con la vida de nuestro vecino, o con la mujer de otro, o con la suerte que tiene gente como nosotros que ha logrado más cosas. Como también es normal que nos hagamos propósitos que no estamos dispuestos a cumplir. Y no lo hacemos porque al fin de cuentas estamos programados para ser como somos, por más que nos empeñemos en cambiarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí, por ejemplo, me gustaría ser un poco más constante y menos inseguro. Me encantaría dejar de pensar, a veces, que lo que escribo es una mierda repleta de lugares comunes. Pero no quisiera cambiar el hecho de ver las cosas con cierto pesimismo; creo que lo verdaderamente dañino es ese optimismo desbordado adobado con ideas de superación que la gente asume con la esperanza de cambiar su vida. Tengo una tía pintora que solo lee ese tipo de libros, escucha en el carro conferencias sobre el éxito y su propio léxico está cargado de frases insulsas como “nada es imposible”. Pero a la hora de la verdad sus cuadros no se venden y a mí me da la impresión de que esa actitud es una simple máscara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo ningún propósito para este nuevo año; dije que abandonaría este espacio para hacer otra cosa, pero después de tres intentos por hacer algo diferente me cansé y aquí estoy de nuevo. No tengo ningún propósito porque sé que al final no voy a cumplirlo. Me gustaría que pasaran algunas cosas, claro, pero si no suceden no va a ser tan terrible. Supongo que ésa es la ventaja de pensar que al final las cosas no van a suceder.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-950251933771014241?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/950251933771014241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=950251933771014241' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/950251933771014241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/950251933771014241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2011/01/aqui-ahora.html' title='Aquí, ahora'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7669609274955385215</id><published>2010-10-06T16:06:00.008-05:00</published><updated>2011-05-31T21:36:44.769-05:00</updated><title type='text'>Otro adiós</title><content type='html'>&lt;span  &gt;Ya perdí la cuenta de todo lo que ha sucedido desde la primera vez que abrí el Matamoscas, a finales del 2005: le he cambiado de diseño infinidad de veces; le borré el historial en alguna ocasión para tratar de empezar de cero; lo cerré y cancelé la dirección para abrir otro blog; y, finalmente, he escrito decenas de entradas para justificar por qué es bueno tener un espacio así o por qué a veces no vale la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He hecho amigos que luego conocí; otros que se quedaron de manera virtual y unos más que aún se pasan de manera silenciosa. Me dejé llevar muchas veces por los comentarios; escribí cosas solamente por ver qué decían los foristas habituales y así alimentar el ego. Entendí que el elogio injustificado es casi tan dañino como el insulto anónimo. Agradecí que, con el tiempo, esos mismos foristas optaran por el silencio, bien sea porque dejaron de pasar o porque entendieron que a veces no valía la pena comentar entradas fútiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí sobre libros hasta que me cansé y luego volví a hacerlo. Escribí sobre cine hasta que me di cuenta de que estaba yendo a las salas sólo para tener algo que poner aquí. Sentí que no leía por el placer de leer, sino para redactar en este lugar mis conceptos sobre una novela. Como si fuera un crítico. Puse algunas reflexiones que ahora, al leerlas de nuevo, me suenan manidas, obvias, a lugar común. Colgué algunos cuentos que luego removí porque me dio pudor. Traté de hacer cosas diferentes, de mostrar situaciones o personajes que me llamaron la atención y siento que quizás con algunos lo logré mejor que con otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si alguna convicción me ha quedado después de estos años es que en esto de escribir no hay certezas absolutas. Que uno nunca está seguro de nada; que lo que hoy me gusta mañana lo miraré con asco; que lo más probable es que en el futuro crea en lo que ahora me parece imposible; que, como le leí alguna vez a Juan Gabriel Vásquez, “equivocarse sigue siendo uno de nuestros derechos inalienables”, y que el blog, un espacio que es de uno y en el que hay libertad, es la mayoría de las veces un arma de doble filo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quisiera escribir que todo tiene un ciclo y que el de este blog ha terminado. Y no quisiera, digo, porque más de una vez lo he hecho: empaco mis cosas, me despido y tiempo después estoy de vuelta. Pero siento que desde hace unos meses algo falla; que lo que antes no dudaba en colgar, hoy debo pensarlo dos, tres y cuatro veces. Que ya no me siento cómodo. Que quisiera un receso para pensar en algo diferente, para tratar de quitarle ese tono de columna de opinión a estas entradas o evitar que suenen como si tuviera una verdad revelada y estuviera siempre convenciendo a alguien de alguna cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que lo dejo. No borraré esta vez las entradas anteriores, ni cambiaré una coma, ni variaré el diseño que ahora tiene. Quizás más adelante regrese o tal vez, como creo que es mejor, probaré suerte con algo diferente en otro lugar. No lo sé. Creo que al final es mejor no decir con propiedad “haré esto o aquello” porque siempre termino en lo contrario. Ya me conozco. A los que seguían pasándose por aquí , a los que se fueron, a los que aún comentan, a los que les gustaba, a los que nunca estuvieron de acuerdo, a los que leyeron: ya nos veremos por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quizás, de nuevo, por aquí.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7669609274955385215?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7669609274955385215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7669609274955385215' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7669609274955385215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7669609274955385215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/10/otro-adios.html' title='Otro adiós'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8791694952264512821</id><published>2010-09-26T12:03:00.005-05:00</published><updated>2011-05-31T21:37:07.484-05:00</updated><title type='text'>(Re)escribir en los tiempos del cólera</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TJ992eexuJI/AAAAAAAAA_Q/wKffp3Q6hi4/s1600/Quiroz.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521270043028076690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TJ992eexuJI/AAAAAAAAA_Q/wKffp3Q6hi4/s320/Quiroz.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un adolescente se enamora perdidamente de su vecina, a la que apenas puede ver por cuenta de la estricta vigilancia que ejerce la tía soltera en sus visitas. Cuando al fin la burlan, ambos descubren la pasión del primer amor con una intensidad desbocada. Al poco tiempo la familia se entera y, con el fin de romper una relación que no ven con buenos ojos, se lleva a la muchacha lejos. El tipo la espera durante veinte años en los que se dedica a acostarse con cuánta vieja se le pase por el frente. Tiempo después ella regresa y al fin pueden estar juntos en las puertas de la vejez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Les suena familiar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, es &lt;strong&gt;El amor en los tiempos del cólera&lt;/strong&gt;, de García Márquez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque parezca increíble es, también, la última novela de Fernando Quiroz, &lt;strong&gt;Como un bolero&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo confieso: pensé que después de Justos por pecadores –que le quita cualquier despojo de prestigio al Premio Planeta–, Quiroz no podía salir con algo más malo. Pero lo ha hecho. Esta novela es –y perdón por la rabia– una cosa realmente grotesca: no sólo la historia es una vil copia, sino también el estilo, la forma de los diálogos (los hace, sí, como sentencias inapelables), y hasta los personajes. Un desfile de lugares comunes que el autor va dejando así, tan tranquilo, con una cantidad de eufemismos pendejos para tratar de adornarse:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Fue el día más triste porque ni siquiera pudo darle las gracias a su tía. Lanzar sobre el cajón en el que viajaba al más allá una rosa amarilla como aquellas que solían perfumar el pasillo que llevaba a los cuartos de la casa. Y porque no le permitieron despedirse del hombre que apenas unas horas atrás había visitado sus entrañas por primera vez y las había impregnado de una humedad de la que todavía quedaban huellas cuando subió al avión que la condujo a Panamá en compañía de su padre&lt;/em&gt;” (p.77). ¿El hombre que había “visitado sus entrañas”? ¡No fregués, Quiroz!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay necesidad de leerlo todo: si usted salta de página en página –o de a tres o cuatro– y lee las primeras líneas de algunos párrafos escogidos al azar, se enterará perfectamente de lo que pasa. Y se ahorrará la rabia. Así me tocó hacer cuando pasé de la mitad porque no soporté más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que logró este libro, de verdad, fue hacerme caer en cuenta de que estaba perdiendo el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor: no lo hagan ustedes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8791694952264512821?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8791694952264512821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8791694952264512821' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8791694952264512821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8791694952264512821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/09/reescribir-en-los-tiempos-del-colera.html' title='(Re)escribir en los tiempos del cólera'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TJ992eexuJI/AAAAAAAAA_Q/wKffp3Q6hi4/s72-c/Quiroz.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-745458429571970528</id><published>2010-09-12T16:20:00.005-05:00</published><updated>2010-09-12T16:38:20.944-05:00</updated><title type='text'>Imperdible</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TI1FQkTmfXI/AAAAAAAAA_I/xDUjb1bMGCg/s1600/soldados.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516141269524839794" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 150px; height: 227px;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TI1FQkTmfXI/AAAAAAAAA_I/xDUjb1bMGCg/s320/soldados.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Soldados de Salamina &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Javier Cercas &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tusquets&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cada vez me convenzo más de que uno lee libros por la misma razón que ve películas o se embelesa con alguna historia: para evadir, al menos por un buen rato, esa realidad que nos tocó en suerte; para entrar en la vida de otros y tratar de entender, así no vayamos a lograrlo jamás, cómo es que funciona esa cosa tan contradictoria que llamamos conducta humana. Y si uno sabe esperar –pero, sobre todo, si prueba con más curiosidad que descanso–, tarde o temprano llegarán a sus manos esas historias por las que vale la pena pasar las páginas. No sucede con mucha frecuencia, pero sucede. Me pasó hace un tiempo con John Kennedy Toole y &lt;a href="http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/10/el-corazon-es-un-cazador-solitario.html"&gt;Carson McCullers&lt;/a&gt;, para citar sólo un par de ejemplos, y ahora me sucede con Soldados de Salamina, la novela más nombrada del español Javier Cercas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, la verdad, ni siquiera tenía al libro como primera opción cuando vi la edición de Tusquets en la librería; de no haber sido porque el otro –el que quería– valía más de cien mil pesos, quizás no lo habría llevado y me hubiera demorado mucho tiempo en llegar a él. Y así, por ese pequeño detalle, me hubiera quedado sin leer la historia brillante, conmovedora y preciosa que se narra este libro. Una historia que, a grandes rasgos y saltándome lo más importante, va más o menos así: Rafael Sánchez Mazas, el falangista más antiguo de España, logra escapar de un fusilamiento que organiza el ejército Republicano antes de que las tropas de Franco entren a Cataluña en 1939. Perdido durante días en la espesura del monte, hambriento y temeroso, se topa en algún momento de frente con uno de los soldados republicanos que habían emprendido su búsqueda; convencido de que es el fin, en un instante que parece eterno, se queda mirándolo a la espera de que lo mate. Pero el soldado, por algún extraño motivo, le perdona la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos años después un periodista se obsesiona con la historia de Sánchez Mazas y se da a la tarea de buscar a ese soldado. Y ahí es que empieza todo, pero me detengo para no privar de conocer lo que sucede al final a quién quiera meterse en este libro increíble. Además de unas frases sueltas estupendas (“&lt;em&gt;Tal vez son los momentos decisivos de la vida los que con mayor voracidad engulle el olvido&lt;/em&gt;”; “&lt;em&gt;Porque uno nunca encuentra lo que busca, sino lo que la realidad le entrega&lt;/em&gt;”) la historia gira en torno a Suspiros de España, esta bella canción que acá interpreta Diego el Cigala. Aquí la pongo y, por favor, no dejen de leer este libro. De verdad. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TI1EilUs7rI/AAAAAAAAA_A/T3cxGUdv1-U/s1600/soldados.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0cGU0QTLYUE?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/0cGU0QTLYUE?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="385" width="480"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-745458429571970528?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/745458429571970528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=745458429571970528' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/745458429571970528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/745458429571970528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/09/imperdible.html' title='Imperdible'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TI1FQkTmfXI/AAAAAAAAA_I/xDUjb1bMGCg/s72-c/soldados.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4369836422894080632</id><published>2010-09-04T16:19:00.001-05:00</published><updated>2010-09-04T16:26:31.503-05:00</updated><title type='text'>Un extraño proceder</title><content type='html'>Tengo una tía que desde hace unos años se volvió cristiana. Y fanática. Como casi todas las personas que por cosas de la vida han terminado adorando al Señor de manera desmedida, mi tía no desaprovecha oportunidad para dejarnos saber por qué el Todopoderoso es la mejor opción de vida. No tengo nada con que las personas crean en lo que quieran, pero sí me aburre que los cristianos estén tratando todo el tiempo de imponerles a los demás su credo; por lo demás, es sabido que tratar de argüir con ellos es la mejor manera de perder el tiempo. Ya lo dice bien el lúcido Christopher Hitchens: “Si alguna vez has discutido con un devoto religioso, por ejemplo, habrás advertido que su amor propio y su orgullo participan en la discusión, y que le estás pidiendo que renuncie a algo más que un argumento”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, que aún me pregunto si Dios existe o no, creo que en ocasiones la propia vida –o el destino, o como se llame–, me  dan más opciones para creer lo segundo. Me cuesta trabajo pensar que un Dios justo, como dicen que es, permita cientos de las cosas atroces que vemos a diario. ¿No es paradójico que a veces el Dios del que hablan se ensañe con la gente desprotegida y deje pasar impune a verdaderos cabrones? Pensaba en eso hace unos días a raíz de la muerte de María Camila Angarita, la niña de once años que falleció en el accidente del avión de Aires, en San Andrés. La historia es terrible: su madre,  Noemí Sánchez, había ahorrado durante siete años para darle el viaje y, cuando finalmente logró reunir el dinero, ocurrió la catástrofe. Yo no creo que Dios tenga nada que ver en un accidente (digamos, mejor, que es una fatalidad más entre las muchas que ocurren a diario), pero si fuéramos a poner la cosa en esos términos, no estaría de más preguntarse por qué quiso el Señor llevarse a una niña que apenas comenzaba a vivir. Dirán, sí, que sus designios son inescrutables, pero a mí me sigue pareciendo una respuesta facilista.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso del asunto es que, en vez de cuestionarse, la familia vuelve a dejarlo todo en las manos de Dios: “sabemos que es la voluntad de nuestro Señor. Él necesitaba tener el angelito más hermoso a su lado, y ese era nuestra prima María Camila”, dijeron. Los envidio, de verdad: sé que así al menos estarán más tranquilos, aunque la pérdida de un hijo sea un dolor para el que las lágrimas no alcancen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que, si Dios existe, a mí aún me cuesta mucho trabajo entender su confuso proceder.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4369836422894080632?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4369836422894080632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4369836422894080632' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4369836422894080632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4369836422894080632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/09/un-extrano-proceder.html' title='Un extraño proceder'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8182382362851144623</id><published>2010-08-25T17:57:00.002-05:00</published><updated>2010-08-25T18:03:28.357-05:00</updated><title type='text'>Dos hombres</title><content type='html'>&lt;strong&gt;UNO.&lt;/strong&gt; Hace más de veinte años que mi abuelo se jubiló de su puesto en el banco y desde entonces todos los días se levanta, se organiza y se pone corbata. No importa que no vaya a salir a ningún lado; cada mañana, después de desayunar y leer el periódico, se viste con camisa, chaleco y saco. Yo, en cambio, ni siquiera sé hacerme el nudo; el único vestido que tenía –que compré para el grado del colegio, me sirvió para unas cuantas fiestas y se recicló para el de la universidad–, lo dejé colgado en el clóset de la que fue mi casa en Málaga porque no cabía en la maleta. Esta mañana, cuando iba para el trabajo, me encontré con mi abuelo; lo saludé eufórico, cruzamos un par de palabras y luego cada uno siguió su camino. Iba, como siempre, vestido de manera impecable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;DOS.&lt;/strong&gt; De vez en cuando me da por sacar de la biblioteca el libro que escribió mi otro abuelo. Son dos tomos y ambos llevan el mismo título: &lt;em&gt;Antes del olvido&lt;/em&gt;. Los dos están escritos a máquina, por una sola cara, y tienen en la portada una foto del abuelo caminando por una calle de Manizales. Lleva un vestido elegante, sin corbata, zapatos lustrados y un bastón. Está bien peinado; se ve joven. El primero, que cuenta su infancia, es rojo; el segundo, amarillo, narra su vida adulta. Él mismo mandó a hacer los ejemplares y los repartió entre la familia, quizás como una forma de intentar que su recuerdo perdure un poco, sólo un poco más entre nosotros, cuando se haya ido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8182382362851144623?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8182382362851144623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8182382362851144623' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8182382362851144623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8182382362851144623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/08/dos-hombres.html' title='Dos hombres'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5266553661741192410</id><published>2010-08-20T07:17:00.003-05:00</published><updated>2010-08-20T09:40:38.822-05:00</updated><title type='text'>La feria con otros ojos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una columna que &lt;/span&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt; 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Es probable que usted haya oído y respondido esas preguntas si se ha paseado por la Feria en estos días. Es factible que todas puedan contestarse con un sí rotundo por esa manía que tenemos de dar por sentado que todo sigue igual; que cuando los espacios se consolidan, es como si estuviéramos releyendo una historia de sobra conocida. Sin embargo, cuando la gente pregunta o afirma ese “siempre” con repetida manía, es muy posible que se estén pasando por alto libros y esquinas realmente sorprendentes que, a lo mejor, no tienen que ver con los centros comerciales que ya conocemos .&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El primer ejemplo está en el estand del Distrito. Libros como Bogotá retroactiva, de Andrés Ospina, un ejercicio de memorabilia bogotana; Árboles de Bogotá, una hermosa edición en la que se pueden conocer los nombres de los cientos de árboles sembrados en nuestras calles, y La carrera de la modernidad. Construcción de la carrera décima. Bogotá (1945-1960), de Carlos Niño Murcia y Sandra Reina, uno de esos libros que dan ganas de leer y mirar y tener para saber a qué nos referimos cuando hablamos de urbanismo, son sólo tres ejemplos de ediciones muy cuidadas, bellamente editadas, bien escritas, investigadas, en fin, libros buenos, libros que quizá no estén bajo los faros de neón de los primeros pisos, pero que brillan solos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al lado del estand del Distrito está el de Reic, la Red de Editoriales Independientes, que a pesar de ser un adefesio en diseño arquitectónico, recoge lo mejor de fondos como Taller de Edición Rocca, La Silueta o Ícono, editoriales que nos están demostrando que la independencia no es sinónimo de precariedad. Un piso más abajo está el estand de Tragaluz Editores, que acaba de lanzar un hermoso libro de poemas ilustrados de Juan Felipe Robledo y cuyas ediciones prueban que el futuro de la edición está en la ambición por recuperar al libro como un objeto contra el cual no podrán mil kindles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si el plan es comprar libros para niños, hay un pabellón entero con verdaderas sorpresas. Desde el Fondo de Cultura Económica a Babel Ediciones hasta Fundalectura, que este año cumple su 20° aniversario y en donde se encuentra la más completa selección de libros para niños y jóvenes, hay verdaderas sorpresas. Y si el plan es entrar a una librería, la del Fondo de Cultura Económica, en el pabellón 4, o del Bicentenario, que, en honor a la verdad, está mucho mejor que casi todos los países que ponen danzas folclóricas y trajes típicos cuando son invitados de honor. Quedan tres días de Feria. Y quizá sea hora de cambiar el recorrido: comience por los segundos pisos y piérdase lo mismo de siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5266553661741192410?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5266553661741192410/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5266553661741192410' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5266553661741192410'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5266553661741192410'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/08/la-feria-con-otros-ojos.html' title='La feria con otros ojos'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5739657242437014064</id><published>2010-08-12T21:34:00.004-05:00</published><updated>2010-08-12T22:14:35.090-05:00</updated><title type='text'>Vivir con el miedo</title><content type='html'>El bombazo sonó cuando apenas estaba amaneciendo. Duro, fuerte, con un eco que se expandió durante varios segundos largos. De inmediato comenzó otra vez la escena que tanto hemos vivido en este país de bombas: el pánico, la alarma, las especulaciones y el miedo. Sobre todo el miedo. Mientras desayunaba y me arreglaba para ir al trabajo pensaba que, a pesar de todo, tendría que tratar de hacer que el día fuera normal; creí que iba a ser difícil llegar a la revista, que las calles estarían atestadas de policía, que la gente dejaría de salir, que se hablaría otra vez de la guerrilla y que los años de terror que veíamos tan lejanos estaban en realidad agazapados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando salí a la calle (apenas a tres cuadras de donde explotó el carro bomba), todo seguía su curso: la gente caminaba tranquila, los carros pasaban por la carrera novena, dos jóvenes con morral esperaban el bus y un camión descargaba frutas en Carulla. Cogí el colectivo a la misma hora; el tráfico estaba igual que siempre. Afuera, la gente no parecía notar nada. Entonces pensé que tantos años de bombas nos han enseñado a vivir con el terror y ahora solemos mirarlo sin sorprendernos. Pensé que en algún lugar, no lejos de allí, un marido volvería a su casa a medio día, almorzaría con su esposa y apenas tratarían el tema por encima: "¿Viste lo de la bomba?", diría él. "Ah, sí: terrible", respondería ella. Y pasarían a otro tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás lo más sorprendente de todo fue mi propia reacción. Aturdido por el bombazo y el sueño, con los ojos medio cerrados y las cobijas hasta el cuello, apenas intenté levantarme y pregunté, adormilado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué fue eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No sé —respondió mi hermano, que estaba a punto de salir para el restaurante en el que trabaja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Qué raro —dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me volví a quedar dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5504726883926260162" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TGS374X3ucI/AAAAAAAAA-s/udrsKB-RlRo/s320/bomba.jpg" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5739657242437014064?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5739657242437014064/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5739657242437014064' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5739657242437014064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5739657242437014064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/08/vivir-con-el-miedo.html' title='Vivir con el miedo'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TGS374X3ucI/AAAAAAAAA-s/udrsKB-RlRo/s72-c/bomba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5413681664441147244</id><published>2010-08-08T19:45:00.002-05:00</published><updated>2010-08-08T19:52:08.271-05:00</updated><title type='text'>Un cuento de Dino Buzzati</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Algo había sucedido&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Dino Buzzati*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tren había recorrido sólo pocos kilómetros (y el camino era largo, nos detendríamos recién en la lejanísima estación de llegada, después de correr durante casi diez horas) cuando vi por la ventanilla, en un paso a nivel, a una muchacha. Fue una casualidad, podía haber mirado tantas otras cosas y en cambio mi mirada cayó sobre ella, que no era hermosa ni tenía nada de extraordinario. ¡Quién sabe por qué había reparado en ella! Era evidente que estaba apoyada en la barrera para disfrutar de la vista de nuestro tren, superdirecto, expreso al norte, símbolo -para aquella gente inculta- de vida fácil, aventureros, espléndidas valijas de cuero, celebridades, estrellas cinematográficas... Una vez al día este maravilloso espectáculo y absolutamente gratuito, por añadidura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando el tren pasó frente a la muchacha, en vez de mirar en nuestra dirección se dio vuelta para atender a un hombre que llegaba corriendo y le gritaba algo que nosotros, naturalmente, no pudimos oír, como si acudiera a prevenirla de un peligro. Solamente fue un instante: la escena voló, quedó atrás y yo me quedé preguntándome qué preocupación le había traído aquel hombre a la muchacha que había venido a contemplarnos. Y ya estaba por adormecerme, al rítmico bamboleo del tren, cuando quiso la casualidad -se trataba seguramente de una pura y simple casualidad- que reparara en un campesino parado sobre un murito, que llamaba y llamaba hacia el campo, haciéndose bocina con las manos. También esta vez fue un momento porque el expreso siguió su camino, aunque me dio tiempo de ver a seis o siete personas que corrían a través de las praderas, los cultivos, la hierba medicinal, pisoteándola sin miramientos. Debía ser algo importante. Venían de diferentes lugares -de una casa, de una fila de viñas, de una abertura en la maleza- pero todos corrían directamente al murito, acudiendo alarmados, al llamado del muchacho. Corrían, sí, ¡por Dios cómo corrían!, espantados por alguna inesperada noticia que los intrigaba terriblemente, quebrando la paz de sus vidas. Pero fue sólo un instante, lo repito apenas un relámpago; no tuvimos tiempo de observar nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Qué extraño!", pensé, "en pocos kilómetros ya dos casos de gente que recibe, de golpe, una noticia" (eso, al menos era lo que yo presumía). Ahora, vagamente sugestionado, escrutaba el campo, las carreteras, los paisajes, con presentimiento e inquietud. Seguramente estaba influido por el especial estado de ánimo, pero lo cierto es que cuanto más observaba a la gente, más me parecía encontrar en todos lados una inusitada animación. ¿Por qué aquel ir y venir en los patios, aquellas afanadas mujeres, aquellos carros...? En todos los lados era lo mismo. Aunque a esa velocidad era imposible distinguir bien, hubiera jurado que toda esa agitación respondía a una misma causa. ¿Se celebraría alguna procesión en la zona? ¿O los hombres se dispondrían a ir al mercado? El tren continuaba adelante y todo seguía igual, a juzgar por la confusión. Era evidente que todo se relacionaba: la muchacha del paso a nivel, el joven sobre el muro, el ir y venir de los campesinos: algo había sucedido y nosotros, en el tren, no sabíamos nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mis compañeros de viaje, algunos en el compartimiento, otros en el corredor. No se habían dado cuenta de nada. Parecían tranquilos y una señora de unos sesenta años, frente a mí, estaba a punto de dormirse. ¿O acaso sospechaban? Sí, sí, también ellos estaban inquietos y no se atrevían a hablar. Más de una vez los sorprendí echando rápidas miradas hacia fuera. Especialmente la señora somnolienta, sobre todo ella, miraba de reojo, entreabriendo apenas los párpados y después me examinaba cuidadosamente para ver si la había descubierto. Pero, ¿de qué teníamos miedo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nápoles. Aquí, habitualmente, el tren se detiene. Pero nuestro expreso, no, hoy no. Desfilaron cerca las viejas casas y en los patios oscuros se veían ventanas iluminadas. En aquellos cuartos -fue un instante- hombres y mujeres aparecían inclinados, haciendo paquetes y cerrando valijas. ¿O me engañaba y todo era producto de mi fantasía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se preparaban para marcharse. "¿Adónde?", me preguntaba. Evidentemente no era una noticia feliz, pues había como una especie de alarma generalizada en la campaña como en la ciudad. Una amenaza, un peligro, el anuncio de un desastre. Después me decía: "Si fuera una desgracia se habría detenido el tren; y en cambio, el tren encontraba todo en orden, señales de vía libre, cambios perfectos, como para un viaje inaugural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un joven a mi lado, simulando que se desperezaba, se había puesto de pie. En realidad quería ver mejor y se inclinaba sobre mí para estar más cerca del vidrio. Afuera, el campo, el sol, los caminos blancos y sobre los caminos carros, camiones, grupos de gente a pie, largas caravanas, semejantes a las que marchan en dirección a la iglesia el día del santo patrón de la ciudad. Ya eran cientos, cada vez más gentío a medida que el tren se acercaba al norte. Y todos llevaban la misma dirección, descendían hacia el mediodía, huían del peligro mientras nosotros íbamos directamente a su encuentro; a velocidad enloquecida nos precipitábamos, corríamos hacia la guerra, la revolución, la peste, el fuego... ¿Qué más podía pasarnos? No lo sabríamos hasta dentro de cinco horas, en el momento de llegar y seguramente sería demasiado tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie decía nada. Ninguno quería ser el primero en ceder. Cada uno quizás dudara de sí mismo, como yo, y en la incertidumbre se preguntara si toda aquella alarma sería real o simplemente una idea loca, una alucinación, una de esas ocurrencias absurdas que suelen asaltarnos en el tren, cuando ya se está un poco cansado. La señora de enfrente lanzó un suspiro, aparentando que recién se despertaba e igual que aquel que saliendo efectivamente del sueño levanta la mirada mecánicamente, así ella levantó las pupilas, fijándolas, casi por azar, en la manija de la señal de alarma. Y también todos nosotros miramos el aparato, con idéntico pensamiento. Nadie se atrevió a hablar o tuvo la audacia de romper el silencio o simplemente osó preguntar a los otros si habían advertido, afuera, algo alarmante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora las carreteras hormigueaban de vehículos y gente, todos en dirección al sur. Nos cruzábamos con trenes repletos de gente. Los que nos veían pasar, volando con tanta prisa hacia el norte, nos miraban desconcertados. Un multitud había invadido las estaciones. Algunos nos hacían señales, otros nos gritaban frases de las cuales se percibían solamente las voces, como ecos de la montaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora de enfrente empezó a mirarme. Con las manos enjoyadas estrujaba nerviosamente un pañuelo, mientras suplicaba con la mirada. Parecía decir: si alguien hablaba... si alguno de ustedes rompiera al fin este silencio y pronunciara la pregunta que todos estamos esperando como una gracia y ninguna se atreve a formular...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra ciudad. Como al entrar en la estación el tren disminuyó su velocidad, dos o tres se levantaron con la esperanza de que se detuviera. No lo hizo y siguió adelante como una estruendosa turbonada a lo largo de los andenes donde, en medio de un caótico montón de valijas, un gentío se enardecía, esperando, seguramente, un convoy que partiera. Un muchacho intentó seguirnos con un paquete de diarios y agitaba uno que tenía un gran titular negro en la primera página. Entonces, con un gesto repentino, la señora que estaba frente a mí se asomó, logrando detener por un momento el periódico, pero el viento se lo arrancó impetuosamente. Entre los dedos le quedó un pedacito. Advertí que sus manos temblaban al desplegarlo. Era un papelito casi triangular. Del enorme título, sólo quedaban tres letras: ION, se leía. Nada más. Sobre el reverso aparecían indiferentes noticias periodísticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin decir palabra, la señora levantó un poco el fragmento, a fin de que pudiéramos verlo. Todos lo habíamos visto, aunque ella aparentaba ignorarlo. A medida que crecía el miedo, nos volvíamos más cautelosos. Corríamos como locos hacia una cosa que terminaba en ION y debía de tratarse de algo espeluznante; poblaciones enteras se daban a la fuga. Un hecho nuevo y poderoso había roto la vida del país, hombres y mujeres solamente pensaban en salvarse, abandonando casas, trabajos, negocios, todo, pero nuestro tren no, el maldito aparato, del cual ya nos sentíamos parte como un pasamano más, como un asiento, marchaba con la regularidad de un reloj, a la manera de un soldado honesto que se separa del grueso del ejército derrotado para llegar a su trinchera, donde ya la ha cercado el enemigo. Y por decencia, por un respeto humano miserable, ninguno de nosotros tenía el coraje de reaccionar. ¡Oh los trenes, cómo se parecen a la vida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltaban dos horas. Dos horas más tarde, a la llegada, ya sabríamos la suerte que nos esperaba a todos. Dos horas. Una hora y media. Una hora. Ya descendía la oscuridad. Vimos a lo lejos las luces de nuestra anhelada ciudad y su inmóvil resplandor reverberante, un halo amarillo en el cielo, nos volvió a dar un poco de coraje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La locomotora emitió un silbido, las ruedas resonaron sobre el laberinto de los cambios. La estación, la superficie -ahora oscura- del techo de vidrio, las lámparas, los carteles, todo estaba como de costumbre. Pero, ¡horror! Aún el tren se movía, cuando vi que la estación estaba desierta, los andenes vacíos y desnudos. Por más que busqué no pude encontrar una figura humana. El tren se detuvo, al fin. Corrimos por el andén hacia la salida, a la caza de alguno de nuestros semejantes. Me pareció entrever al fondo, en el ángulo derecho, casi en la penumbra, a un ferroviario con su gorro que desaparecía por una puerta, aterrorizado. ¿Qué habría pasado? ¿No encontraríamos un alma en la ciudad? De pronto, la voz de una mujer, altísima y violenta como un disparo, nos hizo estremecer. "¡Socorro! ¡Socorro!", gritaba y el grito repercutió bajo el techo de vidrio con la vacía sonoridad de los lugares abandonados para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*(Belluno, 16 de octubre de 1906 – Milán, 28 de enero de 1972). Escritor y periodista italiano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5413681664441147244?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5413681664441147244/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5413681664441147244' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5413681664441147244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5413681664441147244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/08/un-cuento-de-dino-buzzati.html' title='Un cuento de Dino Buzzati'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-770413568674539533</id><published>2010-08-04T18:01:00.002-05:00</published><updated>2010-08-04T18:04:28.337-05:00</updated><title type='text'>La feria, lo mismo de siempre</title><content type='html'>Hace unos años solía ir a la feria del libro con una mezcla de emoción y curiosidad. Paseaba por los stands de las editoriales sin importar los tumultos y terminaba llevándome más de un libro bajo el brazo. Era, por decirlo así, un buen plan de sábado en la tarde. Pero con el tiempo la cosa empezó a perder gracia: siempre los mismos stands en los mismos lugares; los escritores firmando libros y las colas para verlos y tocarlos, como si fueran unas estrellas; el gentío insoportable que no deja caminar y la plaza de comidas sin una silla libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quienes nos gusta visitar librerías con cierta frecuencia la feria del libro no tiene mucha gracia; al final, no es más que una enorme venta de garaje con pocos atractivos extra. Porque no nos digamos mentiras: lo del país invitado es casi siempre un chorro de babas y hay salones (como el de caricatura) que son simple y puro relleno. La ventaja de las pequeñas librerías es que casi siempre están vacías y uno puede mirar a su antojo y sin afán; en la feria, en cambio, la gente se aglutina de manera desesperada como si a la vuelta de la esquina no hubiera una tienda de libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera los invitados (¿hay invitados?) o los lanzamientos de este año llaman la atención. Lo peor de todo es que, por lo general, la gente suele ir a la feria sólo por cumplir con la tarea; no digo que todos, pero supongo que muchos de los libros que allí se compran se quedan adornando más de una biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, ya no tiene gracia. Para ser sincero a mí me da pereza ir. Prefiero quedarme en la casa con un buen libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5501694070322347282" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 194px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TFnxm5RvvRI/AAAAAAAAA-k/yEJVJC_u2UI/s320/Feria.jpg" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-770413568674539533?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/770413568674539533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=770413568674539533' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/770413568674539533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/770413568674539533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/08/la-feria-lo-mismo-de-siempre.html' title='La feria, lo mismo de siempre'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TFnxm5RvvRI/AAAAAAAAA-k/yEJVJC_u2UI/s72-c/Feria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8423247932189406881</id><published>2010-08-02T11:15:00.005-05:00</published><updated>2010-08-02T11:46:10.124-05:00</updated><title type='text'>Convocatoria*</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TFb0bKOKWoI/AAAAAAAAA-c/bullan8QpRk/s1600/Logos.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5500852742317038210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 34px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TFb0bKOKWoI/AAAAAAAAA-c/bullan8QpRk/s320/Logos.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5500851369493767842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 253px; CURSOR: hand; HEIGHT: 317px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TFbzLQDlpqI/AAAAAAAAA-U/dK8TGlG_M-o/s320/Agua.bmp" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#996633;"&gt;Vamos a escribir las memorias del agua&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Convocatoria. Talleres de crónica periodística: Memorias del agua&lt;br /&gt;Del lunes 2 de agosto al viernes 20 de agosto&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta es una invitación para personas mayores de 17 años, que vivan en Bogotá y quieran participar en talleres de crónica periodística, donde aprenderán a escribir relatos en este género que recuperen la memoria del agua en la ciudad y muestren la transformación o destrucción de este recurso natural en el entorno urbano y en relación con su vida cotidiana. La convocatoria, organizada por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República y la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Pontificia Universidad Javeriana, cuenta con el apoyo del Archivo de Bogotá y BibloRed, y estará abierta entre el 2 y el 20 de agosto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bogotá es una ciudad que cuenta con abundantes fuentes de agua, dentro y fuera de su perímetro urbano, una característica no muy frecuente entre las grandes capitales del mundo. Sin embargo, la relación actual entre agua – ciudad - habitantes pone en evidencia la falta de consciencia, por parte de los bogotanos, sobre el carácter agotable y limitado de este recurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MAYORES INFORMES A MEDIOS DE COMUNICACIÓN&lt;br /&gt;Biblioteca Luis Ángel Arango del&lt;br /&gt;Banco de la República&lt;br /&gt;Oficina de Divulgación:&lt;br /&gt;Silvia Echavarría – Sofía Restrepo&lt;br /&gt;Teléfonos: 343 23 96 – 343 13 77&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:prensablaa@banrep.gov.co"&gt;prensablaa@banrep.gov.co&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Talleres de crónica: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Memorias del agua se realizarán entre los sábados 4 de septiembre y 23 de octubre, con el objetivo de consolidar un archivo de memorias mediante el género de crónica periodística y brindar a la comunidad información amplia sobre el agua y su preservación. Los seleccionados, que se anunciarán el lunes 30 de agosto en la página web &lt;a href="http://www.banrepcultural.org/blaa"&gt;http://www.banrepcultural.org/blaa&lt;/a&gt;, participarán en talleres gratuitos dictados por destacados periodistas, egresados de la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Pontificia Universidad Javeriana, y asistirán a charlas complementarias en la Biblioteca Luis Ángel Arango, durante la Semana de la Ciencia.Todas las crónicas que se reciban formarán parte del archivo histórico “Memorias del agua”, que enriquecerá la historia de Bogotá para las futuras generaciones. Las mejores crónicas producidas en los talleres se publicarán en las páginas electrónicas del evento y formarán parte de una antología de crónicas que publicará el Archivo de Bogotá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta convocatoria es organizada por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República y la Pontificia Universidad Javeriana, con el apoyo del Archivo de Bogotá y BibloRed, entidades que en 2007 y 2008 desarrollaron los “Talleres de crónicas barriales” en el marco de la celebración de “Bogotá Capital Mundial del Libro”. Quienes estén interesados en conocer el libro y las mejores crónicas de este proyecto las encontrarán en: &lt;a href="http://www.lablaa.org/cronicas-barriales/antologia.html"&gt;http://www.lablaa.org/cronicas-barriales/antologia.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más información:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.banrepcultural.org/blaa"&gt;http://www.banrepcultural.org/blaa&lt;/a&gt;, &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://www.javeriana.edu.co/directo_bogota%20"&gt;http://www.javeriana.edu.co/directo_bogota%20&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.archiviobogota.gov.co/"&gt;http://www.archiviobogota.gov.co/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Requisitos para participar:&lt;br /&gt;• Vivir en Bogotá y querer aprender las técnicas de la reportería y de la escritura periodística.&lt;br /&gt;• Tener disponibilidad de tiempo para participar en las ocho sesiones sabatinas de los talleres, que se realizarán entre el 4 de septiembre y el 23 de octubre de 2010.&lt;br /&gt;• Enviar antes del 20 de agosto un relato descriptivo de máximo tres cuartillas a doble espacio, en versión digital, a la siguiente dirección electrónica: directobogota@gmail.com.&lt;br /&gt;• El relato puede abordar temas del pasado o del presente relacionados con el agua en Bogotá: usos, oficios y costumbres en torno a los chorros y las pilas; paseos a los lagos, cascadas y ríos que se hacían en otras épocas; luchas que han librado las comunidades por el agua; recuperación de las quebradas en los cerros orientales; líderes barriales de campañas por la protección del agua; leyendas y mitos urbanos sobre el agua.&lt;br /&gt;• El autor deberá adjuntar sus datos personales: nombre y apellidos, documento de identidad, edad, oficio, profesión o actividad que desempeña (si es estudiante, indicar el colegio y el curso; si es universitario, la universidad, la carrera y el semestre), barrio y localidad donde vive.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;*&lt;em&gt;Si a alguien le interesa participar, estaré dictando el taller que se hará en la biblioteca El Tintal, al sur-occidente de la ciudad. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8423247932189406881?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8423247932189406881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8423247932189406881' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8423247932189406881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8423247932189406881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/08/convocatoria.html' title='Convocatoria*'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TFb0bKOKWoI/AAAAAAAAA-c/bullan8QpRk/s72-c/Logos.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3426050103936665493</id><published>2010-07-28T17:42:00.001-05:00</published><updated>2010-07-28T17:50:50.676-05:00</updated><title type='text'>Bibliotecas</title><content type='html'>Desde hace casi seis meses estoy a cargo de una sección de perfiles en la revista; en cada número debo encontrar un personaje, lograr que me abra las puertas de su casa e indagar por sus gustos, aficiones y todas esas cosas que uno hace en su tiempo libre pero que por lo general no le gusta contar. No es fácil encontrarlos, la verdad, pero tampoco me quejo: la sección me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que cada que voy a la entrevista suelo hacer dos cosas: hurgar en la biblioteca de los personajes y preguntarles qué les gusta leer. Me encanta mirar los títulos que descansan en los estantes porque ese tipo de cosas dicen más sobre la persona que lo que ellos mismos puedan revelar en la entrevista; después de todo, cuando uno tiene una grabadora al frente puede armar un discurso sin mucho esfuerzo . ¿O Cuántas personas, acaso, no viven de una pose? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y uno ve de todo, claro. Bibliotecas envidiables como las de Andrés Hoyos y Ramiro Bejarano, que ocupan no sólo una sino varias salas y se meten sin pedir permiso por toda la casa: en la sala, el estudio, la habitación y la mesa de noche. (A propósito, con Bejarano me pasó una cosa curiosa: mientras me mostraba los libros de su enorme biblioteca sacó, de repente, una edición del mismo que yo estaba leyendo por entonces: La novela de ajedrez, de Zweig).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay bibliotecas llenas de obsesiones, como la de Mario Hernández y sus libros sobre la cultura oriental; aquellas con todos los libros de un autor, como la de Rodrigo Triana y su gusto por las novelas, ensayos y cuentos de Mario Mendoza, y algunas que, simplemente, no existen. Como Siad Char, la insulsamente bella presentadora de Caracol que apenas tiene tres libros polvorientos de Khalil Gibrán encima de la chimenea y que a leguas se ve que pocos han tocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso, al final, no es pecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quizás sí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3426050103936665493?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3426050103936665493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3426050103936665493' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3426050103936665493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3426050103936665493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/07/bibliotecas.html' title='Bibliotecas'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8767331619673359975</id><published>2010-07-24T16:38:00.002-05:00</published><updated>2010-07-24T17:14:05.991-05:00</updated><title type='text'>Catorce minutos</title><content type='html'>&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;4:18 p.m.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Me levanté esta mañana con un cierto vacío, una especie de ansiedad creciente que me agarra a veces y no logro explicar. Intenté concentrarme en un libro pero no pude estar en él mucho tiempo; leí el periódico a medias, pasé canales en la televisión y luego traté de dormir sin resultado. No creo en el horóscopo ni en el azar, pero esta mañana decía que hoy iba a estar inquieto por alguna razón. He vuelto sobre las entradas de este blog y me he dado cuenta que antes parecía tener más cosas que contar. En cualquier caso, releerme de vez en cuando me parece gracioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;4:22 p.m.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Estoy pensando si vale la pena publicar entradas que no dicen nada. Estoy pensando que alguien, una vez más, me lo reprochará. Estoy pensando en que yo mismo me lo reprocharé luego y estaré tentado a borrarlas. Estoy pensando que escribir por escribir a veces libera, aunque no haya nada qué decir. Esta mañana traté de comenzar un cuento; redacté tres párrafos y desistí. El principio dice así: “Si no te fueras a morir, Mario, me quedaría difícil contarte estas cosas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;4:27 p.m.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La semana pasada pasé por la librería porque llevo muchos días buscando un ejemplar de El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers, para regalárselo a mi novia. No estaba. Ni en Arteletra, ni en San Librario, ni en la Nacional y menos en la de Granahorrar. En Panamericana ni pregunto porque sé que el dependiente me mirará con cara de asombro y, buscando en el computador, me pedirá que le repita cómo se llama el señor. Dirá así: el señor. Entonces tendré que irme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;4:32 p.m.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Hace mucho tiempo no brillaba tanto el sol en Bogotá. Me asomo a la ventana y veo lo mismo de siempre: los altos edificios, los autos que pasan, la gente en la calle, los árboles grises de tanto smog. Al fondo se ven los cerros, un tanto pelados. Se escucha una sirena, la alarma de un carro en un parqueadero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8767331619673359975?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8767331619673359975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8767331619673359975' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8767331619673359975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8767331619673359975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/07/catorce-minutos.html' title='Catorce minutos'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8193299205199687454</id><published>2010-07-20T20:44:00.003-05:00</published><updated>2010-07-20T20:52:30.009-05:00</updated><title type='text'>¿A quién le importa?</title><content type='html'>Hace unos días Argentina se convirtió en el primer país de Latinoamérica en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Un paso difícil que no estuvo alejado de la polémica: cientos de personas se lanzaron a la calle a protestar por esa aberrante ley que, según ellos, afecta la formación natural de la familia, el bastión principal de cualquier sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas anoche vi Milk, la película de Gus Van Sant protagonizada por Sean Penn donde se cuenta la vida del activista político Harvey Milk, primer homosexual en conseguir un puesto público en los Estados Unidos y luchar por los derechos del género en los años setenta. La cinta es una historia emotiva que narra con acierto los matices de un personaje que, como todos, no deja de ser un tanto contradictorio; en cualquier caso, el camino que comenzó Milk al norte sigue dando frutos y cada vez más los homosexuales ganan un terreno por el cual no deberían estar luchando. Y no deberían, digo, por algo tan elemental como ignorado: en el fondo lo que priman son los derechos del individuo y no sus gustos bajo las sábanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo lo aprendí mejor gracias a Madrid. Hace más de un año, cuando llegué, arrendé un apartamento con Bia, la becaria brasileña, y Guillermo, el mexicano. Pese a que no sabíamos nada los unos de los otros íbamos a ser lo más parecido a una familia al menos por seis meses; creo que por entonces, debido a la emoción de la nueva vida que comenzaba, ninguno se preocupaba demasiado por el pasado de los otros. Pero a medida que corrió el tiempo, las cosas empezaron a revelarse: Guille, que es Cristiano Bautista, descubrió que lejos de lo que había sido su vida podía sentirse sin ataduras; poco a poco comenzó una lucha interna hasta que decidió contarnos su verdadera inclinación sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mentiría si negara que al principio me resultó un poco incómodo saber que mi vecino de cuarto se encerraba en el suyo con otro tipo, pero al poco tiempo me di cuenta de que esas cosas no tenían por qué importarme. Quizás sin saberlo Guillermo me hizo practicar un silencioso ejercicio de tolerancia que, hasta entonces, no había tenido la oportunidad de vivir. Y fue grandioso, no sólo porque Guille es una persona brillante, noble y admirable, sino porque pese al poco tiempo logramos construir una bonita amistad. Eso, claro, sin contar con que varias de las mejores fiestas que recuerdo de Madrid nos las dimos en Chueca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces me cuesta entender por qué mucha gente piensa aún que lo que uno hace en su cama deba tener repercusiones en otros aspectos de la vida. Supongo que aún quedan varias barreras morales que serán difíciles de destruir. Yo, mientras tanto, espero algún día poder volver a ver a Guillermo en México.&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TEZSGJECSHI/AAAAAAAAA-M/x3ytAb8DTjI/s1600/n1611009825_62559_7896%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5496170660717807730" style="WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TEZSGJECSHI/AAAAAAAAA-M/x3ytAb8DTjI/s320/n1611009825_62559_7896%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TEZRmmjaM3I/AAAAAAAAA-E/T12aJjliY0U/s1600/n696442106_2027407_2389%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8193299205199687454?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8193299205199687454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8193299205199687454' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8193299205199687454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8193299205199687454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/07/quien-le-importa.html' title='¿A quién le importa?'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TEZSGJECSHI/AAAAAAAAA-M/x3ytAb8DTjI/s72-c/n1611009825_62559_7896%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-1837343226618285434</id><published>2010-07-15T22:01:00.004-05:00</published><updated>2010-07-16T07:18:10.865-05:00</updated><title type='text'>Opinar</title><content type='html'>Semanas atrás viajé a Manizales y me encontré con alguien a quien no veía hace muchos años. Hablando de esto y aquello, en medio de las formalidades que siempre se dicen, me contó que un par de veces leyó las columnas que escribía en La Patria. Hace ya unos seis meses que renuncié a ese espacio por decisión propia; nunca, durante los casi dos años que duró esa segunda etapa (ya había estado antes y también me salí), la dirección del periódico me dijo una palabra por los textos, ni me sugirió siquiera que dejara de escribir sobre un tema en especial. Era libre de decir lo que quisiera y jamás tuve reproche por ello; al contrario: en diciembre, cuando estuve unos días allá, el director del diario me invitó a conversar y a conocer las instalaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también hace unos días volví sobre los columnistas del periódico y reafirmé la decisión de abandonar. Estos seis meses sin enviar el texto me han hecho entender algunas cosas: una, que tener ese espacio en un diario no es, como muchos creen, tarea sencilla. Hablar por hablar es muy fácil, pero intentar sostener las cosas con argumentos es otro cuento (sé que suena obvio, pero así es); dos, que en ocasiones llegaba a apasionarme tanto con los temas que terminaba practicando el mismo error que quienes me criticaban: creía que mi verdad era la única, que tenía la obligación de abrirles los ojos a los lectores con temas vedados en una ciudad pequeña y, al parecer de muchos, pueblerina. Y ahí otro error, más grave aún: generalizaba, creía de manera equivocada que la mayoría de la ciudad continuaba siendo así. Ahora me pregunto qué sé yo de eso, si hace más de diez años me fui de Manizales y solo voy a veces, cada vez con menor frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchaba hace poco a Leila Guerriero, la gran cronista argentina, decir a los periodistas que nunca estuvieran contentos con sus textos pues lo que hoy los enorgullecía en cinco años les haría dar vergüenza. Si ahora releo algunas de las columnas que escribí no estoy seguro de creer en verdad todo lo que dice en ellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, también, me daba la sensación de estar dando batallas innecesarias; sin saber por qué ni con qué objetivo, tomaba la batuta en temas que no debían incumbirme. Escribí muchas columnas sobre religión con el ánimo —debo aceptarlo— de fastidiar a los creyentes de misa de domingo en la iglesia de Palermo. Pero ahora sé que es una completa estupidez intentar convencer a la gente de algo, y menos en terrenos de fe. El quiera creer está en todo su derecho, sobre todo si eso lo hace sentir más tranquilo. Quizás escribir —sobre todo columnas de opinión— conlleve despertar odios y pasiones, pero supongo que el hecho de que ni siquiera nosotros mismos estemos seguros de muchas de nuestras ideas o convicciones pone ya un primer obstáculo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo discutir sobre la importancia de escribir o no columnas de opinión, porque ésa es otra historia. Sólo digo que, al menos por ahora, me siento tranquilo de haberla dejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y muchas de ellas, quizás la mayoría, tampoco me enorgullecen demasiado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-1837343226618285434?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/1837343226618285434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=1837343226618285434' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1837343226618285434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1837343226618285434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/07/opinar.html' title='Opinar'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-1143295948302086967</id><published>2010-07-10T11:39:00.003-05:00</published><updated>2010-07-10T11:41:58.192-05:00</updated><title type='text'>Andrés Hoyos: Malpensante y poco diplomático</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TDiiWSuCz1I/AAAAAAAAA98/8KYLt2hegCE/s1600/Hoyos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5492318249444101970" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TDiiWSuCz1I/AAAAAAAAA98/8KYLt2hegCE/s320/Hoyos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;*&lt;em&gt;Publicado en la revista CROMOS, edición 4785.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Los que apenas lo han visto un par de veces pueden pensar que Andrés Hoyos –escritor, fundador y hasta hace un tiempo director de la revista El Malpensante– es una persona fría, vanidosa. Y aunque él lo sabe, parece que al final el asunto no lo desvela demasiado: “Seguramente lo dirán –cuenta dándole la espalda a una parte de su enorme biblioteca, organizada con esmero por orden alfabético–, pero no puedo evitar que me casquen cuando durante tanto tiempo El Malpensante ha cascado a más de uno”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que lo conocen, en cambio, saben que detrás de esa apariencia un tanto hostil hay otra cosa. “De él dicen que es huraño, mala gente. Después de siete años de trabajar a su lado puedo decir que no lo es. Es más bien descuidado socialmente: no se ocupa mucho de ser diplomático, ni está pendiente de la convención social del saludo o la amabilidad impostada”, dice Camilo Jiménez, antiguo editor de la revista que, junto a su amigo Mario Jursich, Hoyos fundó por allá en el año de 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí: quizás no se preocupe mucho por ser diplomático. Por eso, tal vez, llega media hora tarde a la entrevista, parquea su camioneta roja sin fijarse demasiado y sube apurado las escaleras de su casa con varios libros bajo el brazo. El lugar es un bosque en medio de la ciudad; en la parte de atrás se ven árboles altos y esa vegetación más bien desigual de la sabana. Para llegar hay que subir una pequeña colina en la que el tráfico de la ciudad desaparece. Adentro, la casa parece habitada por libros: están a la entrada, en el pasillo del segundo piso, dentro de la habitación, en la sala y en el estudio en el que escribe frente a un enorme ventanal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de sentarse en el sofá de la sala –desde donde se ve, al fondo, una terraza amplia– habla por celular. Concreta los últimos detalles de la nueva versión del Festival Malpensante que invita, como es usual, a varios pesos pesados de las letras. Sin mirar demasiado a los ojos y frunciendo el ceño cuando se le pregunta, Hoyos habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice, para empezar, que no es muy original en sus gustos. “Soy bastante straight”, confiesa pronunciando la última palabra con un inglés pulcro. Cuenta que le gusta leer de todo; que le encanta ir a cine aunque desde que nació su hijo Iván ha tenido que bajarle; que ha desarrollado una fascinación por series de televisión gringas tipo Los Soprano o Mad Men, y que lo que más le gusta es sentarse a tener una buena charla. “Soy básicamente un conversador”, dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para eso es de mucha ayuda otra de sus grandes pasiones: la buena comida. “La verdad es que he sido siempre bastante sibarita –confiesa sin ningún asomo de pudor–. Me gusta mucho la comida mediterránea; en cambio, no me gusta la griega ni tampoco la oriental. En ese aspecto soy muy occidental”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comer bien, expresa, conlleva ese elemento de la conversación que tanto le gusta. Por eso, cuando viaja se informa y saca tiempo para visitar los mejores restaurantes de cada ciudad. “No siempre visito los de tres estrellas Michelin, aunque he ido a uno que otro”, revela. Como también cuenta que, puesto que su motricidad fina no está muy desarrollada, prefiere evitar meterse a la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, claro, viaja mucho. Le gusta Europa y suele ir con relativa frecuencia a Estados Unidos, no sólo porque tiene familia allá sino porque le encanta la cultura norteamericana. “En algunos aspectos, no en todos, los gringos están en el curubito. Digamos que el periodismo es extraordinariamente bueno; ha habido pintores muy importantes, y el cine independiente sigue siendo valioso. Y la música: uno no puede simplemente chulear a un país que ha dado a Bob Dylan”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a que se declara seguidor del rock –Los Beatles, Rolling Stones, The Doors, Tom Waits, Leonard Cohen–, admite que durante un tiempo, cuando fue militante de izquierda, dejó de escucharlo y se volcó sobre la salsa. “Empecé a comprar muchos discos e iba en camino a convertirme en un erudito –dice–. Ahora me gusta la música clásica y algunos cantantes franceses, pero no soy fanático de nada”. La salsa le dejó el gusto por el baile, una actividad que aún practica de vez en cuando: “Pero eso es como los deportes: pasados los cincuenta años uno ya no puede estarse hasta las cuatro de la mañana dando lora”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no es lo único que lo entusiasma: al hablar de revistas, por ejemplo, se declara abiertamente proimperialista. “Las mejores del mundo son americanas. The New Yorker, Atlantic Monthly y el New York Review of Books son publicaciones de una tradición extraordinaria”. Y, de paso, aprovecha para sacar su mala leche: “Hay excepciones, pero en Colombia el periodismo no es suficientemente independiente; sucede que se mira de manera obsesiva la política cuando debería ser más polifacético. Yo diría que en general la calidad del periodismo que se hace es baja”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que, para bien o para mal, la vida de Andrés Hoyos está atravesada por libros. Lector, editor y escritor, dice que acaba de terminar una novela de mil páginas que le costó ocho años y medio de trabajo y de la cual, al menos por ahora, prefiere mantener el título en reserva. “Mis primeras tres novelas, de carácter histórico, tuvieron más o menos buena crítica y pocos lectores. Esa es la realidad”, dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si hay algo que le logra robar tiempo a la literatura, aunque él intente restarle trascendencia, es su faceta como padre. “Ser papá, aunque tardío, me revivió la infancia, que estaba un poco relegada en la parte de atrás de la memoria. Ver a un niño crecer y adquirir las herramientas de la vida es algo muy emocionante y al mismo tiempo enigmático”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es medio día. Cuando termina de hablar Hoyos se levanta y va hasta el comedor. La última imagen que se ve es esta: el escritor está sentado en la cabecera de una mesa grande, con una servilleta de tela en sus piernas, mientras dos empleadas del servicio le sirven el almuerzo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-1143295948302086967?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/1143295948302086967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=1143295948302086967' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1143295948302086967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1143295948302086967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/07/andres-hoyos-malpensante-y-poco.html' title='Andrés Hoyos: Malpensante y poco diplomático'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TDiiWSuCz1I/AAAAAAAAA98/8KYLt2hegCE/s72-c/Hoyos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8483684745114660950</id><published>2010-07-05T19:40:00.003-05:00</published><updated>2010-07-06T06:29:01.462-05:00</updated><title type='text'>Fútbol</title><content type='html'>He estado pensando en ciertas cosas que con el tiempo me gustan un poco menos. El fútbol, por ejemplo. Antes solía disfrutar más cada partido –cualquiera que fuese– pero ahora me cuesta trabajo terminarlos. Con el mundial la cosa cambia un poco, aunque no soy de esos que ve los sesenta y pico de juegos ni se queda pegado a la pantalla con un Serbia-Ghana. No sé por qué uno de los mundiales que más recuerdo es el de Estados Unidos, en el 94; quizás, como todos, pensaba que por fin Colombia sería campeona del mundo y me dejaba llevar por esa ilusión de ver a esa brillante generación de futbolistas en lo más alto. Todavía recuerdo el día en que asesinaron a Escobar, poco después de que la selección saliera del campeonato por la puerta de atrás: estábamos de vacaciones en la finca de mi abuelo; todas las mañanas el viejo ponía el radio muy temprano y más de una vez nos despertaba el sonido de la emisora, que no sintonizaba del todo bien. Ese día me desperté como siempre y vi a los que estaban levantados con las caras largas, pegados al aparato. Muchos años después pienso en ese momento y aún no puedo entender por qué una persona es capaz de matar a otra por un simple juego. Supongo que tal vez por eso es que cada vez le voy perdiendo más el gusto: porque cada día que pasa el fútbol se vuelve menos alegría y más negocio; menos juego y más pasión; menos distracción y más locura. Que un equipo gane no debería ser el fin del mundo. Mucho menos que pierda. Después de todo no son más que veintidós muchachos corriendo detrás de un balón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490587034308400754" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 270px; height: 190px; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TDJ70TxRVnI/AAAAAAAAA9s/igpKVW-vCW4/s320/escobar.jpg" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8483684745114660950?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8483684745114660950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8483684745114660950' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8483684745114660950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8483684745114660950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/07/futbol.html' title='Fútbol'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TDJ70TxRVnI/AAAAAAAAA9s/igpKVW-vCW4/s72-c/escobar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-116575701185666028</id><published>2010-06-29T17:50:00.003-05:00</published><updated>2010-06-29T18:40:28.425-05:00</updated><title type='text'>¿Vale la pena recordar?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TCp5PI5kesI/AAAAAAAAA9k/MlEg4kDnhUs/s1600/autorretrato.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488332396898319042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 258px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TCp5PI5kesI/AAAAAAAAA9k/MlEg4kDnhUs/s320/autorretrato.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;¿Cuánto de recuerdo hay en cada texto? ¿Qué tanta verdad o mentira tienen las palabras que escribimos? Las preguntas me quedaron sonando después del comentario que me dejó una amiga en la entrada sobre Málaga. Y digamos que me llamó la atención porque trata un punto que yo ya había pensado: muchas veces, quizás más de las que nos imaginamos, sentimos que algunos recuerdos no nos importan más que a nosotros mismos. El problema es que el auge de los blogs –que se han convertido en una especie de diarios en línea–, han disparado el afán de la gente por contar su vida y la forma cómo percibe las cosas. Algo que no es malo, por supuesto, pero que seguramente nos hace escribir cosas que quizás no necesitamos contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Un paréntesis: se me ocurre pensar que eso mismo ocurre ahora con Twitter: cada minuto la gente está lanzando frases con situaciones que no deberían importar más que a ellos mismos. No tengo Twitter, pero como en Facebook hay una aplicación que permite a sus usuarios poner lo tweets allí, en ocasiones no queda más remedio que aguantarlos. El otro día un contacto de mi lista rebosó la copa al escribir –no sé por qué, lo juro– que estaba "en sus días de fin de mes". ¿De verdad hay que saber esas cosas?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digamos, pues, que hay blogs de blogs. No hay mayor problema con los temáticos, pero cuando alguno no tiene una categoría específica –como este–, la cuestión se vuelve difusa. Al final no debería ser tan complicado, pero no puedo dejar de pensar que hay cierta vanidad en contar lo que nos sucede o en evocar recuerdos. Después de todo, ¿qué nos hace pensar que son especiales? O, mejor aún, ¿quién nos dice que a los demás les interesa saber? Siempre he tenido alguna prevención con ese tipo de cosas, aunque más de una vez he dejado entradas así en este blog. ¿Buenas o malas? No lo sé. Pero sí sé que a veces pienso lo contrario. Pienso que escribir sobre el pasado permite entender mejor ciertos recuerdos que a veces se quedan como imágenes dispersas; pienso, también, que poner las cosas en "papel" es una manera de comprendernos, de intentar saber qué es lo que hay más allá de los simples hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás no haya una conclusión; a lo mejor no tiene que habernos sucedido algo extraordinario para que merezca la pena ser recordado (y escrito). O tal vez sí, no lo sé. Supongo que al final es una cosa de lectores: habrá algunos a los que les guste y otros pensarán que no vale la pena. Pero eso, claro, es inevitable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-116575701185666028?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/116575701185666028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=116575701185666028' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/116575701185666028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/116575701185666028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/06/vale-la-pena-recordar.html' title='¿Vale la pena recordar?'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TCp5PI5kesI/AAAAAAAAA9k/MlEg4kDnhUs/s72-c/autorretrato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8918729595110554300</id><published>2010-06-26T20:40:00.000-05:00</published><updated>2010-06-26T20:49:39.989-05:00</updated><title type='text'>Un año</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TCat_VglHWI/AAAAAAAAA9c/nTVE559Vb6I/s1600/M%25C3%25A1laga%2520010%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487264499614686562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TCat_VglHWI/AAAAAAAAA9c/nTVE559Vb6I/s320/M%25C3%25A1laga%2520010%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hace un año, por esta época, empacaba maletas para irme a Málaga. A veces me sorprende lo rápido que pasa el tiempo, sobre todo porque ahora, mientras escribo, siento como si todo aquello hubiera sucedido hace mucho, muchísimo. Cada que me pongo a pensar en lo que fue mi vida al otro lado el paisaje se hace difuso, la gente que conocí se aleja un poco más y solo quedan, por fortuna, recuerdos dispersos, imágenes que me llegan en los momentos menos esperados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imágenes como la del bus que me llevó por primera vez a esa ciudad del sur, donde encontré algo diferente a lo que había imaginado: edificios viejos y tierra baldía. No me arrepiento en ningún momento de haber viajado, ni tampoco de regresar a Madrid apenas tres meses después. Recuerdo, eso sí, el calor infernal, la avenida del centro con los puestos de flores, la Calle Larios engalanada en la feria, la cerveza Cruzcampo, los espetos de sardina, los domingos en la playa con un libro, los chiringuitos, la entrada al conjunto con cagadas de perro que nadie recogía, la paisa que atendía la cafetería justo debajo de EFE y que siempre, mientras me tomaba una cerveza, hablaba de Colombia. Quizás el único día en que de verdad fui feliz en Málaga fue uno antes de abandonarla para siempre. Y cuando, otra vez en el bus, dejé atrás un lugar, una gente, un recuerdo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si algún día regrese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo creo.    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8918729595110554300?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8918729595110554300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8918729595110554300' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8918729595110554300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8918729595110554300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/06/un-ano.html' title='Un año'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TCat_VglHWI/AAAAAAAAA9c/nTVE559Vb6I/s72-c/M%25C3%25A1laga%2520010%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5772624084440915736</id><published>2010-06-21T10:37:00.003-05:00</published><updated>2010-06-23T08:33:58.096-05:00</updated><title type='text'>Malos perdedores</title><content type='html'>Voy a decirlo de una vez, antes de que a algunos les dé por encasillarme: no voté por Santos ni en primera ni segunda vuelta. Lo dejo claro para que entiendan sin prejuicios la molestia que me producen los malos perdedores del partido verde, que se han dedicado, desde ayer en la tarde, a inundar el Facebook con mensajes insultantes, dolidos y sin sentido. Resulta curioso que mientras el profesor promulgó la tolerancia, el respeto y la educación, varios de sus seguidores se encargaron de echarle tierra a sus palabras. ¿Pero qué vamos a hacer? Uno entiende, al final, que este país está polarizado, y que cuando la intolerancia no viene de un lado pues llega de otro. Lo gracioso es que la mayoría cayó en el error de la generalización, una equivocación peligrosa en temas de política. ¿O me van a decir, entonces, que los nueve millones de votantes que tuvo Santos son todos corruptos, ignorantes y ventajosos? Sí, hay corrupción, clientelismo y politiquería, pero no es correcto asumir que todo el conjunto es igual. En fin: voy a dejar acá algunos de los mensajes para que entiendan de lo que hablo, sin corregir una sola palabra, y que cada uno juzgue lo que le plazca. En todo caso, la conclusión es sencilla. ¿Aún no la han sacado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;Hoy han ganado los ciegos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COLOMBIA EMPIEZA A TERMINAR SU DESTRUCCIÓN... A ACABAR CON AL SALUD... EL EMPLEO PARA PROFESIONALES....... Y YO? YO ESTOY DE LUTO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colombia eligió.... la guerra, los falsos positivos, la mentira y la corrupción, pero el pueblo tiene los mandatarios que se mercen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué alegría¡¡ ganaron los falsos positivos, el vale todo en la política, la mentiras al pueblo, la corrupción y los fusiles por encima de todo¡¡ SIGÁMONOS MATANDO¡¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA IGNORANCIA HA GANADO EN COLOMBIA.... QUE VIVA!!!!!! y que lo disfruten!!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y éste, el mejor, que me lo dejaron ayer cuando dije que al fin Facebook iba a dejar de ser un lugar de propaganda política:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vas a estar tranquilo en facebook, pero sin conque pagar el Internet. Felicitaciones amigo Franco&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5772624084440915736?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5772624084440915736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5772624084440915736' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5772624084440915736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5772624084440915736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/06/malos-perdedores.html' title='Malos perdedores'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7949110174415388614</id><published>2010-06-20T09:17:00.002-05:00</published><updated>2010-06-20T09:21:13.222-05:00</updated><title type='text'>Fútbol, política y libros</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TB4jDecZPKI/AAAAAAAAA9U/U65eT0oz1cE/s1600/SouthAfrica2010.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484859938802580642" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 218px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TB4jDecZPKI/AAAAAAAAA9U/U65eT0oz1cE/s320/SouthAfrica2010.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Pasada la euforia de las primeras semanas, el mundial de Sudáfrica se revela como un torneo lento y aburrido. Partidos sin emoción, marcadores estrechos, férreas defensas y las insoportables ‘vuvuzelas’ han sido las constantes de este campeonato que –es triste decirlo– cada vez se pone peor. Los equipos grandes han decepcionado; África, como siempre, se queda como la eterna esperanza, y las selecciones de América (¡quién lo creyera!), son las que están sacando la cara. La cuestión es que cada vez me cuesta más levantarme a las 6 y 30 de la mañana a ver al equipo que sea, aunque para ser sincero sólo lo hago si hay un juego que valga la pena.  Pero, como va la cosa, parece que lo mejor va a ser quedarse en la cama. Ojalá en octavos de final el nivel mejore, aunque algo me hace pensar que más de un partido tendrá que definirse por penales después de 120 minutos sin goles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, sin mucho fútbol ya que ver, sólo quedan dos temas por escribir: política y libros. Del primero no hay más qué decir, y menos después de estas tres semanas en las que el candidato del Partido Verde terminó de ahogarse en su propia ola; por desgracia, está demostrado que para gobernar hacen falta más que buenas intenciones. Yo, lo confieso, alcancé a ilusionarme con los verdes, pero creo que al final hizo falta un líder; parece que al profesor le quedó grande y él solito, nadie más, fue el encargado de hundirse. Una lástima. Ojalá que en el futuro alguien retome las riendas de un partido que puede volver a ilusionarnos con fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del segundo, en cambio, quería comentar un grato encuentro: Frutos extraños, las crónicas reunidas de la argentina Leila Guerriero. Creo que está de más repetir de que Guerriero es una de las cronistas imprescindibles de esta época; sus historias, además de novedosas, giran siempre en torno a unos personajes fascinantes: Jorge González, el gigante argentino que jugó en la NBA, triunfó en Estados Unidos, y ahora pasa los días enfermo y sin dinero en un pueblito gaucho; Rene Lavard, el mago manco; Miguel Tomasín, el líder de la exitosa banda Los Reynols que canta a pesar de su síndrome de Down, y Jorge Busetto, un médico cardiólogo que en sus ratos libres se convierte en el clon de Freddy Mercury. Tremendos personajes sumados a un estilo limpio y que agarra desde el primer párrafo, hacen de este libro una verdadera joya. Mucho tenemos que aprender de Leila los que nos dedicamos a este oficio. De eso, claro, no hay duda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7949110174415388614?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7949110174415388614/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7949110174415388614' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7949110174415388614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7949110174415388614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/06/futbol-politica-y-libros.html' title='Fútbol, política y libros'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/TB4jDecZPKI/AAAAAAAAA9U/U65eT0oz1cE/s72-c/SouthAfrica2010.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3907601946664205241</id><published>2010-06-14T21:57:00.002-05:00</published><updated>2010-06-14T22:01:11.200-05:00</updated><title type='text'>Acto de fe</title><content type='html'>Si algo llama la atención de los secuestrados que rescató el ejército, más allá del encuentro con sus familias y la felicidad inocultable, es la fe ciega que cada uno de ellos tiene y que, sin lugar a dudas, les permitió sobrevivir más de una década en la selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de las declaraciones inconexas que alcancé a ver, todos, sin excepción, comenzaron sus discursos agradeciéndole a Dios; dijeron, mientras abrazaron a sus seres queridos, que haberse encomendado a él era lo que les había permitido llevar las horas vacías, muertas e insoportables de esos once años sin libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nunca he sido una persona creyente y, de hecho, con los años me he vuelto más escéptico. Por eso cuando veo estas cosas me pregunto qué pasaría si, en lugar de ellos, uno tuviera que pasar por una situación en la que se pone a prueba todo lo que ha sido su vida hasta el momento. La ventaja de los creyentes –y aún me pregunto por qué eso sucede– es que no suelen poner a Dios como responsable, en parte, de sus desgracias, sino que aceptan el destino que les toca, por trágico que sea, porque así son los designios del Señor y sólo él sabe las razones por las que los pone a prueba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi opinión no es Dios quien hace las cosas –por buenas o malas que sean– sino los hombres, solamente. Sé que suena a obviedad, pero es así; por eso me disgusta oír que si algo sucede es por la voluntad del Señor. Al final, eso no es más que un acto de resignación. En todo caso, debo confesar que muchas veces envidio la fe ciega de estos fieles que, al menos, tienen algo a lo que aferrarse en momentos tan jodidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que yo no sería tan fuerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3907601946664205241?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3907601946664205241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3907601946664205241' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3907601946664205241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3907601946664205241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/06/acto-de-fe.html' title='Acto de fe'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4724653144811145447</id><published>2010-06-07T15:13:00.002-05:00</published><updated>2010-06-07T15:23:14.014-05:00</updated><title type='text'>Malas lenguas</title><content type='html'>Esta mañana salí a trotar. Ya no alcanzo a recordar cuándo fue la última vez que hice deporte, pero tuvo que ser hace mucho tiempo. Me puse una pantaloneta, una camiseta vieja y unos tenis y me fui a la séptima, que los días festivos se convierte en una vía llena de bicicletas, patines y gente en sudadera. Corrí durante casi media hora, deteniéndome al final cada vez con más frecuencia; cuando regresé estaba exhausto, respiraba con mucha fuerza y sentía las gotas de sudor en el pelo. Tal vez mañana vuelva; hay un parque cerca a la casa que siempre está vacío. Quizás lo haga. Debería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras descansaba me puse a ver la repetición del programa de Bayly en el que hablaba de lo patético que fue ver a Mockus y sus seguidores cantando eso de “tu vida es sagrada” cuando perdieron de manera aplastante las elecciones. Ante lo que sucedió el domingo de la semana pasada he pensado que sólo hay dos formas de ver las cosas: una es ser iluso y pensar que el próximo 20 de junio de verdad se podrá hacer algo ante el candidato del Uribismo; y la otra abrir los ojos y entender que ya todo está perdido. En todo caso, sigo creyendo que el discurso del candidato verde fue terrible; ver a Mockus y sus seguidores cantando y gritando en vez de decir algo concreto me dio pena ajena. Y no es por aguar la fiesta, pero si la ley es tan sagrada, ¿por qué Antanas no dijo nada cuandose veía que &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=QYkeYhywbLQ"&gt;Lucho Garzón no estaba en sus cinco sentidos sabiendo que había ley seca? &lt;/a&gt;¿Por qué sus seguidores cayeron en el mismo fanatismo que tanto critican?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya esto de la política me tiene hastiado y si las elecciones fueran mañana haría algo muy simple: no votar. De hecho, creo que por ahí va la cosa. En el mismo programa mostraron el momento en que a Uribe le dicen que el día de la segunda vuelta se juega el partido de Brasil y Costa de Marfil en el mundial de Suráfrica y el mandatario pregunta si no será posible abrir las mesas de votación a las seis de la mañana. Pobre: sigue asustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que ese día tal vez me quede en casa revisando, una vez más, ese armatoste de archivo que se llama Malas lenguas y al que hace unas semanas le puse punto final. Es la novela, sí. El arrume de hojas al que he venido trabajándole desde hace varios años con más dudas que certezas, como supongo que les sucede a muchos de los que se meten en este oficio. Ahora mismo no tengo idea del paso que sigue. Hace unas semanas le escribí a un conocido a ver si podía darme algunas luces pero nunca obtuve respuesta; no importa, supongo que tendré que lidiar con muchos “no” antes de que al fin pueda salir algo. Lo cierto es que tendré que empezar a tocar puertas a ver si las Malas lenguas entran a inundar el mar de publicaciones que salen todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el momento, lo que debo hacer es levantarme a trotar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4724653144811145447?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4724653144811145447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4724653144811145447' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4724653144811145447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4724653144811145447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/06/malas-lenguas.html' title='Malas lenguas'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5292394367025367486</id><published>2010-05-31T16:39:00.002-05:00</published><updated>2010-05-31T16:56:34.658-05:00</updated><title type='text'>Muladar político</title><content type='html'>Yo lo dudé hasta el último minuto, hasta que estuve en el cubículo con el tarjetón y vi a los dos candidatos, tan cerca el uno del otro: arriba, Vargas Lleras; abajo, Mockus. Dudé del profesor –que había sido mi candidato– porque aunque sé que representa el cambio, que es honesto y pretende combatir la cultura del “todo vale”, sus constantes salidas en falso y su falta de claridad para expresar las ideas, me hicieron pensarlo dos veces. Al final la consistencia de Vargas Lleras, su programa estructurado y su convicción, me hicieron inclinarme hacia ese lado*. Voté por él. Lo hice, sí, a pesar del temor a que Santos ganara en la primera vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quería hablar de política pero es inevitable. Así que qué más da. Ya metidos en el fango debo decir que las consignas de los mockusistas en internet también me hastiaron; durante varios meses Facebook fue el paraíso de la propaganda política, el lugar para convencernos de que el candidato verde era la solución a los problemas de Colombia. Fue curioso, pero sus seguidores terminaron haciendo lo mismo que tanto le han criticado a los uribistas: buscando un mesías. Me sorprendió ver periodistas despojados de objetividad, apasionados, enceguecidos; decenas de personas que, después del resultado del domingo, se dedicaron a hablar pestes de los que no pensaron como ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no, no defiendo al candidato que seguramente será presidente. De hecho, todo en su campaña me parece terrible: las picardías, la maquinaria, el todo vale, el hecho de que el fin justifique los medios. Seguramente será un presidente nefasto para el país y por eso, aunque veo lejana su victoria, voy a votar por Mockus en la segunda vuelta. Aun así, no puedo dejar de pensar en que hay dos grandes derrotados en todo esto: las encuestas, que resultaron totalmente erradas; y –aunque a muchos les duela–, la falsa ilusión de ola verde que crearon algunos medios, columnistas y, sobre todo, las redes sociales. Muchos desconocieron que el verdadero electorado está afuera y que aún son pocos los que en Colombia se pueden dar el lujo de tener acceso a la red.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único bueno de todo esto es que, al menos dentro de tres semanas, internet dejará de ser un muladar político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;Ver &lt;a href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/mauriciovargas/mi-voto-para-este-domingo_7722319-1"&gt;acá&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.semana.com/noticias-nacion/mejor-posible/139616.aspx"&gt;acá&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.semana.com/noticias-opinion/cuestion-estilo/138919.aspx"&gt;acá.&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5292394367025367486?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5292394367025367486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5292394367025367486' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5292394367025367486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5292394367025367486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/05/muladar-politico.html' title='Muladar político'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5454957183244256953</id><published>2010-05-23T17:39:00.004-05:00</published><updated>2010-05-23T21:06:25.137-05:00</updated><title type='text'>Un grato encuentro</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S_m2qxEoKBI/AAAAAAAAA9M/PG_KHqCuYSY/s1600/NACA010.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5474607667889055762" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 189px; height: 302px;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S_m2qxEoKBI/AAAAAAAAA9M/PG_KHqCuYSY/s320/NACA010.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Novela de Ajedrez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Stefan Zweig&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Acantilado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Vamos atrás: el centro comercial Granahorrar es otro desde hace unos meses. Antes de que lo remodelaran y pasara a llamarse Avenida Chile, era uno de los lugares más tristes que uno pudiera imaginarse: un oscuro y gris laberinto en el que apenas caminaban, sin muchas ganas, unos pocos visitantes. Ahora parece otro: nuevas salas de cine, almacenes y una moderna plazoleta de comidas, han vuelto a darle vida. En el segundo piso, justo en una esquina, pusieron una librería entrañable: pequeña, bonita y bien surtida. Apenas se pasa la entrada hay una estantería donde están organizados los libros por editorial: aquí los de Punto de Lectura, al lado los de Acantilado, un poco más allá los de Anagrama, y junto a ellos varias novedades de otras editoriales. Atrás, más y más libros divididos por categorías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue justo allí donde encontré, entre los libros de Acantilado, la &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Novela de ajedrez&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, del austriaco Stefan Zweig. No había leído nada suyo pero tenía algunas referencias y se me había quedado grabado –no sé por qué– la imagen de su muerte, que había leído en alguna parte: en 1942, Zweig se suicidó en Brasil junto a su esposa, Charlotte Elisabeth Altmann.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela en cuestión tiene poco más de noventa páginas de las que – digámoslo de una vez–, ningún lector puede desprenderse. El ritmo de la historia va creciendo poco a poco y nos agarra tanto que es dificilísimo salirse. En ella, un campeón mundial de ajedrez que se embarca en un viaje desde Nueva York hasta Argentina, encuentra por casualidad un extraño rival que desafiará su posición de jugador imbatible. Lo interesante no es la partida (que tiene un desenlace tan genial como inesperado), sino la historia que está detrás del Señor B, un hombre que huye de su pasado como víctima de los nazis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin: un libro delicioso incluso para aquellos que, como yo, apenas si sabemos cómo se mueven las fichas de ajedrez en un tablero. Pero no hay necesidad. &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Novela de ajedrez&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; me deja antojado, antojadísimo, de seguir con más de Stefan Zweig. Próxima estación: Veinticuatro horas en la vida de una mujer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5454957183244256953?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5454957183244256953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5454957183244256953' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5454957183244256953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5454957183244256953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/05/un-grato-encuentro.html' title='Un grato encuentro'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S_m2qxEoKBI/AAAAAAAAA9M/PG_KHqCuYSY/s72-c/NACA010.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7310543453501574826</id><published>2010-05-22T11:25:00.002-05:00</published><updated>2010-05-22T11:32:20.765-05:00</updated><title type='text'>Viaje al fin de la noche</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S_gFiRo5whI/AAAAAAAAA9E/2jbm6IqkER0/s1600/celine11.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5474131433477489170" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 319px; text-align: center;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S_gFiRo5whI/AAAAAAAAA9E/2jbm6IqkER0/s320/celine11.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; A medio camino entre la desesperanza y la lucidez, esta novela de Louis Ferdinand Céline va dejando regadas, de forma descarnada, decenas de esas frases lapidarias que mucho llaman aforismos. Aunque aún no termino, porque es un libro de esos con los que hay que ir despacio, intercalándolo con otras lecturas, no resistí la tentación de dejar acá algunas de esas sentencias tan ciertas y brillantes. Luego, si me animo, pondré más; por ahora, los dejo con éstas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mientras haya que amar a alguien, se corre menos riesgo con los niños que con los hombres, tienes al menos la excusa de esperar que sean menos cabrones que nosotros más adelante”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Toda virtud tiene su literatura inmunda”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Contra la abominación de ser pobre, conviene, confesémoslo, es un deber, intentarlo todo, embriagarse con cualquier cosa, vino del baratito, masturbación, cine”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Somos, por naturaleza, tan fútiles, que sólo las distracciones pueden impedirnos de verdad morir”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Una vida interior intensa se basa a sí misma y podría fundir veinte años de hielo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Confiar en los hombres es ya dejarse matar un poco”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nada fuerza a los recuerdos a aparecer como los olores y las llamas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tal vez lo que más se necesite para salir de un apuro en la vida es el miedo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mientras no mate, el militar es como un niño. Como no está acostumbrado a pensar, en cuanto le hablas, se ve obligado, para intentar comprenderte, a hacer esfuerzos extenuantes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La mujer que sabe tener en cuenta nuestra miserable naturaleza se convierte con facilidad en nuestra amada, nuestra indispensable y suprema esperanza”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero, cuando eres débil, lo que da fuerza es despojar a los hombres que más temes del menor prestigio que aún estés dispuesto a atribuirles. Hay que aprender a considerarlos tal como son, peores de lo que son, es decir, desde cualquier punto de vista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Para que te consideren razonable, nada mejor que tener una cara muy dura”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La tristeza del mundo se apodera de los seres como puede, pero parece lograrlo casi siempre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El alma es la vanidad y el placer del cuerpo, mientras goza de buena salud, pero también es el deseo de salir de él, en cuanto se pone enfermo o las cosas salen mal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando estemos al borde del hoyo, no habrá que hacerse el listo, pero tampoco olvidar, habrá que contar todo sin cambiar una palabra, todas las cabronadas más increíbles que hayamos visto en los hombres y después hincar el pico y bajar”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7310543453501574826?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7310543453501574826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7310543453501574826' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7310543453501574826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7310543453501574826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/05/viaje-al-fin-de-la-noche_22.html' title='Viaje al fin de la noche'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S_gFiRo5whI/AAAAAAAAA9E/2jbm6IqkER0/s72-c/celine11.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4257165659577291135</id><published>2010-05-17T19:29:00.004-05:00</published><updated>2010-05-17T20:02:18.400-05:00</updated><title type='text'>Madrid</title><content type='html'>A veces me hace falta. Extraño caminar por Gran Vía, desde Cibeles hasta Sol, en medio de la gente que no se detiene. Bajar por el Museo del Prado, tan verde, y llegar hasta Atocha. Subir por la callecita empinada que hay al frente, en la que están las casetas con libros viejos. Tomar el metro y bajarme en Tribunal, caminar por Chueca, meterme en una cafetería con decenas de tapas, pedir una caña a medio día. A veces extraño la biblioteca de Moratalaz, la larga calle de la Elipa que recorría todos los días hasta llegar a la casa, el frío que se metía por los sacos y las chaquetas, los recorridos del tren de cercanías. La entrada de EFE, los jamones, la Plaza Mayor, los mariachis en el centro, el Paseo de La Castellana. Los almuerzos alrededor de una botella de vino, las recetas improvisadas, los domingos, los amigos que dejé y los conocidos que pasaron, como tantos, por mi vida. Sé que si algún día vuelvo los lugares me sabrán distinto, la ciudad olerá diferente y seguro volverán recuerdos que creía olvidados. Pero será otra historia, jamás lo mismo. Es curioso, pero cada día lo siento más lejano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una historia que se desdibuja allá, lejos, al otro lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4257165659577291135?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4257165659577291135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4257165659577291135' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4257165659577291135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4257165659577291135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/05/madrid.html' title='Madrid'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4377149216078646079</id><published>2010-05-07T16:27:00.001-05:00</published><updated>2010-05-07T16:54:23.443-05:00</updated><title type='text'>Trancón</title><content type='html'>La buseta se estancó en un trancón de la 13. No avanzaba. Al tipo lo vi cuando miré por la ventana: estaba ahí, entre la gente que pasaba apurada, justo en la mitad del estrecho andén. Llevaba muchos días sin bañarse; tenía el pelo sucio y revuelto y una barba espesa de meses. Estaba cruzado de piernas y cargaba en la mano lo que parecía ser una tiza. Concentrado, absorto, el hombre dibujaba en una baldosa del suelo; luego se rascaba la cabeza, analizaba lo hecho, y seguía en su tarea. La gente pasaba a su lado, algunos sin verlo y otros –casi todos– mirando de reojo sus dibujos. Traté de adivinar lo que pintaba pero fue imposible: no alcanzaba a ver el suelo. El trancón se disolvió; la buseta arrancó con un jalonazo brusco. Antes de perderlo de vista volteé  para mirarlo otra vez; él seguía imbuido. Jamás levantó la cabeza para mirar a nadie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4377149216078646079?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4377149216078646079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4377149216078646079' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4377149216078646079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4377149216078646079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/05/trancon.html' title='Trancón'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7550895434712950024</id><published>2010-05-05T06:55:00.004-05:00</published><updated>2010-05-05T07:05:21.728-05:00</updated><title type='text'>El vaso medio vacío</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S-FdciQRE-I/AAAAAAAAA8s/kRWlpgOXoqY/s1600/Grito.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467754167417246690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 242px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S-FdciQRE-I/AAAAAAAAA8s/kRWlpgOXoqY/s320/Grito.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Balada de un pesimista&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por: Alberto Salcedo Ramos (columna aparecida en El Heraldo)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Soy miembro de la logia de los pesimistas, aquellos que, viendo la botella por la mitad, no dicen que está casi llena, como los optimistas, sino que está casi vacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Aprendí desde temprano que siempre, por muy motivado que uno esté, puede pasar lo peor. Bob Uyeda, el sumo pontífice del pesimismo, lo dice de manera más contundente: “cada mañana anuncia un nuevo día en el cual algo puede salir mal”. El pesimismo no consiste en sentarse cruzado de brazos a esperar pacientemente que ocurra eso que podría salir mal, sino en tener de antemano la certeza íntima de que también existen los resultados no deseados, para quitarse de encima ciertos pesos adicionales que hacen mucho daño. En el fondo, entonces, el pesimista lo que quiere es salvar su pellejo, lo cual lo convierte en una especie de romántico en contravía. El pesimista no es alguien que quiera morirse, sino alguien que sabe que va a morirse. Tal vez el pesimista, como lo afirmó el pintor Antonio Mingote, no es más que un optimista bien informado. Ilustro esta idea con un ejemplo concreto: yo no me siento frente al televisor dispuesto a ver el momento en que mi Junior del alma pierda gracias a un error ridículo, pero tengo claro que el portero de nuestro equipo es Didier Muñoz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Creo, como Andy Warhol, que ningún esplendor dura más de quince minutos. Y jamás pierdo de vista que al pantalón que más nos gusta se le daña la corredera, que el flan de caramelo a veces se nos cae de las manos y que el perro de nuestros afectos se nos muere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Los pesimistas repetimos, en coro con Quevedo, que la vida no es más que una presente sucesión de difuntos. Nacemos y ya nos estamos muriendo. ¿Acaso al pensar así colocamos una pistola en la sien de algún risueño optimista? ¿Acaso no nos conmueven hasta las lágrimas esas entusiastas personas que escriben manuales para contarnos cómo han sido felices a pesar de sobrellevar un cáncer en el esófago? No está mal recordar nuestros límites de vez en cuando. Bien decía el querido maestro Héctor Rojas Herazo que cuando un hombre sabe que será comida de los gusanos, procura ser buen padre, buen hijo, buen hermano, buen amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuando uno sabe que siempre es posible lo peor; cuando alguien te enseña que ni siquiera las buenas acciones están libres de castigo, es difícil que las calamidades te tomen con la guardia abajo. Cualquiera que sea tu oficio, no está de más que escuches al escritor John Ruskin cuando dice que “siempre hay otra persona que lo puede hacer un poco peor y venderlo un poco más barato”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pesimista verdadero era aquel hombre, cuyo nombre no recuerdo ahora, que ya ni siquiera se permitía odiar a su enemigo porque sabía muy bien que en cualquier momento lo iba a ver paseando, victorioso, en un Ferrari último modelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A ratos, el amor y el sexo, entre algunas contadas alegrías, nos hacen pensar que la vida, aunque tiene la desgracia de no ser eterna, puede resultar bella. Pero parece, caramba, que me estoy traicionando. Antes de terminar convertido en un insoportable optimista leeré otra vez ese viejo grafiti español, que me encanta: “la luz al final del túnel es sólo un tren. Y éste, de todas maneras, no es tuyo”.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7550895434712950024?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7550895434712950024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7550895434712950024' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7550895434712950024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7550895434712950024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/05/el-vaso-medio-vacio.html' title='El vaso medio vacío'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S-FdciQRE-I/AAAAAAAAA8s/kRWlpgOXoqY/s72-c/Grito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7802110260851174892</id><published>2010-05-02T21:05:00.005-05:00</published><updated>2010-05-02T21:15:38.454-05:00</updated><title type='text'>Ese detalle...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S94vZ6Gx4cI/AAAAAAAAA8k/BR6ORqVi_A4/s1600/CC.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466859119815287234" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 320px; height: 213px;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S94vZ6Gx4cI/AAAAAAAAA8k/BR6ORqVi_A4/s320/CC.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Contracorriente&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Director: Javier Fuentes León&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier historia de amor funciona si se cuenta bien. No importa que sea entre un hombre y una mujer, que haya una diferencia abismal de años entre ellos, o que se dé, como en este caso, entre dos hombres. Brokeback Mountain, de Ang Lee, había demostrado que de un romance entre dos vaqueros del rudo oeste norteamericano se podía hacer un gran relato; y ahora, el director peruano Javier Fuentes León intenta demostrar lo mismo con la relación entre un pescador y un pintor en un pueblo de la costa peruana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la historia, digamos, funciona hasta cierto punto: uno logra ver como a Miguel (interpretado por el boliviano Cristian Mercado) lo atormenta llevar la doble vida de esposo ejemplar y amante de Santiago (Manolo Cardona), un pintor medio bohemio que lo impulsa a salir del clóset. Va bien la cosa, sí, hasta que pasa algo (y lo voy a contar, a riesgo de tirármele la película a los que no la hayan visto): Santiago muere en el mar arrastrado por la corriente. Aquí es donde está el problema, donde entra el recurso que le quita credibilidad a la historia: después de muerto Santiago se le aparece a Miguel cada vez que este lo llama. Lo gracioso es que no sólo pueden hablar, sino, además, jugar fútbol, besarse y hasta acostarse juntos. Santiago, mientras tanto, lo impulsa a afrontar su realidad y le pide el favor de que encuentre su cuerpo y lo entierre para que así pueda descansar en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo funciona en la película, caramba, menos eso: los personajes están bien hechos, las interpretaciones son buenas y la historia tiene un drama que está bien manejado. Entonces, ¿para qué echar mano de esa técnica? Perdonarán los que saben, pero sencillamente la cosa no es verosímil; y eso que si un recurso de ficción se usa bien, el espectador se puede tragar cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7802110260851174892?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7802110260851174892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7802110260851174892' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7802110260851174892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7802110260851174892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/05/ese-detalle.html' title='Ese detalle...'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S94vZ6Gx4cI/AAAAAAAAA8k/BR6ORqVi_A4/s72-c/CC.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8421947488700284245</id><published>2010-04-25T19:30:00.012-05:00</published><updated>2010-04-26T07:51:21.465-05:00</updated><title type='text'>¿Lo tenía todo?</title><content type='html'>“Nada indicaba el destino que tendría Lina Marulanda, quien parecía tenerlo todo para ser feliz”. &lt;a style="color: rgb(0, 0, 102);" href="http://www.semana.com/noticias-gente/decision-lina/138015.aspx"&gt;La frase es de la revista Semana&lt;/a&gt;, pero, por supuesto, no es el único medio que la tiene: ahí está, con otras palabras y en diferente orden, &lt;a style="color: rgb(0, 0, 102);" href="http://elespectador.com/impreso/vivir/articuloimpreso199824-el-peso-de-fama"&gt;la misma idea en El Espectador&lt;/a&gt;&lt;span&gt;:&lt;/span&gt; “Nadie comprende aún por qué esta paisa, que aparentemente tenía todo lo que alguien puede desear (belleza, reconocimiento, talento), decidió tomar una decisión tan drástica”. Y lo mismo, seguro, seguirán escribiendo durante mucho tiempo los demás: ¿por qué se mató si lo tenía “todo”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de los homenajes que se han escrito –&lt;a style="color: rgb(0, 0, 102);" href="http://blogs.elespectador.com/otromundoesposible/2010/04/22/era-jueves-cuando-cayo-del-cielo/"&gt;algunos predecibles y cargados de un sentimentalismo más bien obvio&lt;/a&gt;–, y de las razones que haya tenido la modelo para tomar la decisión de suicidarse, resulta extraño que los medios escriban una y otra vez esa frase. Raro porque aún no parecen haber visto el problema, a pesar de que está al frente de sus ojos: la falla radica, precisamente, en “tenerlo todo”. (El todo, eso sí, entendido como nos lo vende esta sociedad rapaz: dinero, fama y belleza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo dijo hace tiempo Estanislao Zuleta en ese ensayo imprescindible que es el &lt;a style="color: rgb(0, 0, 102);" href="http://www.elabedul.net/Articulos/el_elogio_de_la_dificultad.php"&gt;Elogio de la dificultad&lt;/a&gt;: “nuestra desgracia no está tanto en la frustración de nuestros deseos, como en la forma misma de desear. Deseamos mal”. Estamos enseñados (¿obligados?) a ser siempre los mejores, los más bonitos, los más inteligentes, los más, los más, los más, sin tener en cuenta que esa presión silenciosa nos lleva a cualquier parte menos a la tal felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El alma es la vanidad y el placer del cuerpo, mientras goza de buena salud, pero también es el deseo de salir de él, en cuanto se pone enfermo o las cosas salen mal”, escribe Céline en &lt;strong&gt;Viaje al fin de la noche&lt;/strong&gt;. Curioso: deseo de salir del cuerpo, de la realidad, entre otras cosas por “tenerlo todo”. Quizás eso le pasó a Lina, no lo sé. Nadie lo sabe. Por eso a veces lo mejor es saber dejar de lado las más altas aspiraciones. En este caso, claro, la de tenerlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5464241317387242882" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 213px; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S9TihwHhDYI/AAAAAAAAA8c/h_1ZDfsl9d8/s320/Lina.jpg" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8421947488700284245?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8421947488700284245/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8421947488700284245' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8421947488700284245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8421947488700284245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/04/lo-tenia-todo.html' title='¿Lo tenía todo?'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S9TihwHhDYI/AAAAAAAAA8c/h_1ZDfsl9d8/s72-c/Lina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-2367461734326099720</id><published>2010-04-15T16:08:00.003-05:00</published><updated>2010-04-15T16:29:26.055-05:00</updated><title type='text'>Esa delgada línea</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S8eA75Xz5bI/AAAAAAAAA8U/ifmlwsdrIVE/s1600/santaevita_200.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5460474839711344050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 180px; CURSOR: hand; HEIGHT: 296px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S8eA75Xz5bI/AAAAAAAAA8U/ifmlwsdrIVE/s320/santaevita_200.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Santa Evita&lt;br /&gt;Tomás Eloy Martínez&lt;br /&gt;Alfaguara&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es raro: Santa Evita tiene todos los elementos para ser una gran novela. No dejan de ser un tanto exagerados los comentarios de la contraportada (“Aquí está, por fin, la novela que siempre quise leer”, escribió García Márquez), pero eso no le quita que sea una obra magnífica: Tomás Eloy logra mantenerse en esa delgada línea que separa la ficción de la realidad sin que el lector sepa, al final, qué fue verdad y qué mentira. Y no nos vengamos con cuentos: la historia se la cree uno enterita, desde la primera palabra hasta la última coma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se la cree, entre otras, porque el punto de partida es un hecho real: el largo trasegar del cuerpo de Eva Perón, Santa Evita, una cantante barata y venida a menos que se convirtió en mito cuando enamoró al general Juan Domingo Perón y lo acompañó en el poder. Quince años duró el cuerpo de la santa en un misterioso exilio hasta que logró ser enterrado en Buenos Aires. Y de eso se ocupa la novela: de llenar los espacios vacíos, los misteriosos silencios, las preguntas sin respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es, pues, Santa Evita? ¿Una novela, una biografía, una gran crónica? Hay personajes reales, recursos periodísticos, una investigación minuciosa… en apariencia, todas las características de un reportaje. Pero también –ojo–, hay ficción. Y ahí está la clave, que el propio Tomás Eloy justifica dentro del texto: "Todo relato es, por definición, infiel. La realidad no se puede contar ni repetir. Lo único que se puede hacer con ella es inventarla de nuevo. Y si la historia es otro de los géneros literarios, ¿por qué privarla de la imaginación, el desatino, la exageración y la derrota, que son la materia prima de la literatura?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero decía al principio que es raro; y lo es porque a pesar de todos sus aciertos innegables, de su prosa limpia, de sus personajes creíbles y la historia verosímil, casi no logro terminarla. La dejaba en la mesa de noche, leyéndola poco a poco, sin ser capaz tampoco de abandonarla. No la dejé: llegué hasta el final arrastrado por la duda que saber qué pasaría con la santa aunque a veces, lo confieso, me sentía hastiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca me había pasado eso con un libro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-2367461734326099720?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/2367461734326099720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=2367461734326099720' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2367461734326099720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2367461734326099720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/04/esa-delgada-linea.html' title='Esa delgada línea'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S8eA75Xz5bI/AAAAAAAAA8U/ifmlwsdrIVE/s72-c/santaevita_200.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-1198428747153651393</id><published>2010-04-10T08:27:00.003-05:00</published><updated>2010-04-10T09:16:52.940-05:00</updated><title type='text'>Infancia (II)</title><content type='html'>Me acuerdo de la casa en el barrio La Leonora. Me acuerdo de mi primera bicicleta amarilla y de cómo aprendí a montarla en la cancha de fútbol del Seminario Menor. Me acuerdo del parque de La Francia. Me acuerdo de las revistas que rayaba y luego me asustaba porque creía que debía devolverlas. Me acuerdo de los cassetes rojos y amarillos y de que, para grabar la canción que  quería, tenía que quedarme escuchando el radio hasta que la pasaran. Me acuerdo del ficus que sembró mi papá en el jardín de la casa en Palermo. Me acuerdo del patio de atrás, el triciclo, la moto naranja y un carro azul de pedales. Me acuerdo que coleccionaba los muñequitos que salían en los Yupis. Me acuerdo de mis primeras gafas: tenía pena de ponérmelas y las escondía; un día, en clase, el profesor de español me descubrió, las sacó y me dijo que me veía bien. Desde entonces las llevaba sin pudor. Me acuerdo de mi primera raqueta de tenis. Me acuerdo de los sábados en la mañana esperando el bus del Club Campestre. Me acuerdo de Laura, una monita que me gustaba y nunca fui capaz de decirle nada. Me acuerdo de Andrés llorando. Me acuerdo de la primera vez que fuimos a la finca. Me acuerdo del establo que estaba al lado de la casa y de que las mañanas olían a boñiga. Me acuerdo de los sábados por la mañana. Me acuerdo de mis primeras borracheras. Me acuerdo del primer beso, en las escaleras de un edificio en Manizales. Me acuerdo de que alguna vez le llevé serenata a una chica y ella no bajó. Me acuerdo de las vacaciones en Melgar. Me acuerdo de la casa de Cajicá. Me acuerdo del Sprint, MAS 383. Me acuerdo del grafitti que había en la universidad: "las mujeres feas tienen derecho a estudiar, pero, ¿por qué todas en la Nacional?". Me acuerdo de cuando llegué a Bogotá. Me acuerdo de la soledad inmensa del pequeño apartamento por la Javeriana. Me acuerdo de las tardes sin clase y con Antioqueño. Me acuerdo que mi vida era aún más feliz. Me acuerdo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-1198428747153651393?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/1198428747153651393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=1198428747153651393' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1198428747153651393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1198428747153651393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/04/infancia-ii.html' title='Infancia (II)'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6686027911212396178</id><published>2010-04-04T18:55:00.004-05:00</published><updated>2010-04-05T08:30:09.897-05:00</updated><title type='text'>Dejar atrás</title><content type='html'>Pensaba escribir sobre la liberación de Moncayo, sobre la lluvia que prolongó su regreso por varias horas, sobre el abrazo entre padre e hijo que despertó suspicacias en muchos porque no fue un mar de lágrimas, sobre los comentarios despectivos de los foristas en los medios virtuales que no parecen entender el calvario enfrentado por ese soldado durante más de una década, sobre ese joven que se llevaron y se volvió un hombre en la selva, alguien que no puede ser el mismo, y sobre lo mal que lo juzgan por no meter en sus palabras de agradecimiento a Uribe, por hablar pausado y con calma, mesurado, por agradecer a Chávez y a Correa e ignorar al presidente que pronto se va, y, también, sobre lo jodido que le debe haber resultado enfrentar después de tanto tiempo a un país polarizado, intolerante, ciego y sin escrúpulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba hablar sobre esas cosas, decía, pero prefiero dejarlo así. En vez de eso he dado una vuelta por los blogs que frecuento y he encontrado, como siempre, un montón de letras sobre esto y lo otro, sobre todo y nada, sobre cosas trascendentes y anécdotas cotidianas. He descubierto que en el blog de una librería me borraron, que en otro más escribieron sobre Dino Buzatti y estuve tentado a comentar lo bonito que fue para mí encontrar El desierto de los tártaros (un libro que me recuerda a mi amigo Iván, el mexicano en Madrid) pero no lo hice, y he visto varios más que quisiera que estuvieran actualizados y siguen como antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los últimos días he renunciado a escribir sobre temas que hace apenas unos meses habría tratado sin dudarlo; ya no tengo una columna, ahora muchas cosas de esta realidad torcida y desquiciada prefiero guardármelas que dejar, por ahí, opiniones deleznables. Después de todo, eso son los juicios de valor: argumentos que se parten en mil pedazos y que nosotros mismos encontramos estúpidos con el tiempo. He convertido este espacio en lo que fue al principio, varios años atrás, cuando aún el fondo era negro y sólo un par de despistados se pasaban por acá: un sitio para escribir cualquier cosa, un lugar alejado de la presión de tener que decir siempre cosas inteligentes y sesudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera entender por qué, de un tiempo para acá, me ronda la idea de desprenderme de tantas cosas, de cambiar la forma de abordar una profesión que me deja más dudas que certezas, más disgustos que tranquilidades y, sobre todo, decenas de incertidumbres. Doy vueltas por los blogs, por las revistas, por los periódicos y en todos veo lo mismo. Nada cambia, ni siquiera esto. Quisiera comprender por qué no mejor hablo de Moncayo, de lo mismo que trata todo el mundo todo el tiempo, o por qué mejor no me quedo callado y dejo de hacer entradas sobre nada, sobre devaneos inútiles y sin importancia, cuando allá afuera, en este mundo tan jodido, están pasando cosas, el tiempo va corriendo y los periodistas se levantan todas las mañanas a buscar la chiva, el último minuto, la información que nos va a cambiar la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera entenderlo, quisiera hablar de Moncayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez será.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6686027911212396178?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6686027911212396178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6686027911212396178' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6686027911212396178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6686027911212396178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/04/dejar-atras.html' title='Dejar atrás'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-1624772173034600494</id><published>2010-03-25T21:11:00.001-05:00</published><updated>2010-03-25T21:11:53.451-05:00</updated><title type='text'>Infancia (I)</title><content type='html'>Siempre he sufrido de una terrible timidez que, como a muchos, me hace pasar por antipático. Pero no es eso: simplemente a veces no encuentro las palabras exactas, ni sé cuál es la fórmula para sentirme cómodo en medio de gente que no conozco. He sido tímido y quizás eso tenga algo que ver el pasado: ahora, varios años después, lo entiendo cuando veo las fotos de mi infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá es una fanática de las fotografías; desde que tengo uso de razón ha andado con una cámara bajo el brazo: primero fueron las viejas máquinas –que ahora extraño porque tenían un límite: el rollo se acababa–; y de un tiempo para acá las digitales, que son terribles porque le permiten tomar, mirar, borrar y volverlo a hacer una y otra vez. Así que mi casa está llena de álbumes con fotos de los mismos personajes (primos, tías, abuelos) en idénticos escenarios, pero durante diferentes etapas: cuando estábamos pequeños, cuando andábamos por la adolescencia y a medida que han pasado los años. Aún hoy, cuando viajo a Manizales o ella viene de visita, no hay escapatoria para las largas sesiones. Es inevitable: parece como si quisiera atrapar cada instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay momentos que uno quisiera olvidar. O eso es lo que pienso cada que vuelvo a ver las fotos: ahí estoy, junto a mi prima, en la finca que durante muchos años tuvieron mis abuelos en Melgar; llevo puesta una camiseta blanca con estampado, una pantaloneta de baño y unas gafas enormes que cubren casi toda mi cara. Ahí estoy, a los 12 ó 13 años, sonriendo con los dos dientes frontales que me salieron completamente atravesados, disparejos, enfrentados uno a otro. Una terrible situación que me costó años de freno de caballo (sí, ése, el que se pone por fuera con una banda que atraviesa la nuca) y luego un tiempo interminable de braquets.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, Melgar. El destino de todas las vacaciones era esa casa de dos pisos metida en un conjunto de fincas con piscina llamado La Herradura. El plan era el mismo todos los días: levantarse temprano, desayunar, dar una caminada y luego mirar qué hacer cuándo los adultos se ponían a tomar unos “aperitivos” antes del almuerzo. Yo, que aún no bebía, solía tumbarme en una hamaca a leer y en las noches salía con los amigos que mi prima tenía en el conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por entonces odiaba a los bogotanos; siempre que íbamos a una casa o la otra se ponían a conversar sobre sus fiestas (que las llamaban –tan fantoches– “proms”), sus colegios, sus conquistas y a preguntar si conocían a pepito y zutanito. Debían pensar que yo era un idiota pues hablaba apenas lo necesario; prefería sentarme a escucharlos, como si no estuviera ahí, y soñar con sus proms y sus historias. Los odiaba, quizás, porque anhelaba lo que decían. Los odiaba porque era tímido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-1624772173034600494?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/1624772173034600494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=1624772173034600494' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1624772173034600494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1624772173034600494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/03/infancia-i.html' title='Infancia (I)'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3409689111000776360</id><published>2010-03-22T12:55:00.003-05:00</published><updated>2010-03-22T15:24:37.773-05:00</updated><title type='text'>Vallejo, reloaded</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S6evQlWtvlI/AAAAAAAAA8M/CkmYm9WYR8Y/s1600-h/Caricatura_escritor_Fernando_Vallejo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451518573395426898" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 235px; height: 320px;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S6evQlWtvlI/AAAAAAAAA8M/CkmYm9WYR8Y/s320/Caricatura_escritor_Fernando_Vallejo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Me hubiera encantado ver a Fernando Vallejo el jueves durante la presentación de su nueva novela en Bogotá, aunque puedo imaginar cómo habrá sido la cosa: una docena de periodistas ávidos le habrán jalado la lengua y él, ni corto ni perezoso, habrá acabado despachándose contra Colombia, Medellín, Uribe, los políticos, los periodistas y un largo etcétera que ya nos sabemos de memoria. El mismo Vallejo público de siempre, rabioso y deslenguado, prestándose para un juego mediático que cada vez escandaliza menos. Así que de repente estuvo mejor así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regla número con Fernando Vallejo: leerlo antes que criticar sus salidas en falso de los medios. Su nuevo libro, titulado de manera irónica –diría uno– &lt;strong&gt;El don de la vida&lt;/strong&gt;, sigue la línea autobiográfica de El río del tiempo, aunque, esta vez, a manera de un extenso diálogo con la muerte salpicado de difuntos que el autor ha ido anotando con paciencia y esmero en una libreta. En el entretanto brotan los recuerdos de infancia, sus “muchachitos” y, por supuesto, el aguijón envenado de sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es mucho lo que se puede decir de Vallejo, así que mejor dejar que hablen sus libros. Copio esta frase de &lt;strong&gt;El don de la vida&lt;/strong&gt; como abrebocas al libro de un escritor que, más allá de los odios y amores que genera, tiene una prosa impecable y deliciosa. ¿Qué le hacemos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;“¿Y qué es la muerte, pues? Es el sueño sin sueños. Con una diferencia sí&lt;br /&gt;pero tan pequeña que al fin de cuentas no cuenta: que en el sueño la maquinaria&lt;br /&gt;fisiológica sigue funcionando y con la Muerte deja de funcionar. ¡Y qué más da&lt;br /&gt;un corazón o unas tripas si lo que importa del hombre es el alma, el espejismo&lt;br /&gt;del alma! Unos instantes que pasan, unos recuerdos que quedan, otros recuerdos&lt;br /&gt;que se borran, una foto que envejece, un pasaporte que caduca, un idioma que&lt;br /&gt;cambia, una casa que tumban, una era que concluye, un tren que se va…”&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3409689111000776360?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3409689111000776360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3409689111000776360' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3409689111000776360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3409689111000776360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/03/vallejo-reloaded.html' title='Vallejo, reloaded'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S6evQlWtvlI/AAAAAAAAA8M/CkmYm9WYR8Y/s72-c/Caricatura_escritor_Fernando_Vallejo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-2410833458048060108</id><published>2010-03-14T14:40:00.006-05:00</published><updated>2010-03-14T15:25:02.871-05:00</updated><title type='text'>Votar</title><content type='html'>La realidad es que, si uno quiere tener autoridad moral para quejarse, debería votar pensando en que las cosas de verdad cambiarán. Puede que al final ganen los caciques de siempre, que los vicios electorales continúen intactos y que desde la cárcel se creen partidos fachada para que todo siga igual, pero el hecho de depositar el voto por un candidato honesto debería servir, al menos, para tener la conciencia tranquila. Mejor dicho: uno debería votar para tratar de mejorar esta compleja realidad llena de vicios, desfalcos, corrupción y abusos de poder. Y aún con todo eso claro, uno no lo hace. O yo por lo menos me abstuve. Supongo que debería sentirme culpable y que mañana tendré menos derecho a quejarme por lo que suceda en este país que tanto nos sorprende, pero lo cierto es que aunque encontré razones preferí quedarme en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a que todavía falta una hora para que se cierren las mesas y empiecen a contar los sufragios; a que en pocas horas los medios comenzarán a invadirnos con sus amplias coberturas y nos daremos cuenta de quiénes estarán legislando en el nuevo congreso, tengo claro que no saldré. Y en últimas no lo haré por apatía o desgano; en realidad, las únicas dos razones que me hicieron quedarme en casa son la incredulidad y la falta de información. La primera supongo que es bastante obvia: no creo en la política ni mucho menos en los políticos; me parece que a pesar de las buenas intenciones de algunos el sistema está muy viciado y  siempre acabamos en lo mismo: la corrupción, el beneficio personal y los intereses de tantos. En política las buenas intenciones parecen ser el camino más corto al suicidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de la segunda, explico: no es que durante todos estos meses los periódicos, revistas y noticieros nos hayan dejado de informar sobre la cantidad absurda de personajes que aspiran a una curul (actores, bailarines, deportistas, periodistas y un largo etcétera), sino precisamente al contrario: ha sido tanta la abundancia de información superficial que al final uno no sabe nada. Comprendo que debería ser deber ciudadano estudiar con cuidado las propuestas, conocer qué es lo mejor para el país y, de esta forma, elegir a conciencia lo que más nos convenga, pero, en realidad, ¿quién puede tener el tiempo (y el ánimo) de mirar con detenimiento cada una de ellas? Al final sólo quedan en la cabeza las propuestas que, por banales o absurdas, escuchamos o leemos de paso, como la de la supuesta política que salió en SoHo proponiendo desnudarse si la elegían o, peor, hacer una red articulada de taxis rosados exclusivos para mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad no sé si valga la pena botar el voto en candidatos que uno ni conoce; quizás, dentro de esa línea de escepticismo, lo mejor sea ahorrarse tanta parafernalia si al final todo va a seguir igual. Sé que no es lo ideal; que, precisamente, podrán refutarme con el argumento más obvio y válido: "si las cosas siguen como están es precisamente por su descreimiento y abstención". Pero qué le hacemos: la política es y ha sido una de las ciencias más sucias que se ha inventado el hombre. Y yo no veo muchas oportunidades de cambio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-2410833458048060108?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/2410833458048060108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=2410833458048060108' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2410833458048060108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2410833458048060108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/03/votar.html' title='Votar'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3607661091605102249</id><published>2010-03-10T16:22:00.006-05:00</published><updated>2010-03-11T15:37:51.214-05:00</updated><title type='text'>¿Mala imagen?</title><content type='html'>Siempre que mi primo y yo nos echamos unos tragos la conversación termina, inevitablemente, en el mismo tema: el patriotismo. Juan es un buen tipo; hasta hace poco tuvo una compañia mediana que empezó fabricando ligas y chalecos antireflectivos para bicicletas y terminó con un amplio catálogo. Así que es un hombre de empresa. Un tipo que todos los fines de semana se levanta a trabajar y que está pensando siempre en la manera de sacar adelante una nueva idea; es, digamos, lo que en ese fastidioso lenguaje empresarial se denominaría un “emprendedor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás por eso mismo nuestros puntos de vista son tan diferentes: mientras él dice que nos falta patriotismo y “creer más en lo nuestro”, yo siento, por el contrario, que ser tan colombianos es lo que nos tiene jodidos. Mientras él se indigna porque en el exterior a cualquier colombiano le hacen el chiste de la cocaína, yo digo que no tiene mucho sentido negar una realidad que es evidente. Somos, duélale a quien le duela, el primer productor del mundo, pero cualquiera con dos dedos de frente sabe que no todos los colombianos se dedican a lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba en eso ahora que en Medellín andan tan indignados con el tema de la imagen que, según ellos, le están dejando las telenovelas de narcos, balas y tetas. En mi opinión este tipo de producciones son pésimas, pero no porque hagan quedar mal a los paisas ante el mundo sino porque los argumentos son obvios y predecibles. Por eso la indignación es más bien fútil: después de todo ésa fue (y sigue siendo) una realidad innegable. Además la solución es sencilla: si no les gusta lo que ven cambien el canal o apaguen la televisión. ¿Dónde dice que la cajita está hecha para educar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema da para cortar mucha tela, sobre todo si hay trago de por medio. De todas formas yo sigo pensando que nuestro gran cáncer es la malicia indígena que tanto nos enorgullece y que el patriotismo es un mal que nos venda los ojos; al final, díganme ustedes, ¿cuántas barbaridades no se hacen en nombre de la patria y de Dios?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3607661091605102249?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3607661091605102249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3607661091605102249' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3607661091605102249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3607661091605102249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/03/mala-imagen.html' title='¿Mala imagen?'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6011707989840068828</id><published>2010-03-06T11:36:00.003-05:00</published><updated>2010-03-06T11:50:48.083-05:00</updated><title type='text'>Diesel con durazno (fragmento)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S5KHuLO_onI/AAAAAAAAA78/llug_srvh3o/s1600-h/10.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445564126803763826" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 255px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S5KHuLO_onI/AAAAAAAAA78/llug_srvh3o/s320/10.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"Blasfemia iba por el carril tres. LSD por el cuatro. Púrpura Profunda por el uno. Cuando dieron la largada Marciana fue hasta la primera fila y luego saltó a la arena. Max pensó que iba a alimentar a alguna paloma que había por allí. Una vez en la arena se puso a cantar las canciones que le cantaba todas las tardes a Blasfemia en la pesebrera. El caballo vaciló un instante, dos instantes, tres instantes, cada instante y se devolvió hacia esa corriente caliente hacia esa voz ronca que desde la arena desarrollaba cielos de mermelada it was twenty years ago today Sgt. Pepper thaught tha band to play they've been going in an out of style I don't really want to stop the show uuuhhhh. Blasfemia llegó hasta donde estaba Marciana y ella le pidió a gritos al público que le tomaran una fotografía urgentemente. Luego se subió al caballo, que había tumbado al jinete, y se fue al galope mientras se quitaba toda su ropa. Encima de Blasfemia se sintió inmortal. Sintió que el aire olía a brandy, que Dios había regado brandy con begonias sobre las nubes, sobre los árboles, sobre su cuerpo lleno de pecas. A los pocos minutos la policía llegó y se la llevó. Max desde las graderías aplaudía en medio de la confusión de la gente. En todo caso pensaba que Marciana había ido detrás de una paloma".&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Los días olían a Diesel con durazno &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Opio en las nubes&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Rafael Chaparro Madiedo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6011707989840068828?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6011707989840068828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6011707989840068828' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6011707989840068828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6011707989840068828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/03/diesel-con-durazno-fragmento.html' title='Diesel con durazno (fragmento)'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S5KHuLO_onI/AAAAAAAAA78/llug_srvh3o/s72-c/10.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4409869085564192089</id><published>2010-03-05T19:02:00.001-05:00</published><updated>2010-03-10T08:31:12.480-05:00</updated><title type='text'>El periodista asesino</title><content type='html'>Des unos días para acá me paso por el blog del Boomeran(g), que permite ver uno que otro artículo en PDF de la gran revista peruana Etiqueta Negra. Uno en especial me dejó enganchado desde la primera hasta la última línea por cuenta de su historia increíble; ese tipo de historia que uno como periodista se lamenta de que la haya contado otro: Vlado Taneski, un periodista de Macedonia, resultó ser un temido asesino en serie que contaba sus propios asesinatos en las crónicas del periódico donde trabajaba. La sola historia amerita esta entrada y que quienes se pasen por aquí saquen el tiempo para leerla. Es increíble. Abajo dejo el enlace del PDF pero, por si acaso no abre, cópienla y péguenla en una nueva ventana de su explorador. No se arrepentirán:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elboomeran.com/upload/ficheros/noticias/articuloen.pdf"&gt;http://www.elboomeran.com/upload/ficheros/noticias/articuloen.pdf&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4409869085564192089?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4409869085564192089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4409869085564192089' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4409869085564192089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4409869085564192089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/03/el-periodista-asesino.html' title='El periodista asesino'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6505311864646593810</id><published>2010-02-28T20:42:00.001-05:00</published><updated>2010-02-28T20:46:00.355-05:00</updated><title type='text'>Precious</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S4sb2Zsh7fI/AAAAAAAAA7I/KP2GO_mZYSs/s1600-h/precious-movie.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443475196031921650" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S4sb2Zsh7fI/AAAAAAAAA7I/KP2GO_mZYSs/s320/precious-movie.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;“A veces quisiera estar muerta”, dice Clarice Precious Jones, una adolescente negra y obesa atrapada en una realidad terrible: violada por su padrastro, madre de una hija con síndrome de Down, analfabeta, embarazada y obligada a vivir con una mamá que no deja de recordarle lo mucho que se arrepiente de no haberla abortado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precious, la cinta del director Lee Daniels, no es ninguna metáfora sobre la vida ni mucho menos deja una esperanza para seguir adelante: es, por el contrario, un drama durísimo y descarnado que nos obliga a quedarnos pegado a la silla varios minutos después de que empiezan a correr los créditos y nos deja durante mucho rato la imagen de su protagonista en la cabeza. Y todo porque sabemos que, mientras regresamos a nuestra cómoda realidad, el mundo está lleno de Precious que no tienen ni siquiera un presente (y así ni hablar de un posible futuro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si venga al caso, pero Precious me reforzó una idea que he venido pensando y que –por supuesto– no es ningún descubrimiento: el mundo no es para los débiles. Siempre nos llenan la cabeza con ese cuento de que debemos ser los mejores, sobresalir, vencer, triunfar; cada minuto es valioso para alcanzar la cima, así no sepamos muy bien por qué ni mucho menos qué objeto tiene. Pero hay vidas, tantas vidas, que están perdidas de antemano; gente que se entrega en el camino o gente que nace rendida porque sencillamente su realidad no le deja oportunidades. Clarice es una de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precious es una película para joderse. Una cinta para quedarse pensando en el sentido que tienen las cosas (si es que lo hay) y para salir del cine estremecido, fregado, noqueado. Destacables, además, las apariciones de Mariah Carey y Lenny Kravitz en papeles que nos hacen olvidar por un momento sus realidades de estrellas de la música. En últimas, son actores secundarios: la que queda rondando, seguro por muchos días, es la imagen obesa y desoladora de Clarice Precious Jones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6505311864646593810?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6505311864646593810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6505311864646593810' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6505311864646593810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6505311864646593810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/02/precious.html' title='Precious'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S4sb2Zsh7fI/AAAAAAAAA7I/KP2GO_mZYSs/s72-c/precious-movie.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3206647409428763531</id><published>2010-02-22T23:44:00.000-05:00</published><updated>2010-02-22T23:45:52.629-05:00</updated><title type='text'>Asco</title><content type='html'>Desde hace unos días he venido preguntándome si esto del periodismo tiene algún sentido. Primero fue lo de Claudia López; luego, &lt;a href="http://sinrazoncolombia.wordpress.com/2010/02/21/el-cierre-de-cambio-desde-adentro/"&gt;el penoso cierre de la revista Cambio&lt;/a&gt;, y ahora una entrevista que vi hace apenas unas horas en el programa La barbería, que presenta William Calderón en el canal Cable Noticias. No sé si han visto el formato, pero sobra decir que produce una terrible pena ajena: Calderón, un periodista bonachón y sesgado, se disfraza de barbero y entrevista a sus invitados mientras simula cortarles el pelo. En esta oportunidad quien se puso el delantal fue el presidente Uribe y a Calderón poco le faltó para arrodillarse; no pudo, supongo, porque su enorme barriga no le permite moverse con soltura. De lo contrario, hubiera terminado en el suelo sin problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El programa fue vergonzoso: después de dejar hablar a Uribe a sus anchas (sobra decir que no le hizo ninguna pregunta incómoda), y de permitirle demostrar sus dotes de poeta, Calderón simulaba sintonizar una radio vieja en la que él mismo, creyéndose gracioso, imitaba la voz de personajes de la vida nacional que le agradecían al presidente por haber cambiado el país. Tuvo incluso el descaro de hacer la voz de fallecido ex presidente Misael Pastrana quien –según el periodista de la papada abundante– le rendía pleitesía desde el cielo al mesías paisa y descalificaba a su hijo Andrés por no haber seguido trabajando a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dio asco verlo, pero no pude evitar seguirlo hasta el final. Entonces recordé la respuesta que Daniel Coronell le dio a la revista Semana en la edición que está circulando: “Para alabar los méritos del gobierno hay un batallón periodístico de primera línea. Allá no les hago falta”. Sí, Daniel: no cabe duda de que Calderón es un gran general en ese batallón de aduladores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he pensado que es malo escribir con la sangre caliente, pero esta vez no puedo evitarlo. Siento asco de esta profesión; me produce nauseas ver cómo los periodistas se venden al poder y olvidan que no todo es color de rosa. ¿Y Agro Ingreso Seguro? ¿Y los falsos positivos? ¿Y la jodida violencia que no se acaba? Ver lo que se quiere ver no muestra la realidad; la verdad está hecha de diferentes matices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son tiempos difíciles para el periodismo. Y es más difícil aún seguir adelante en esta farsa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3206647409428763531?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3206647409428763531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3206647409428763531' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3206647409428763531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3206647409428763531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/02/asco.html' title='Asco'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4733144290468143988</id><published>2010-02-20T16:04:00.001-05:00</published><updated>2010-02-20T16:09:11.131-05:00</updated><title type='text'>Dos apuntes sobre el periodismo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S4BO2VjEHfI/AAAAAAAAA7A/6uk1Toqooy8/s1600-h/cambio.png"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5440435045267676658" style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 267px; height: 108px;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S4BO2VjEHfI/AAAAAAAAA7A/6uk1Toqooy8/s320/cambio.png" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt; Una de las cosas más preocupantes del cierre de una revista es que –perdón por la crudeza–, la situación no le importa más que a unos cuantos periodistas. La gente del común dirá que sí, que qué vaina, que es una tristeza, pero continuará su vida como si nada hubiera sucedido. Los columnistas, mientras tanto, derramarán tinta inútil y se publicarán durante un par de meses algunas entrevistas con los periodistas afectados por la situación. Pero al final, como dice la frase, “negocios son negocios” y el dinero prevalecerá sobre términos tan intangibles como “libertad” o “expresión”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; Dice John Lee Anderson en&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/reportero/tiene/ser/inseguro/elpepuculbab/20100220elpbabpor_4/Tes"&gt; una entrevista que publica el diario El País&lt;/a&gt;, de España, con motivo del lanzamiento de su libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El dictador, los demonios y otras crónicas&lt;/span&gt;: “Me doy cuenta de que soy uno de los reporteros que ha tenido una carrera en primera persona, no virtual, sino primaria. Aunque deje de ser periodista, seguiré llevando esa vida. No quiero otra forma de ver el mundo. Y no es un juicio de valor. Los jóvenes de hoy tienen algunas ventajas, algunos bagajes que nosotros no tuvimos. Su mayor reto va a ser superar el flujo de la información para adquirir contacto directo con la realidad, un contacto que yo necesité para aprender. Quería definirme a través de la experiencia propia. Tampoco se ha planteado el destino de los dinosaurios, los que se van a convertir en fósiles o los que se van a transformar en pájaros o cocodrilos para sobrevivir. Pueden ser brillantes y tener carreras pero enteramente virtuales, sin una experiencia primaria”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4733144290468143988?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4733144290468143988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4733144290468143988' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4733144290468143988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4733144290468143988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/02/dos-apuntes-sobre-el-periodismo.html' title='Dos apuntes sobre el periodismo'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S4BO2VjEHfI/AAAAAAAAA7A/6uk1Toqooy8/s72-c/cambio.png' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-2208957710266105943</id><published>2010-02-14T20:11:00.004-05:00</published><updated>2010-02-15T08:03:18.300-05:00</updated><title type='text'>Sexo y mentiras, sin video</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S3ifeaAEn8I/AAAAAAAAA6o/rnsz1HD-U1A/s1600-h/melodrama_Jorge_Franco_2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; width: 213px; float: left; height: 320px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5438271894774390722" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S3ifeaAEn8I/AAAAAAAAA6o/rnsz1HD-U1A/s320/melodrama_Jorge_Franco_2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Melodrama&lt;br /&gt;Jorge Franco&lt;br /&gt;Planeta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algo hay que abonarle a Jorge Franco es que en este libro hace todo lo posible por quitarse de encima dos historias que le han dado popularidad pero que, a la vez, han terminado encasillándolo: &lt;strong&gt;Rosario Tijeras&lt;/strong&gt; y&lt;strong&gt; Paraíso Travel&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hay que abonárselo, digo, porque &lt;strong&gt;Melodrama&lt;/strong&gt; es todo lo opuesto a los anteriores: quizás cansado de que sus textos sean adaptados a la imagen, Franco decidió hacer un libro lleno de personajes (Vidal, Perla, Milord, Suzzane, Ilinka, Anabel, el Tío Amorcito, Flavia y La Mudita, entre muchos otros), que tiene un complejo manejo de la técnica (la narración se desarrolla en tres tiempos, pasando de uno a otro en apenas un párrafo), con el fin –supone uno– de acercar la historia más a la literatura que al terreno audiovisual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo logra. &lt;strong&gt;Melodrama &lt;/strong&gt;es un libro oscuro en el que rondan los fantasmas del sexo y los vicios y en donde todos los personajes, atormentados, guardan secretos que los mortifican. Una madre alcohólica, un hijo bello pero enfermo, una mujer recogida y despreciada, una abuela adicta a los fármacos, un tío abusador… todos tienen un pasado oscuro, algo oculto que los va llevando hacia el abismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de &lt;strong&gt;Melodrama &lt;/strong&gt;está contada al revés y el narrador, hábil, va soltando información de a poquitos, con pequeñas gotas que van revelando el carácter y las acciones de los personajes. Nada está dejado al azar y, en ocasiones, uno entiende muchas páginas más adelante por qué tal o cual hizo atrás algo que parecía incongruente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos digamos mentiras: la bandita que Planeta le puso al libro con la frase de Gabo es, además de pretenciosa, una simple estrategia comercial. Pero eso no quita que Franco, en mi opinón, sea uno de los buenos escritores que tiene Colombia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-2208957710266105943?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/2208957710266105943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=2208957710266105943' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2208957710266105943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2208957710266105943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/02/sexo-y-mentiras-sin-video.html' title='Sexo y mentiras, sin video'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S3ifeaAEn8I/AAAAAAAAA6o/rnsz1HD-U1A/s72-c/melodrama_Jorge_Franco_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-909712748979202828</id><published>2010-02-10T22:28:00.004-05:00</published><updated>2010-02-10T22:43:36.749-05:00</updated><title type='text'>Citas</title><content type='html'>"El único patrimonio del periodista es su buen nombre y su lenguaje. Cada vez que se firma un texto insuficiente, se pierde parte de ese patrimonio".&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tomás Eloy Martínez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Quienes hemos vivido en campos de concentración, podemos recordar a ciertas personas que andaban entre las chozas llevando consuelo a los demás y regalando su último medrugo de pan. Su número puede haberse reducido, pero son una prueba fehaciente de que todo es posible quitarle a un hombre, menos una cosa, la última de las libertades humanas: la de elegir su propia actitud bajo cualquier circunstancia dada, la de escoger su propio camino".&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Victor Frankl, siquiatra.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-909712748979202828?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/909712748979202828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=909712748979202828' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/909712748979202828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/909712748979202828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/02/citas.html' title='Citas'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4371097493725052307</id><published>2010-02-08T08:43:00.004-05:00</published><updated>2010-02-08T09:02:36.863-05:00</updated><title type='text'>Donde viven los monstruos</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S3AWePUdrxI/AAAAAAAAA6g/DHwNnejqkFY/s1600-h/monstruos2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5435869459000438546" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 320px; height: 244px;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S3AWePUdrxI/AAAAAAAAA6g/DHwNnejqkFY/s320/monstruos2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Max es un niño travieso, cansón y caprichoso, de esos a los que provoca darle una pela. Una noche, luego de una pelea con su madre, Max huye de casa y se embarca en un viaje imaginario a una isla habitada por monstruos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese curioso lugar Max descubre una serie de personajes que, emocionados por su llegada, deciden proclamarlo rey. Su misión parece sencilla, y más para un niño de nueve años: unir y hacer felices a sus nuevos súbditos. Pero a medida que pasa el tiempo, Max se da cuenta de que no todas sus decisiones son correctas y de que, al mejor estilo humano, los monstruos están llenos de virtudes y defectos: envidias, miedos, frustraciones, alegrías, tristezas, celos y dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adaptación del clásico infantil &lt;strong&gt;“Where the wild things are”&lt;/strong&gt;, escrito en 1963 por el estadounidense Maurice Sendak, no es una película infantil sino, como lo dijo el director Spike Jonze, una cinta sobre la infancia. Imposible no estremecerse con Carol, el monstruo de boca ancha y cuernos en la cabeza que, desde el primer momento, se convierte en el confidente de Max. &lt;strong&gt;Donde viven los monstruos&lt;/strong&gt; –que por alguna razón iba a ser estrenada en enero pero se pospuso–, es una bonita metáfora sobre lo complejas que resultan las relaciones humanas y, sobre todo, una oda justa a la infancia.&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S3AVreSCQoI/AAAAAAAAA6Q/vjb_5uiG3KA/s1600-h/where-wild-things-are-tree.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="295" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/01-PqqifyjA&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/01-PqqifyjA&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" height="295" width="480"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4371097493725052307?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4371097493725052307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4371097493725052307' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4371097493725052307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4371097493725052307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/02/donde-viven-los-monstruos.html' title='Donde viven los monstruos'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S3AWePUdrxI/AAAAAAAAA6g/DHwNnejqkFY/s72-c/monstruos2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3752228163247502719</id><published>2010-02-02T10:09:00.000-05:00</published><updated>2010-02-02T10:11:47.129-05:00</updated><title type='text'>Verde</title><content type='html'>Me gusta cuando, al dejar atrás el tráfico y la ciudad, Bogotá se va abriendo en esa inmensa sabana. Me gusta mirar cómo el paisaje se transforma luego de abandonar Manizales y empezar a escalar esa imponente montaña que es el páramo de Letras: a la vegetación austera y el césped corto le siguen, algunos kilómetros más adelante, las ceibas enormes de Mariquita y el paisaje de tantos verdes. Cuando viajaba por España sentía que el tiempo se había detenido; de repente el tren pasaba por aldeas pequeñísimas, villorrios diminutos en los que apenas había un par de casas comidas por tantos años de historia. Alrededor, desierto. La tierra árida de la Península. Acá, en cambio, la cosa es distinta: pese a la tranquilidad del campo y a que a veces el tiempo parece, también, estar estático, la sensación de vacío que produce ese silencio es mucho menos honda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3752228163247502719?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3752228163247502719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3752228163247502719' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3752228163247502719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3752228163247502719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/02/verde.html' title='Verde'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-9196050255114330841</id><published>2010-01-31T21:04:00.008-05:00</published><updated>2010-01-31T21:20:58.497-05:00</updated><title type='text'>1981</title><content type='html'>Publicidad de la revista Selecciones del Reader's Digest.&lt;br /&gt;Agosto de 1981.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y3SBh5YaI/AAAAAAAAA5w/40HVEGzS__4/s1600-h/IMG_0090.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y3SBh5YaI/AAAAAAAAA5w/40HVEGzS__4/s320/IMG_0090.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433090783256863138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y27ZJXSFI/AAAAAAAAA5o/E7Zl4SBUsLk/s1600-h/IMG_0088.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y27ZJXSFI/AAAAAAAAA5o/E7Zl4SBUsLk/s320/IMG_0088.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433090394459424850" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y4z9frf2I/AAAAAAAAA6I/eTnJ_wZSzoE/s1600-h/IMG_0089.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y4z9frf2I/AAAAAAAAA6I/eTnJ_wZSzoE/s320/IMG_0089.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433092465801002850" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y4qKrBEiI/AAAAAAAAA6A/aTvo5sU94Ks/s1600-h/IMG_0092.JPG"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y4qKrBEiI/AAAAAAAAA6A/aTvo5sU94Ks/s320/IMG_0092.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433092297539523106" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-9196050255114330841?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/9196050255114330841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=9196050255114330841' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/9196050255114330841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/9196050255114330841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/01/1981.html' title='1981'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S2Y3SBh5YaI/AAAAAAAAA5w/40HVEGzS__4/s72-c/IMG_0090.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-8443837540953031055</id><published>2010-01-25T09:49:00.007-05:00</published><updated>2010-01-25T10:05:44.098-05:00</updated><title type='text'>La vida por una historia</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S12vp_zn9OI/AAAAAAAAA4c/vuUsRXp5opQ/s1600-h/Rodolfo+Walsh.jpg"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430689861716145378" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 246px; height: 320px; text-align: center;" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S12vp_zn9OI/AAAAAAAAA4c/vuUsRXp5opQ/s320/Rodolfo+Walsh.jpg" border="0" /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/a&gt;El 9 de junio de 1956, en Buenos Aires (Argentina), los generales Tanco y Valle desataron un fallido golpe militar contra la llamada “Revolución libertadora”, aquella dictadura que gobernaba el país gaucho luego del derrocamiento del presidente Juan Domingo Perón. Esa noche, un comando armado de la policía penetró en una casa donde doce civiles veían una pelea de boxeo y, acusándolos de conspirar contra el gobierno, decidió fusilarlos sin contemplaciones. La mayoría de los acusados eran obreros de clase media-baja que –cosa curiosa–, carecían de fanatismos políticos. Pero la orden era perentoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El objetivo del comando armado se cumplió a medias ya que, en medio de la oscuridad y la confusión, la mitad del grupo de condenados logró escapar. El periodista Rodolfo Walsh reconstruye en el escalofriante libro &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Operación Masacre&lt;/span&gt; los testimonios de los sobrevivientes y denuncia, con nombres, apellidos, fechas y lugares, los atropellos del gobierno de facto. El propio Walsh moriría años después –en 1977– asesinado por la dictadura de Jorge Rafael Videla. Así lo explica la siempre controvertida Wikipedia: “&lt;em&gt;Ricardo Coquet, un sobreviviente que testificó ante el juez Torres, relató que uno de los imputados, el ex oficial Weber, le contó&lt;/em&gt; &lt;em&gt;orgulloso:&lt;/em&gt; “&lt;em&gt;Lo bajamos a Walsh. El hijo de puta se parapetó detrás de un árbol y se defendía con una 22. Lo cagamos a tiros y no se caía el hijo de puta&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejo aquí la reflexión sobre el oficio periodístico que hace Walsh al final de esta edición del libro luego de enterarse que los culpables, pese al escarnio público, quedaron impunes. Un espejo de innumerables casos que se dan en el país, como lo es, por ejemplo, el de Orlando Sierra. ¿Vale la pena arriesgar la vida por una historia? Antes de eso, mil gracias a mi buen amigo Alberto Andreo por dejarme este libro durante su paso por Bogotá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;“Hay otro fracaso todavía. Cuando escribí esta historia, yo tenía treinta años. Hacía diez que estaba en el periodismo. De golpe me pareció comprender que todo lo que había hecho antes no tenía nada que ver con una cierta idea del periodismo que me había ido forjando en todo este tiempo, y que esto sí –esa búsqueda a todo riesgo, ese testimonio de lo más escondido y doloroso–, tenía que ver, encajaba en esa idea. Amparado en semejante ocurrencia, investigué y escribí en seguida otra historia oculta, la del caso Satanowsky. Fue más ruidosa, pero el resultado fue el mismo: los muertos bien muertos, y los asesinos probados, pero sueltos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me pregunté si valía la pena, si lo que yo perseguía no era una quimera, si la sociedad en que uno vive necesita realmente enterarse de cosas como éstas. Aún no tengo una respuesta. Se comprenderá, de todas maneras, que haya perdido algunas ilusiones, la ilusión en la justicia, en la reparación, en la democracia, en todas esas palabras, y finalmente en lo que una vez fue mi oficio y ya no lo es”.&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-8443837540953031055?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/8443837540953031055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=8443837540953031055' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8443837540953031055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/8443837540953031055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/01/la-vida-por-una-historia.html' title='La vida por una historia'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S12vp_zn9OI/AAAAAAAAA4c/vuUsRXp5opQ/s72-c/Rodolfo+Walsh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-1528272450834261535</id><published>2010-01-21T15:50:00.013-05:00</published><updated>2010-01-22T08:00:04.805-05:00</updated><title type='text'>San Joe Arroyo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S1i-kVXwmmI/AAAAAAAAA4M/uUN_h8TB-Ls/s1600-h/20081016042340.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5429298882216499810" style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 203px; height: 320px;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S1i-kVXwmmI/AAAAAAAAA4M/uUN_h8TB-Ls/s320/20081016042340.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;El centurión de la noche&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mauricio Silva G.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Iguana Ciega Editores.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que Joe Arroyo no sea la única estrella de la música que haya tenido una carrera fulgurante, pero sí una de las pocas que ha hecho lo posible por jodérsela. Subyugado por el cliché que es su vida de &lt;em&gt;rockstar&lt;/em&gt; –aunque quizás él mismo ni se dé cuenta–, Joe ha estado en más de una oportunidad del lado de la parca a causa, entre otras, de su irremediable gusto por el bazuco y la vida nocturna. Para fortuna de su público, siempre “se le fuga a la candela”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más allá de su vida privada, lo que verdaderamente cuenta –y nadie niega– es que Joe ha sido uno de los cantantes más importantes y, sobre todo, innovadores del folclor colombiano. Una verdad de a puño que en esta biografía su autor nos martilla una y otra vez: incapaz de lograr una distancia con el personaje, Silva le pone al Joe una aureola beatífica que, no nos digamos mentiras, el hombre jamás tendrá. Sí, es verdad que muestra que el Joe ha metido, que ha dejado plantados a periodistas, que ha tenido líos financieros y que, incluso, alguna vez estuvo en la cárcel, pero el ensalzamiento excesivo de su figura hace que, por arte de magia, todos sus defectos se conviertan en virtudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una lástima que este libro tan bien ‘dateado’ (a leguas se ve que su autor conoce de pe a pa la discografía del cantante cartagenero) y lleno de anécdotas valiosas termine, digámoslo así, empalagando al lector. En cualquier caso hay que reconocer que uno se divierte leyéndolo y, lo mejor de todo, se queda por semanas con las canciones del Joe pegadas como disco rayado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ezTW7PyoflQ&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/ezTW7PyoflQ&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-1528272450834261535?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/1528272450834261535/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=1528272450834261535' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1528272450834261535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1528272450834261535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/01/san-joe-arroyo.html' title='San Joe Arroyo'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S1i-kVXwmmI/AAAAAAAAA4M/uUN_h8TB-Ls/s72-c/20081016042340.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7931180457897698110</id><published>2010-01-18T15:14:00.007-05:00</published><updated>2010-01-18T21:24:47.762-05:00</updated><title type='text'>Tres apuntes</title><content type='html'>Pasada ya la época de bienvenidas, abrazos y reencuentros, he vuelto a instalarme en el apartamento de Bogotá. Aunque, para ser sincero, esto de estar desempleado (o como me dijo una amiga: ‘freelance’ o ‘independiente’) tiene sus ventajas: puedo aprovechar el tiempo para leer mucho, escribir la mitad y disfrutar del ocio al que tantos le temen. Lo dice Goethe en su libro Werther: “&lt;em&gt;La raza humana es harto uniforme. La inmensa mayoría emplea casi todo su tiempo en trabajar para vivir, y la poca libertad que les queda les asusta tanto, que hacen cuanto pueden por perderla&lt;/em&gt;”. Lo malo es que llenar la nevera con el ocio es privilegio de apenas unos pocos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, mientras vuelvo a retomar contactos, a cuadrar algunas conversaditas con colegas acompañadas de café o cervezas, empiezo a adaptarme a la ciudad y su rutina. Es curioso, pero no he sentido hasta ahora el impacto del que tanto hablan quienes regresan, ni esas ganas terribles de volver a lo que, de manera a veces despectiva, llaman “el primer mundo”. El año que viví en Madrid lo recuerdo con cariño; la gente que conocí, los lugares a los que viajé y las experiencias que tuve, las veo ahora un tanto lejanas, distantes, a pesar de que ha pasado poco tiempo. Fue, digamos, una especie de paréntesis necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estos días me he topado con dos libros que no quisiera pasar por alto. El primero lo vi en la librería del aeropuerto y, aunque no lo compré de inmediato, tampoco pude aguantar mucho tiempo: &lt;strong&gt;Traiciones de la memoria&lt;/strong&gt;, de Héctor Abad Faciolince. Leer a Héctor es siempre delicioso; uno siente cada página como una conversación amena, relajada y sencilla con alguien que va soltando, de a poquitos, una cantidad de perlitas valiosísimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428179165963335330" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 153px; CURSOR: hand; HEIGHT: 218px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S1TEMRRrtqI/AAAAAAAAA30/vGqfLrKIn58/s320/9789587049237.jpg" border="0" /&gt;El libro está compuesto por tres ensayos: en el primero, el escritor amplía un texto que salió hace algunos meses en El Espectador (&lt;em&gt;Un poema en el bolsillo&lt;/em&gt;), en el que hace un recorrido por la historia del poema de Borges que le halló a su padre el día en que lo asesinaron y del que Harold Alvarado Tenorio decía ser su autor; en el segundo, cuenta sus días difíciles en Turín y remata con un espléndido desenlace; y, finalmente, en el último texto aborda la posibilidad que nos brinda la literatura de ser lo que no somos. La edición de Alfaguara es, además, preciosa y bien cuidada: los textos están acompañados de fotografías y anotaciones con la caligrafía del propio Héctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S1TFDD2CG1I/AAAAAAAAA38/bDzHWsQitWg/s1600-h/tartaros_0_preview.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428180107250506578" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 206px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S1TFDD2CG1I/AAAAAAAAA38/bDzHWsQitWg/s320/tartaros_0_preview.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El otro libro –ya para no alargar más esta entrada– se llama &lt;strong&gt;El desierto de los Tártaros&lt;/strong&gt;, del italiano Dino Buzatti. Jamás había escuchado hablar de este escritor hasta que un “cuate” muy querido me regaló el libro dos días antes de volver a Colombia. Quedé fascinado. Buzzati (me entero ahora), era uno de los escritores favoritos de Borges y en esta novela traza una fábula desoladora sobre lo que es el destino de casi todas las personas. No adelantaré demasiado pero siembro la inquietud por si a alguno le queda. El que lo busque, seguro, no se arrepentirá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7931180457897698110?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7931180457897698110/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7931180457897698110' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7931180457897698110'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7931180457897698110'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/01/tres-apuntes.html' title='Tres apuntes'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S1TEMRRrtqI/AAAAAAAAA30/vGqfLrKIn58/s72-c/9789587049237.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-3046327442622141465</id><published>2010-01-14T09:19:00.002-05:00</published><updated>2010-01-14T09:29:59.425-05:00</updated><title type='text'>Adictos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S08ps2thEyI/AAAAAAAAA3s/Hx7eeBEZLNQ/s1600-h/4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5426601926582145826" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 263px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S08ps2thEyI/AAAAAAAAA3s/Hx7eeBEZLNQ/s320/4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Cada vez me convenzo más de que el peor avance tecnológico de los últimos tiempos se llama Blackberry. El dichoso aparatico –para quienes aún no lo conocen–, tiene la asombrosa capacidad de abstraernos del mundo real y mantenernos atados a una pantallita como si fuéramos unos autómatas. Eso, claro, sin contar con otras maravillosas ventajas: dejarnos conectados siempre al trabajo, andar paranoicos revisando el correo electrónico para ver si alguien nos ha escrito, y producirnos sudor en las manos y una creciente ansiedad cuando por algún motivo no lo llevamos en el bolsillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pez muere por la boca, dicen, pero me niego a adquirir el bendito aparato. No lo haré y menos después de este fin de año. Resulta que me encontré en Manizales con un amigo muy querido que no veía desde hace unos tres años; animados, quedamos de vernos en “la arriería”, un lugar donde se recrean las fondas de los pueblos caldenses. Allá llegó, pues, acompañado de un amigo a quien no conocía, y luego de los saludos pedimos una botella. No alcanzamos a cruzar las primeras palabras cuando ya la conversación se había arruinado: cada dos minutos mi amigo sacaba la Blackberry de su bolsillo y se abstraía en ella moviendo los dedos con una rapidez asombrosa. Yo le hablaba, sí, y a veces parecía que entendía, pero no pude dejar de sentir lástima por la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación –si es que hubo–, se dañó de inmediato; en realidad no supe mucho de lo que había pasado con él en estos últimos años, y al estar imbuido en sus conversaciones virtuales él tampoco se interesó demasiado por preguntarme nada. Al final, pasó lo que sucede cuando uno no encuentra mucho de qué hablar: volvimos sobre los hechos de un pasado lejano que cada vez nos interesa menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos despedimos con la promesa de volver a vernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobra decir que, por supuesto, no sucedió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-3046327442622141465?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/3046327442622141465/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=3046327442622141465' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3046327442622141465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/3046327442622141465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/01/adictos.html' title='Adictos'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S08ps2thEyI/AAAAAAAAA3s/Hx7eeBEZLNQ/s72-c/4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-2798089320246497877</id><published>2010-01-12T00:43:00.002-05:00</published><updated>2010-01-12T00:48:38.860-05:00</updated><title type='text'>Otro adiós</title><content type='html'>Por segunda vez en veinte días he vuelto al aeropuerto. Por segunda vez, como hace poco más de un año, me senté en el Juan Valdez que queda cerca a la entrada de emigración y volví a vivir la misma escena: mi familia reunida en torno a una mesa, agotando los minutos con cualquier conversación banal. Por segunda vez en más de catorce meses volvimos a despedirnos, a abrazarnos y –como no– a llorar. Sólo que esta vez quien pasó la puerta, el que nos hizo adiós con la mano antes de perderse en el otro lado, fue mi hermano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue Andrés sin tiquete de regreso; se fue con su música montañera, con su impaciencia, con su bondad infinita, con su risa de dientes grandes, con sus largos silencios y sus respuestas precisas. Se fue con sus nervios y la expectativa de llegar a comenzar de nuevo. Lo vimos perderse tras la barahúnda y sólo entonces comprendí el vínculo tan fuerte que puede haber entre una madre y un hijo: varios minutos después de que ya no estuviera allí, mamá seguía con la mirada en el fondo del gentío, como esperando a que mi hermano se asomara por última vez. Allí estuvo un rato. No dijimos mucho en el camino de vuelta; a veces las palabras no describen algunas tristezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Adiós, mi querido hermano! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425725538797706290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S0wMoXzNXDI/AAAAAAAAA3k/JYWMOIxIH1g/s320/IMG_7412.JPG" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-2798089320246497877?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/2798089320246497877/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=2798089320246497877' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2798089320246497877'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2798089320246497877'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/01/otro-adios.html' title='Otro adiós'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S0wMoXzNXDI/AAAAAAAAA3k/JYWMOIxIH1g/s72-c/IMG_7412.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6913520250491429851</id><published>2010-01-06T19:13:00.003-05:00</published><updated>2010-01-06T19:24:35.509-05:00</updated><title type='text'>Torero</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S0Un48qtU_I/AAAAAAAAA3c/Krye_D6eM2Y/s1600-h/Evans.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423785185549046770" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S0Un48qtU_I/AAAAAAAAA3c/Krye_D6eM2Y/s320/Evans.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El último torero británico &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El regreso del matador Francis Evans Kelly&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crónica publicada en el número 103 de la revista &lt;a href="http://www.elmalpensante.com/"&gt;El Malpensante&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer completa:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&amp;amp;id=1476"&gt;http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&amp;amp;id=1476&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6913520250491429851?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6913520250491429851/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6913520250491429851' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6913520250491429851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6913520250491429851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2010/01/torero.html' title='Torero'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/S0Un48qtU_I/AAAAAAAAA3c/Krye_D6eM2Y/s72-c/Evans.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-7120343933609194521</id><published>2009-12-26T18:37:00.001-05:00</published><updated>2009-12-26T18:40:56.949-05:00</updated><title type='text'>Colombia</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SzaecisCBEI/AAAAAAAAA3U/6RxdLqkTu90/s1600-h/ala-avion.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5419693414771983426" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SzaecisCBEI/AAAAAAAAA3U/6RxdLqkTu90/s320/ala-avion.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;No tuve necesidad de llegar a Colombia para sentirme en casa: bastó montarme al avión en el aeropuerto de Barajas para darme cuenta de que ya estaba entre los míos. Y lo digo porque las dos horas de retraso que sufrimos dentro del aparato se debieron a que, según dijo el capitán, hubo varios compatriotas que se negaron a apagar los celulares a pesar de las múltiples advertencias de interferencia que causaban los teléfonos en el sistema. Así que, acomodados en las sillas mientras los minutos pasaban y afuera caían unas goticas mínimas –casi imperceptibles–, mis compatriotas comenzaron a hacer lo que mejor saben: socializar. Colombiano que se respete no puede quedarse callado o quieto en una silla leyéndose un libro; hay que hacer amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desesperado por la demora, un caleño que estaba adelante mío dijo, medio en serio medio en broma, que iba a sacar una botellita de whisky para la espera; de inmediato dos paisas que estaban a su lado abrieron los ojos como platos, y entre chistes y burlas por la “interferencia”, una señora sacó vasos y una botella de agua. Se sirvieron, riéndose, y luego se empujaron el primer trago animados por las palabras de uno de los paisas: “brindo por conocerlos y por vivir en el país más chimba del mundo”.  La alegría no les duró demasiado porque uno de los azafatos, visiblemente molesto, tuvo que decomisarles el trago. Ellos continuaron riéndose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue la cosa: diez horas y mucha turbulencia después aterricé en el aeropuerto El Dorado. Ahora han pasado cuatro días y, luego de varias botellas de Antioqueño, muchas risas y varios abrazos, puedo decir que me siento contento. Es como si el tiempo no hubiera pasado: vuelvo a recorrer los lugares que dejé y compruebo que siguen siendo los mismos. Aún es temprano pero por ahora me gusta estar de vuelta; me agrada, sobre todo, encontrarme otra vez con cosas y personas que necesitaba. Ya tendré tiempo de volver a organizar la rutina; por ahora, feliz fin de año a los que todavía se pasen por acá. Volveremos a leernos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-7120343933609194521?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/7120343933609194521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=7120343933609194521' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7120343933609194521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/7120343933609194521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/12/colombia.html' title='Colombia'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SzaecisCBEI/AAAAAAAAA3U/6RxdLqkTu90/s72-c/ala-avion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-2764582378847167726</id><published>2009-12-13T15:03:00.005-05:00</published><updated>2009-12-13T15:41:18.174-05:00</updated><title type='text'>Regreso</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;“Qué importa, qué más da: recuerdos son recuerdos, llamitas moribundas que ya apagará el olvido. En la mísera trama de la vida tejida de deleznables instantes, ¿qué es un instante entre millones, además?&lt;br /&gt;Fernando Vallejo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decir adiós siempre duele. Algo se queda en el lugar que dejamos; algo que esperamos volver a encontrar un día aunque sepamos que en el futuro todo será diferente. Hay una parte nuestra que no se va: un recuerdo, una imagen, un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año, un mes y casi veintidós días después llega el adiós; volver, como dice el tango, bajo el burlón mirar de las estrellas. Decir adiós a lugares, a personas, a una tierra que me deja tantas cosas. No soy –no puedo ser– la misma persona que llegó hace tiempo. Es difícil mirar atrás y pensar que todo ha pasado tan rápido; al otro lado me espera, de nuevo, la vieja realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué me queda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momentos inolvidables, amigos entrañables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y quedan, sobre todo, recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdos. Frágiles instantes de la memoria que alguna vez nos hicieron felices. O algo parecido. A todos los que quedan y los que ya no están, los que quizás me demore en volver a ver, a los que han hecho parte de este capítulo que ahora se cierra, les deseo que soplen buenos vientos. Hasta que el destino nos vuelva a poner en el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A España, esta tierra árida y cálida, a sus cañas y sus jamones, a sus trenes, a sus gritos, sus copas y sus olivos, sin duda echaré de menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós Madrid. Adiós España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós. &lt;img style="margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px; display: block; height: 220px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5414814564817022210" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SyVJKGSHrQI/AAAAAAAAA3E/qBx6-YWdfgg/s320/todos.jpg" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-2764582378847167726?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/2764582378847167726/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=2764582378847167726' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2764582378847167726'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/2764582378847167726'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/12/regreso.html' title='Regreso'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SyVJKGSHrQI/AAAAAAAAA3E/qBx6-YWdfgg/s72-c/todos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-460769080587620599</id><published>2009-12-09T12:21:00.003-05:00</published><updated>2009-12-09T13:22:40.165-05:00</updated><title type='text'>Nicolás Castro, ¿víctima o villano?</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Sx_dW0KyDBI/AAAAAAAAA28/ih-vV7jl7VY/s1600-h/TOMAS+Y+JER%C3%93NIMO.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 142px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413288661153352722" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Sx_dW0KyDBI/AAAAAAAAA28/ih-vV7jl7VY/s320/TOMAS+Y+JER%C3%93NIMO.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La implacable reacción de la justicia en el caso de Nicolás Castro, el joven que creó un grupo de Facebook donde se comprometía a matar al hijo del presidente Uribe, deja un mal sabor en la boca de muchos colombianos: capturado como un peligroso delincuente, el ingenuo estudiante enfrenta ahora un proceso que podrá llevarlo varios años a la cárcel. Algo que, seguro, estaba lejos de imaginar cuando se le ocurrió promover la idea en la popular red social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero deja un mal sabor de boca, decía, porque más allá del hecho en sí -que es totalmente reprochable-, a muchos nos queda la sensación de que la Policía actuó de tal modo porque el afectado es el hijo del presidente. De lo contrario, ¿por qué no se ha hecho lo mismo con las decenas de grupos que, como denunció la propia senadora Piedad Córdoba, se han creado en la red social instando a asesinarla? Difícil dejar de pensar en que la justicia actuó en este caso con más presteza movida por una razón específica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque la reacción es sin duda exagerada, el caso de Castro sienta un precedente sobre las opiniones que emitimos en Internet. Convertida en el paraíso del anonimato, la red se ha transformado en un inmenso muladar donde los cibernautas desahogan sus frustraciones convencidos de que no les sucederá nada. Puede que, como dicen, “del dicho al hecho haya mucho trecho” y que Castro no tuviera ni la más remota intención de atentar contra la vida de Jerónimo Uribe, pero al crear un grupo así, pésele a quien le pese, está instando a cometer un delito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien la situación de Castro ha llegado a extremos, no estoy de acuerdo con utilizar -otra vez, sí- el argumento de la libertad de expresión para defender su causa, como lo hace un grupo de Facebook que -otra vez, sí-, se creó para promover una marcha. Vilipendiado y manoseado durante años, el término sirve ahora para justificar casi cualquier acción, sin tener en cuenta una verdad tan obvia que se cae de su propio peso: la palabra es un arma poderosa y las cosas que decimos tienen consecuencias. Uno no puede escudarse detrás de la libertad de expresión para escribir que se compromete a matar a alguien y luego pretender no responder por ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, no parece muy justo que a este joven le caiga todo el peso de la ley cuando allá afuera hay verdaderos delincuentes, asesinos sin escrúpulos que han cometido verdaderas barbaridades. Castro no es más que un estudiante con rabia e impotencia que, por desgracia, enfocó mal su ira. De todas maneras, el hecho debe servir para que, a pesar del aparente anonimato, la gente se dé cuenta de que decir lo primero que se le viene a la cabeza en Internet puede -y sobre todo, debe- tener consecuencias. Es necesario asumir responsabilidad y evitar escribir cosas que, por lo demás, no pueden refugiarse bajo el escudo protector de la libertad de expresión. Contrario a lo que muchos creen, no todo cabe bajo el mancillado término.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lapatria.com/Noticias/ver_noticiaOpinion.aspx?CODNOT=82835&amp;amp;CODSEC=13"&gt;Publicado en La Patria (Diciembre 9, 2009). &lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-460769080587620599?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/460769080587620599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=460769080587620599' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/460769080587620599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/460769080587620599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/12/nicolas-castro-victima-o-villano.html' title='Nicolás Castro, ¿víctima o villano?'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Sx_dW0KyDBI/AAAAAAAAA28/ih-vV7jl7VY/s72-c/TOMAS+Y+JER%C3%93NIMO.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5684255748295119731</id><published>2009-12-06T04:59:00.011-05:00</published><updated>2009-12-06T11:30:13.312-05:00</updated><title type='text'>América para los americanos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SxuGGyA2ZkI/AAAAAAAAA2w/zXP7eKbgYUU/s1600-h/portada-de-la-obra-el-insomnio-de-bolivar_fullblock.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; width: 205px; float: left; height: 320px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5412066828278457922" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SxuGGyA2ZkI/AAAAAAAAA2w/zXP7eKbgYUU/s320/portada-de-la-obra-el-insomnio-de-bolivar_fullblock.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;El insomnio de Bolívar. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jorge Volpi&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Debate&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;p&gt;¿Qué significa ser latinoamericano? ¿Cuáles son los elementos comunes –si lo hay– que nos unen como ciudadanos de un mismo continente? ¿Por qué sabemos tan poco y nos interesan todavía menos nuestros vecinos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntas como éstas son el punto de partida del libro “El insomnio de Bolívar”, una serie de ensayos con que el mexicano Jorge Volpi acaba de ganar el premio “Debate-Casa de América”. Un libro ameno, ágil y lleno de humor que arranca con mucha fuerza pero que al final va perdiendo impulso. En el intermedio, sin embargo, deja valiosas reflexiones sobre el pasado, presente y futuro de nuestras divididas naciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Volpi, para empezar, que fue en España donde se dio cuenta de lo que significa ser latinoamericano. Justo allí, cuando se vio en la necesidad de reivindicar ante sus compañeros españoles a un continente generalmente olvidado y menospreciado, pensó por primera vez lo poco que en nuestros propios países conocemos de los vecinos. (Aquí un paréntesis: es increíble que Europa, separada por barreras lingüísticas y culturales casi infranqueables, haya logrado unirse, mientras que América con el mismo idioma –salvo la excepción del “impávido coloso” que es Brasil– y creencias no tan disímiles, continúe, doscientos años después de las independencias, mirando cada vez más para distintos lados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ameno recorrido por el pasado y presente de nuestros países –punto a favor: la prosa es ágil y el libro está desprovisto de esas citas eruditas con que los ensayistas nos demuestran lo mucho que han leído–, nos permite ver un poco la luz: gobiernos actuales que, disfrazados bajo la etiqueta de “democracia”, son casi el reencauche de las dictaduras que proliferaron en la segunda mitad del siglo XX; peligrosos nacionalismos que nos identifican como naciones (“&lt;em&gt;¿Qué significa ser chileno? Básicamente, no ser peruano. ¿Y salvadoreño? Básicamente, no ser nicaragüense. ¿Y venezolano? Básicamente, no ser colombiano&lt;/em&gt;”); y puntos comunes como el cansancio del mecenazgo estadounidense, son algunos de los elementos que nos identifican.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volpi aborda, también, el fracaso de la guerra contra las drogas y el auge de la “cultura narco”; la ausencia de los compromisos por parte de los escritores actuales quienes, a diferencia de los narradores del &lt;em&gt;Boom&lt;/em&gt;, son políticamente escépticos; las enormes desigualdades económicas de un continente lleno de contrastes –demasiados pobres y un grupo selecto de millonarios–; y la forma como, según él, América Latina en realidad no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El insomnio de Bolívar” está lleno de frases valiosas (“&lt;em&gt;Se conforma la previsión de los escépticos: la democracia no garantiza el bienestar ni la felicidad”. “Paradoja latinoamericana: por un lado, la hipócrita veneración de las leyes escritas y, de otro, el burdo desprecio hacia su práctica&lt;/em&gt;”), pese a que el aparte dedicado a la literatura suena, más bien, como un pago de favores a sus amigos. Salvo esta pequeña excepción –y la desmedida adoración al personaje de Roberto Bolaño–, el libro vale la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que sea pues el propio Volpi quien, a manera de conclusión, cierre el comentario. Ah, y en cualquier caso lean el libro, pues, seguro, muchas de estas ideas apenas quedan aquí esbozadas a medias: “&lt;em&gt;Tal vez la mejor manera de celebrar nuestras independencias, es decir, los dolorosos procesos que convencieron a los distintos pueblos latinoamericanos de aislarse unos de otros, sea renunciando de una vez por todas a esas convicciones patrióticas, a los himnos y las banderas, a los odios y las exclusiones, a las caducas ideas de soberanía, para entrar en un mundo nuevo, en una era donde la pertenencia a un solo país no sea crucial y donde sea posible articular una ciudadanía –y una identidad– más amplia&lt;/em&gt;”. &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5684255748295119731?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5684255748295119731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5684255748295119731' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5684255748295119731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5684255748295119731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/12/america-para-los-americanos.html' title='América para los americanos'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SxuGGyA2ZkI/AAAAAAAAA2w/zXP7eKbgYUU/s72-c/portada-de-la-obra-el-insomnio-de-bolivar_fullblock.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6420248457780639225</id><published>2009-11-29T11:29:00.005-05:00</published><updated>2009-11-30T01:47:55.164-05:00</updated><title type='text'>El Caribe en Madrid II</title><content type='html'>&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; width: 310px; float: left; height: 220px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409563871789334274" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SxKhrifKPwI/AAAAAAAAA2g/yRNOUTsaZWM/s320/thumb_l67cNOGL_p07-16-fiorillo-color-telam.jpg" border="0" /&gt;En vista del auge de anónimos que tuvo la entrada sobre "El Caribe en Madrid" —muchos de los cuales, según dicen, estuvieron en la charla de Fiorillo—, le pedí el favor a mi estimado Iván, amigo y colega, que escribiera su versión de los hechos. Y todo porque, leyendo los comentarios, cualquiera pensaría que hubo dos charlas distintas. Así que aquí va un breve texto de este "cuate" para seguir aumentando la polémica entre el club de fans del baranquillero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Polémica?&lt;br /&gt;Por Iván Hernández&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://lasaladeinterrogatorios.blogspot.com/"&gt;http://lasaladeinterrogatorios.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “despistado” mexicano de marras —como alguien me llama en los comentarios— que estuvo esa noche en la Casa de América soy yo. Mis datos están disponibles para quien los quiera: Iván Hernández, mexicano, 32 años, reportero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para resumir, esa noche fui a conocer a dos narradores colombianos que desconocía y lo que vi fue a dos autores y a un presentador que ninguneaba a Sánchez Baute y elogiaba a Efraim. Vi a un presentador que confundía la ironía con el sarcasmo y las presentaciones públicas con sus fiestas particulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que responden a la versión del autor de MATAMOSCAS, (que es mi amigo, vaya por delante, y en caso de que eso ayude para descalificarme) diciendo que ellos estuvieron allí y se defienden respondiendo que los hoy citados “tienen mucho éxito”, le hacen un flaco favor a sus defendidos, porque utilizan argumentos extraliterarios como el éxito para sacarlos a flote. Si el éxito fuera una cualidad literaria, entonces podríamos meter en el mismo cajón a Dan Brown, Og Mandino, o el autor de &lt;em&gt;Quien se robó mi queso&lt;/em&gt;, que ha vendido millones de libros en todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos ejemplos de lo anterior:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los anónimos florecen frases como las siguientes: “Fiorillo prepara sus presentación, “el tipo es un triunfador”, “No creo que un escritor tenga éxito internacional y sea traducido a varios idiomas por casualidad. Me pregunto quienes son ustedes, que representan. La envidia mata más personas que el cáncer”. “Averigüen primero antes de echar pestes sobre alguien. Revisen la hoja de vida de Fiorillo. Por encima, ha obtenido más de una docena de premios en periodismo, cine y televisión; tres películas y ocho libros escritos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de los no argumentos son la descalificación directa, la amenaza y la revelación de que son ellos quienes poseen la verdad absoluta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y se me olvidaba, en otros de los comentarios preguntan que quién es el autor del blog para criticar. Esa es una respuesta típica de los soberbios. En cualquier caso, creo que ningún premio Nobel ha respondido todavía a la discusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les deseo a los fervorosos seguidores de Fiorillo, o de los autores, que en ocasiones futuras presenten mejores argumentos para defenderlos. Por ahora, no veo polémica alguna, veo escupitajos y pudores ofendidos y por lo tanto no queda nada qué decir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6420248457780639225?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6420248457780639225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6420248457780639225' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6420248457780639225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6420248457780639225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/11/el-caribe-en-madrid-ii.html' title='El Caribe en Madrid II'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SxKhrifKPwI/AAAAAAAAA2g/yRNOUTsaZWM/s72-c/thumb_l67cNOGL_p07-16-fiorillo-color-telam.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6900394391314458037</id><published>2009-11-23T15:24:00.001-05:00</published><updated>2009-11-23T15:28:06.741-05:00</updated><title type='text'>Frase suelta</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Swrv4BATGEI/AAAAAAAAA2Y/qS6zAc8q2yQ/s1600/Desierto.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407398048233101378" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Swrv4BATGEI/AAAAAAAAA2Y/qS6zAc8q2yQ/s320/Desierto.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Después de todos los lujos, de los viajes de la imaginación y del deseo tenemos que regresar a lo que nos rodea. La realidad es la resignación. Nos vemos obligados a darnos cuenta de que nuestra soledad esencial es esa realidad. Tenemos que hacer el empinado camino de vuelta de nuestros viajes imaginarios, enfrentarnos al hecho masivo de que tenemos una familia y que tenemos a una pareja que nos han sido dados por un azar de la voluntad (…) Y nuestra tragedia no es comprobar que hemos dejado de amar o de querer a esa persona, sino que detrás de las amarguras la seguimos queriendo sin comprenderlo, con la pasión resignada de la costumbre. Porque sabemos que todas las ilusiones que nos rodean son espejos deformes. No somos sino esa pareja a la que juramos fidelidad. No es que esa pareja sea una buena compañía. Es que envejecer significa darse cuenta de que no hay nadie que sería mejor que ella. Esto de la soledad es clave en ese tema, la jaula dentro de la cual tenemos que caminar como un animal manso y feroz, topándonos siempre con nuestro espejo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Alonso Cueto&lt;br /&gt;La hora azul&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6900394391314458037?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6900394391314458037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6900394391314458037' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6900394391314458037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6900394391314458037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/11/frase-suelta.html' title='Frase suelta'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Swrv4BATGEI/AAAAAAAAA2Y/qS6zAc8q2yQ/s72-c/Desierto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4333453910217623584</id><published>2009-11-16T16:06:00.003-05:00</published><updated>2009-11-17T04:12:13.945-05:00</updated><title type='text'>Agassi</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SwG--IFN4hI/AAAAAAAAA2A/UDvUVg527QA/s1600/agassi-open.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404811002351837714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SwG--IFN4hI/AAAAAAAAA2A/UDvUVg527QA/s320/agassi-open.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SwG-5qTMfMI/AAAAAAAAA14/cxMqjJwLkfA/s1600/agassi-open.jpg"&gt;&lt;/a&gt;Hubiera sido más fácil, Andre. No hubiera supuesto mucho que, al igual que la mayoría de los grandes deportistas, tu silencioso retiro te hiciera permanecer en la memoria como una leyenda. Muchos recordarían, sin duda, aquella tarde de 2006 cuando el Arthur Ashe Stadium, en Nueva York, se paró a ovacionarte después de que un desconocido B. Becker (Benjamin, no el mítico Boris) te derrotara en tercera ronda del U.S Open, ese Grand Slam que ganaste en 1994 y 1999. Quedaría en el recuerdo la imagen del último punto –un terrible “ace”– que obligó al alemán a llevarse las manos al rostro y revelar, sin palabras, la vergüenza que sentía por haber despedido así a uno de los tenistas más grandes de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás recordarían otra vez tus lágrimas, la voz entrecortada, los aplausos de un público que no quería perderte. Y si el silencio se hubiera prolongado, Andre, irían más atrás –mucho más– hasta ver de nuevo la imagen de un tenista de gorra, pelo largo y aretes que, desafiando la rigidez del pulcro “deporte blanco” a principios de los noventa, se presentaba en la cancha con zapatillas y ropa de colores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te verían llevándote los trofeos de tus ocho Grand Slams, la medalla olímpica, los grandes partidos contra el inmenso Pete Sampras y volverían a ser testigos de tu caída. Cómo olvidarlo: fue en 1997, el mismo año en que te casaste con la bellísima Brooke Shields cuando, por culpa de la presión y las drogas –como ahora lo sabemos–, bajaste al ranking 141 de la Asociación. Pero saliste, Andre. Regresaste a las canchas y, en contra de los que daban por terminada tu carrera, volviste a estar entre los diez primeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso pasaría, Agassi, si no hubieras hablado; si, como el resto, hubieras elegido el plácido cielo del elogio. Pero ayer apareció “Open”, una especie de autobiografía escrita por el periodista J.R. Moehringer –ganador del Pulitzer en el 2000– en la que, en un acto de confesión brutal, revelas decenas de verdades dolorosas: que odiabas el tenis, que detestabas la competición, que jugaste por la presión que te puso tu padre y que el mismo año de tu caída te dopaste con metanfetamina bajo la complicidad silenciosa de la ATP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás, para muchos, has destruido tu imagen de héroe. Ya algunos tenistas lo han dicho: Safin, Nadal, Becker. ¿Pero qué saben ellos? Hay que tener valor para revelar la verdad cuando todo podría ser tan perfecto; agallas para decir en voz alta: “miren, este es el verdadero Agassi, alguien que no es como creen. Un hombre que comete errores y se atormenta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésa es la madera de los verdaderos campeones.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="265" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vdyxeyGQ62Q&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/vdyxeyGQ62Q&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;rel=0" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="320" height="265"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4333453910217623584?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4333453910217623584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4333453910217623584' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4333453910217623584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4333453910217623584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/11/agassi.html' title='Agassi'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SwG--IFN4hI/AAAAAAAAA2A/UDvUVg527QA/s72-c/agassi-open.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-1529231913782880821</id><published>2009-11-14T10:41:00.002-05:00</published><updated>2009-11-14T13:11:43.212-05:00</updated><title type='text'>Una renuncia</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Sv7Psp8PdWI/AAAAAAAAA1w/fGfPOPUfBHo/s1600-h/libelula.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 306px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5403984968970892642" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Sv7Psp8PdWI/AAAAAAAAA1w/fGfPOPUfBHo/s320/libelula.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Dos cosas me pusieron a pensar esta semana sobre el vicio de leer y el oficio de escribir. La primera fue una visita, por cuestiones de trabajo, al lujoso hotel Ritz de Madrid, donde se presentaron los ganadores del premio Planeta. Mientras escuchaba a Juan José Millás desbordarse en elogios hacia la ganadora, Ángeles Caso, no pude evitar preguntarme en qué momento la literatura se convirtió en un desfile de estrellas: el lujoso salón de estilo barroco, con una imponente lámpara de cristal en el medio, acogió decenas de personajes vestidos de gala en algo tan planeado y riguroso que no parecía la simple presentación de un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra –sobre a lectura– tiene que ver con un comentario que apareció hace unos días en&lt;a href="http://libelulalibros.blogspot.com/2009/10/preguntale-al-polvo-john-fante-traduc.html"&gt; la página de Libélula&lt;/a&gt;, en respuesta a una pequeña reseña que hice sobre un libro de John Fante. El cruce de opiniones me hizo recordar algo que siempre he creído: el deber ser de la lectura, más allá de sus efectos secundarios, consiste en proporcionarnos un secreto placer que no se sustituye con nada. Por eso huyo de esas pequeñas cofradías que, creyéndose dueñas de la verdad, canonizan a ciertos autores y se dedican a señalar como impíos a quienes leen cosas que, para ellos, resultan “menores”. Vuelvo a decir lo que alguna vez escribí en ese boletín: que la gente lea lo que quiera, desde Cohelo hasta Thomas Bernhard, pasando, sí, por Ángela Becerra. Mejor que eso a que nunca abran las páginas de un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una cosa lleva a la otra, volví sobre los antiguos boletines de la librería y revisé, algunas con más detenimiento que otras, las reseñas de sus colaboradores. Y entonces aterricé en el número 44, el de los siete años del lugar. Allí, en medio de tantas personas que sentían ese espacio como propio (“La mejor definición de patria es: biblioteca”, escribe Canetti), hay un mensaje mío. Un mensaje que trata de ser cálido pero que no logra acercarse a los otros por una razón muy sencilla, que vuelvo a pensar ahora: desde que conozco la librería, apenas la he pisado un par de veces. Y tal vez ni siquiera sea por la ausencia, pues he estado en Manizales durante largas temporadas; quizás sea sencillamente por ese deseo de huirle a cualquier encasillamiento de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le agradezco a Pablo Felipe por abrirme las puertas de ese cálido boletín durante tanto tiempo pero creo que debo dejarlo. Quizás me equivoque y la visión que tengo sea errada. Es muy probable: los prejuicios se basan, generalmente, en el desconocimiento. En cualquier caso, creo que no es honesto escribir en un lugar donde no termino de entrar, y por eso mejor dejar ese espacio a alguien que de verdad lo sienta. Seguiré viéndolo, claro, y quizás más temprano que tarde visite la librería una de esas tardes en las que, según leo, se reúnen para conversar entre cafés y libros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-1529231913782880821?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/1529231913782880821/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=1529231913782880821' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1529231913782880821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1529231913782880821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/11/una-renuncia.html' title='Una renuncia'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Sv7Psp8PdWI/AAAAAAAAA1w/fGfPOPUfBHo/s72-c/libelula.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-532376062664216541</id><published>2009-11-08T12:55:00.005-05:00</published><updated>2009-11-10T13:16:54.111-05:00</updated><title type='text'>El Caribe en Madrid</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SvcQKBcT-LI/AAAAAAAAA1o/anrEoBn-Ptc/s1600-h/efraim_medina.gif"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 162px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5401804042426120370" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SvcQKBcT-LI/AAAAAAAAA1o/anrEoBn-Ptc/s320/efraim_medina.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La Casa de América está ubicada en pleno centro de Madrid, diagonal al antiguo edificio de correos y justo al frente de la estatua de la diosa frigia Cibeles. Un punto privilegiado donde se reúnen escritores y artistas que cruzan el charco para mostrar su producción en este país. A finales de octubre el turno fue para Colombia; la embajada convocó a un pintoresco evento llamado “El Caribe a Madrid”, en el cual, durante cinco días, los españoles pudieron ver un trozo de la cultura costeña. El programa se cerró el viernes 23 de octubre con lo que se había anunciado como una charla entre el periodista y escritor Heriberto Fiorillo y “dos de las nuevas voces de la narrativa colombiana”: Efraim Medina Reyes y Alonso Sánchez Baute.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Invité a un buen amigo mexicano a que fuéramos a verlos, a pesar de que no había leído a ninguno. Aceptó sin estar muy convencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El evento empezó tarde. Sánchez Baute llegó primero a la Casa de América con algunos ejemplares de sus libros bajo el brazo y tras él Efraim Medina, embutido en unos pantalones blancos y con zapatos de punta del mismo color, empujaba el cochecito de su hija. El corpulento Fiorillo iba junto a Medina y sonreía detrás de sus gafas oscuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noté que algo iba mal desde el momento en que se ubicaron en la mesa: Fiorillo –en el medio– y Efraim –a la izquierda– estaban sentados muy juntos; a la derecha, un poco marginado, quedó el escritor de Valledupar. De inmediato ambos “compadres” (“Efra es mi compa”, dijo Fiorillo cuando lo presentó) sacaron dos pequeños portátiles Mac y se sumergieron en ellos mientras un señor muy bogotano de la embajada decía las palabras de protocolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y empezó la charla, o al menos eso creímos. Fiorillo, quien reconoció que no había preparado nada, le dijo a Efraim que leyera, mientras ignoraba sin remordimiento a Sánchez Baute. Medina leyó el fragmento de un cuento de Cinema árbol y luego el periodista se volteó sin muchas ganas y le dio la misma orden a Baute. Cuando ambos terminaron de leer, el ilustre barranquillero comenzó con las improvisaciones: “¿Qué es para ti la literatura?”, le preguntó a Sánchez Baute, y luego, para rematar, le dijo que por favor le aclarara al público si “existía eso de la literatura colombiana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sánchez Baute –un tipo lúcido y sin pretensiones– sacó una buena respuesta que se extendió más de lo que Fiorillo estaba dispuesto a digerir, y así se lo hizo saber cuando terminó: “Ahora responde la segunda –le dijo, riéndose– pero no vayas a explayarte igual que en ésta”. Atónito, Sánchez Baute sólo alcanzó a responder: “pues entonces no me preguntes, marica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada que terminaba de hacerle las preguntas, Fiorillo se sumergía en su portátil o, peor aún, le decía algo al oído a Efraim y se reía. No pude evitar pensar que se estaba burlando en la cara de Sánchez Baute y me dieron ganas de que el escritor se parara de ahí y se fuera. Pero no pasó; por el contrario, tuvimos que tragarnos una nueva versión de un Medina que ya parece incómodo dentro de la etiqueta de chico malo que le han endilgado. Supongo que a Efraim la paternidad lo ha afectado –y mucho– porque estuvo leyendo un fragmento de su nueva obra llamada “El mecanismo”, una especie de diatriba anti globalización que dejaba a Obama como el gran salvador de una raza estúpida imbuida en la publicidad y el comercio. Un momento: ¿Efraim Medina cambiando las vergas por el nuevo Nobel de la paz?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El clímax de la reunión llegó cuando mi amigo levantó la mano para preguntar. Dijo que la charla estaba muy bien pero que si no habían considerado buscar una manera más amable de presentarles a los lectores españoles, tan desconocedores de lo que se escribe allá, la obra de estos dos escritores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sarcástico, Fiorillo sonrió y le respondió: “si quiere pídales que lean más, para que usted quede satisfecho”. Ahí fue Troya: mi amigo le recriminó su actitud pedante y displicente y de inmediato casi todo el auditorio, lleno de colombianos, se fue contra él. La cosa se diluyó cuando una mujer, supongo que de la logística del evento, pidió que nos calmáramos, “que allí íbamos a pasarla chévere”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la charla terminó salimos pensando en que, quizás, a don Heriberto no le quedó tiempo para ocuparse de prepararla después de una caminada por la Gran Vía y un almuerzo con paella acompañado de buen vino. Es que pasear siempre es muy sabroso, y más si uno va invitado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-532376062664216541?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/532376062664216541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=532376062664216541' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/532376062664216541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/532376062664216541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/11/el-caribe-en-madrid.html' title='El Caribe en Madrid'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SvcQKBcT-LI/AAAAAAAAA1o/anrEoBn-Ptc/s72-c/efraim_medina.gif' height='72' width='72'/><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5858999350594228968</id><published>2009-11-05T11:59:00.002-05:00</published><updated>2009-11-05T12:10:10.400-05:00</updated><title type='text'>Curiosos hábitos</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SvMEgGHH1uI/AAAAAAAAA1g/ABCZBlMj-bY/s1600-h/logo_libros.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 160px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5400665327590168290" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SvMEgGHH1uI/AAAAAAAAA1g/ABCZBlMj-bY/s320/logo_libros.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La fundación Germán Sánchez Rupérez publicó a finales de octubre un estudio sobre los hábitos de lectura de los inmigrantes en España. El trabajo buscaba analizar la percepción que tienen los habitantes extranjeros sobre el oficio de leer y, para ello, estudiaron un colectivo de rumanos, búlgaros, ucranianos, chinos, marroquíes, ecuatorianos, peruanos, bolivianos y –cómo no–, colombianos. Los resultados son sorprendentes. O tal vez no. En cualquier caso, leyendo un par de ellos recordé la brillante definición de &lt;a href="http://elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&amp;amp;id=114&amp;amp;pag=2&amp;amp;size=n"&gt;“Vicio” que hace algún tiempo publicó Pablo Arango en El Malpensante&lt;/a&gt;. Acá van algunas de las conclusiones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “La mayoría de los inmigrantes considera leer una pérdida de tiempo, pero quieren que sus hijos lean y le dan una gran importancia a la lectura como medio para ampliar conocimientos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- "La gran barrera que aducen para no leer es la misma que para los españoles: no tengo tiempo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Otros obstáculos son el idioma, el precio de los libros, la falta de hábito de acudir a la red de lectura pública -en muchos de sus países no existe- y un desconocimiento bastante profundo de las letras españolas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “..aunque los hábitos lectores son prácticamente nulos, se ha comprobado que los iberoamericanos solicitan más los "best-sellers"; las mujeres iberoamericanas y marroquíes prefieren lecturas prácticas, como bricolaje o cocina, y los marroquíes, libros religiosos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “De todos ellos, sólo las niñas chinas dan absoluta prioridad a la lectura en su tiempo de ocio; el resto, ni lo nombra. Prefieren pasear e ir al parque, ver televisión o comunicarse con sus familiares en el extranjero”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para finalizar, la gran perla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Para los inmigrantes que han participado en el estudio, leer no es vivir; incluso conlleva graves perjuicios de salud, porque ocupa tiempo que se podría dedicar a pasear al aire libre y perjudica a los ojos; no se hacen amigos leyendo y es un ocio lujoso".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5858999350594228968?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5858999350594228968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5858999350594228968' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5858999350594228968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5858999350594228968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/11/curiosos-habitos.html' title='Curiosos hábitos'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SvMEgGHH1uI/AAAAAAAAA1g/ABCZBlMj-bY/s72-c/logo_libros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-5471973332274769020</id><published>2009-10-26T11:57:00.005-05:00</published><updated>2009-10-26T14:13:09.605-05:00</updated><title type='text'>El corazón es un cazador solitario</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SuXWtJKl5sI/AAAAAAAAA1Y/aWG2Wz8Vvl8/s1600-h/mccullers.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 185px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396955799516210882" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SuXWtJKl5sI/AAAAAAAAA1Y/aWG2Wz8Vvl8/s320/mccullers.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Esta estúpenda novela de Carson McCullers, que escribió cuando apenas tenía veintitrés años (carajo: ¿cómo lo hizo?), ha sido un feliz descubrimiento en mi vida de lector. Tenía ganas de leerla desde hacía un buen rato y, cuando al fin la vi, temí que me sucediera lo que suele pasar cuando uno llega a algo con muchas expectativas. Pero no fue así: la historia de varios personajes marginales que tienen en común el inmenso vacío de la soledad, agarra al lector desde el principio y lo suelta, con rabia, en el triste desenlace de cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran mérito de esta hermosa novela es que los personajes son tan reales que no pueden quedarse sólo en la ficción. Existen. Si bien el destino de todos gira en torno a un sordomudo llamado Jhon Singer ―situémonos: el lugar es un pequeño pueblo de los Estados Unidos, en los años treinta―, cada uno de ellos está tan bien construido que se hace inolvidable. McCullers tiene una enorme capacidad de pintar como son, en general, la mayoría de los seres humanos: con sus vacíos, miedos, soledades y contradicciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque para muchos Singer es el gran protagonista de esta obra, el personaje que a mí más me conmovió fue el doctor Copeland, un viejo médico de raza negra a quien le hierve la sangre al ver la mansedumbre con que los suyos le agachan la cabeza a los blancos. La escena en la que pronuncia un enardecido discurso de emancipación durante una cena de navidad es memorable, sobre todo porque, al final, todo se va al traste por culpa de la sumisión y las creencias religiosas de los demás negros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todos, en general, son personajes reales, de carne y hueso: Jake Blount, el borracho que reivindica los derechos de los trabajadores; Biff Branon, el dueño del restaurante; y, por supuesto, la pequeña e incomprendida Mick. Todos ellos encuentran en Singer un amigo que creen íntimo, hasta que el impredecible final del sordomudo los deja, como se dice, con los crespos hechos. Lo bonito del personaje ―y la razón por la que lo creen tan amigo― radica, precisamente, en su limitación física. Lo único que eso demuestra es una realidad tan cínica como verdadera: todos queremos que nos escuchen, pero a pocos nos interesa oír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que leer esta obra tan bonita. &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Hay&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; que leerla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-5471973332274769020?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/5471973332274769020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=5471973332274769020' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5471973332274769020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/5471973332274769020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/10/el-corazon-es-un-cazador-solitario.html' title='El corazón es un cazador solitario'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SuXWtJKl5sI/AAAAAAAAA1Y/aWG2Wz8Vvl8/s72-c/mccullers.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4764683691097256522</id><published>2009-10-18T09:56:00.003-05:00</published><updated>2009-10-18T10:04:53.420-05:00</updated><title type='text'>Yo critico, tú criticas...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Stssv3QYOYI/AAAAAAAAA1Q/dwRQ53H4lRA/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 167px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393954179504421250" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Stssv3QYOYI/AAAAAAAAA1Q/dwRQ53H4lRA/s320/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La última entrega del boletín de Libélula* trae un artículo titulado “Nuestra mayor crítica consiste apenas en el silencio” que firma Pablo Felipe Arango, dueño de la librería. El texto vuelve sobre la polémica entre &lt;a href="http://www.revistaarcadia.com/ediciones/46/personaje.html"&gt;Arcadia &lt;/a&gt;y &lt;a href="http://elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&amp;amp;id=1319"&gt;El Malpensante &lt;/a&gt;por cuenta de la entrevista que hace unos meses le hicieron a Harold Alvarado Tenorio, en la que el marginal poeta se dedica a despotricar de todo y contra todos hasta no dejar la cabeza de nadie en su sitio. Para los que no se han enterado de la trifulca dejo los enlaces, si tienen tiempo y ganas de controversia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos. Dice PFA en el boletín que “No es necesario entrar en la discusión pues ya se bastan ellos para provocarse, pero vale meter basa para advertir que el mundo literario en Colombia merece más color, más provocación, más controversia, menos unanimismo, seguimos en el mismo estado de autoelogios, gestando escritores a veces con oficio pero siempre insípidos, y cuando más, llorones pretensiosos que suponen insuperable la capacidad de juntar de manera coherente más de tres frases. Nuestra mayor crítica consiste apenas en el silencio”. Y más adelante: “Alvarado Tenorio podrá ser un provocador que da golpes bajos, pero el establecimiento literario y editorial no se encumbra para mucho más. Un poco de humor y mala leche no pueden ser mal vistos en medio de tanto gris y tanta tristeza”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdonarán, pues, pero quisiera meter la cucharada. Lo digo porque en este caso don Pablo Felipe mezcla peras con manzanas: después de todo, no es lo mismo la “mala leche” que el triste y repetido lugar común del “me cago en todo”. Una situación curiosa porque en el mismo texto da ejemplos de columnistas que, si bien tienen mala leche, van más allá de la descalificación per se (como Nicolás Morales Thomas). Y aunque puede tener razón en eso de que el mundo literario requiere más color y menos unanimismo, hay que tener cuidado en la forma en que se hace. ¿Tirar golpes a diestra y siniestra porque nos da la gana no nos convierte, al final, en simples bufones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo triste del caso es que la fórmula del “me cago en todo” se utiliza cada vez con mayor frecuencia. Uno tiene derecho a pensar lo que le dé la gana, pero cuando va a volverlo público lo mínimo que se exige es un poco de coherencia. ¿O en qué se basa Efraim Medina –por citar sólo un ejemplo– para decir que García Márquez es un “papagayo disecado”? Y por favor, señores, no mezclemos las cosas: otros se escudan en el supuesto sentido del humor para machar a los mismos personajes con chistes repetidos y de mal gusto. ¿Humor eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echarle el agua sucia a otro es de lo más sencillo. Decir “este es un pendejo” porque yo lo digo es facilísimo y quien escribe suele quedar como un rebelde sin causa. ¡Qué va! A mí me encanta la mala leche, pero desconfío de los que desdicen de todo sin argumentos. Y eso es lo que hacen Alvarado Tenorio y muchos más: dar alaridos, berridos, creerse los malos sólo para llamar la atención. Critiquen lo que quieran –y más si algo no les gusta–, pónganle toda la mala leche del mundo, sacudan el correcto y aburrido mundillo intelectual, pero que sea, por favor, de manera inteligente. Y eso ya es más difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Si alguien quiere el boletín y no lo tiene, déjeme su correo electrónico y se lo hago llegar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4764683691097256522?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4764683691097256522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4764683691097256522' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4764683691097256522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4764683691097256522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/10/yo-critico-tu-criticas.html' title='Yo critico, tú criticas...'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Stssv3QYOYI/AAAAAAAAA1Q/dwRQ53H4lRA/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6467330637885246241</id><published>2009-10-15T12:33:00.002-05:00</published><updated>2009-10-15T12:42:56.450-05:00</updated><title type='text'>El caso Claudia López</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/StddGR9tSSI/AAAAAAAAA1I/owj7tOXZ-Ws/s1600-h/IMAGEN-3977268-2.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 194px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392881441282279714" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/StddGR9tSSI/AAAAAAAAA1I/owj7tOXZ-Ws/s320/IMAGEN-3977268-2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Dos días después de que El Tiempo empleara un eufemismo para despedir a la columnista Claudia López por cuenta de su columna &lt;a href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/claudialpez/reflexiones-sobre-un-escandalo_6334551-1"&gt;Reflexiones sobre un escándalo&lt;/a&gt;, he tratado de comprender bien el asunto y ver lo que éste deja. Aquí van algunas conclusiones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1.&lt;/strong&gt; El público no es pendejo ni traga entero. &lt;a href="http://www.eltiempo.com/opinion/forolectores/razones-de-una-decision_6342887-1"&gt;El editorial &lt;/a&gt;con que el periódico explicó ayer las razones de su abrupta –y a mi juicio equivocada– decisión, no convenció a la mayoría de los más de mil usuarios que dejaron mensajes en la página. La gente se dio cuenta de que la justificación no responde a las acusaciones de la periodista, sino que se dedica a defenderse con retórica: “&lt;em&gt;Haber respondido con el silencio, o una imposible actitud flexible, equivaldría a aceptar como verdaderas, afirmaciones que son a la vez mentirosas y temerarias&lt;/em&gt;”. “&lt;em&gt;Por otra parte, sabemos que el protagonismo público de algunos miembros de la familia Santos -accionistas minoritarios de la Casa Editorial EL TIEMPO- o los intereses legítimos que sobre el tercer canal de televisión tiene el socio mayoritario -el Grupo Planeta- son utilizados para construir absurdas interpretaciones sobre las noticias que publicamos. Algunas son fruto de las suspicacias exageradas, tan propias de la idiosincrasia nacional. Otras son producto de malas intenciones y de intereses empeñados en hacer daño&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; Los comentarios evidencian que la credibilidad del periódico queda, en este caso, muy mal parada. ¿No va a ser extraño ver ahora al señor Enrique Santos hablando de libertad de prensa desde la SIP?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3.&lt;/strong&gt; Comprendo que a nadie le gusta que lo vapuleen en la esfera pública –y menos que desde adentro le “pateen la lonchera”–, pero el periodismo de opinión consiste, precisamente, en pensar, analizar y cuestionar a los elementos de poder que no funcionen de manera idónea. ¿Y quién dice que en ese costal no pueda estar incluida la “casa” de la columnista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4.&lt;/strong&gt; He releído varias veces la columna de López y no encuentro “afirmaciones mentirosas y temerarias”; lo que veo es una interpretación de los hechos que puede o no ser válida –el criterio de cada lector permitirá determinarlo–, y que, en mi opinión, debió haberse manejado con más cautela. Un debate ideológico hubiera sido mucho más provechoso que esa riesgosa decisión. Después de todo parece como si estuvieran lanzando el mismo mensaje de Uribe: “el que no está conmigo, está contra mí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5.&lt;/strong&gt; ¿Cuáles de los demás columnistas de El Tiempo serán capaces de abordar el tema después de esta “amenaza camuflada”? Hasta ahora, ninguno; hoy en El Espectador escriben &lt;a href="http://www.elespectador.com/columna166706-escarbando"&gt;María Teresa Herrán,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/rodolfo-arango/columna166707-victima-planetaria"&gt;Rodolfo Arango &lt;/a&gt;y ayer una muy lúcida reflexión de &lt;a href="http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/cecilia-orozco-tascon/columna166523-el-tiempo-se-desnuda"&gt;Cecilia Orozco&lt;/a&gt;, quien fuera defensora del lector del diario de los Santos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6.&lt;/strong&gt; En ese bellísimo libro que es &lt;strong&gt;El olvido que seremos&lt;/strong&gt;, Héctor Abad dice: &lt;em&gt;“(…) hay un único motivo por el que vale la pena conseguir algún dinero: para poder conservar y defender a toda costa la independencia mental, sin que nadie nos pueda someter a un chantaje laboral que nos impide ser lo que somos&lt;/em&gt;”. Conservar esa independencia mental es algo que cuesta, sobre todo en el ámbito periodístico. Y para lograrla hay que pasar por estos trámites. Por desgracia en Colombia no es la primera vez que sucede –Pascual Gaviria pasó hace poco por algo parecido con El Colombiano– y seguramente no será la última.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6467330637885246241?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6467330637885246241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6467330637885246241' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6467330637885246241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6467330637885246241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/10/el-caso-claudia-lopez.html' title='El caso Claudia López'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/StddGR9tSSI/AAAAAAAAA1I/owj7tOXZ-Ws/s72-c/IMAGEN-3977268-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-4533705316553020523</id><published>2009-10-09T12:07:00.007-05:00</published><updated>2009-10-09T14:00:03.788-05:00</updated><title type='text'>Un pañuelo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Ss-D4xiJLBI/AAAAAAAAA04/wMlZq9VGXnk/s1600-h/yuri+herrera.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 267px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390672290378230802" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Ss-D4xiJLBI/AAAAAAAAA04/wMlZq9VGXnk/s320/yuri+herrera.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Acompañé a un amigo a entrevistar al escritor mexicano Yuri Herrera. Hace algunos meses devoré su primera novela, &lt;strong&gt;Trabajos del reino&lt;/strong&gt;, una tarde de sábado con apenas un par de paradas para ir al baño. Yuri presentó el martes su segunda obra, &lt;strong&gt;Señales que precederán al fin del mundo&lt;/strong&gt;, que publica también con Periférica, una editorial de libritos muy bien cuidados, pequeños y bonitos. No alcancé a leerla porque la invitación fue casi sobre el tiempo, pero en todo caso nos fuimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yuri se está quedando en la nueva sede de la editorial, la quinta planta de un edificio de ladrillos, ni muy viejo ni muy moderno, como suelen ser muchas de las construcciones que hay en Madrid. Llegamos como a las cuatro y nos recibió una mujer joven, de ojos azules; al lado de la puerta estaba Herrera. Llevaba una camiseta blanca, jeans, zapatos cafés y unas gafas de marco grueso; con maneras amables y hablar pausado nos hizo pasar a una habitación que sólo tenía un sofá rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos más de una hora. La entrevista con lo que dijo la colgará en los próximos días mi amigo en &lt;a href="http://lasaladeinterrogatorios.blogspot.com/"&gt;La sala de interrogatorios&lt;/a&gt;, un blog por el que los invito a pasar. Preguntas formales aparte, Herrera me dejó la impresión de ser un tipo sencillo, cordial, que a pesar del éxito no se come el cuento del escritor vedette. Más que una entrevista fue una charla muy sabrosa en la que habló de su obra, de escribir y de los escritores de su generación, si es que tal cosa existe. Por desgracia, cuando andábamos de lo más contentos charlando nos interrumpieron para decirnos que debían irse a otra entrevista en radio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Ss-EbquwH0I/AAAAAAAAA1A/sMWxR7Y_sp0/s1600-h/elperroimagen.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 226px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390672889847488322" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Ss-EbquwH0I/AAAAAAAAA1A/sMWxR7Y_sp0/s320/elperroimagen.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Cuando le dije que era colombiano me contó que su novia es paisa y que él, sin dudarlo, se iría a vivir al país. Al salir nos regaló un par de ejemplares de &lt;strong&gt;El perro&lt;/strong&gt;, una revista que edita. Cuando íbamos en el metro le dije a mi amigo que conocía una de las que escribía porque era de la universidad y fue cuando él cayó en cuenta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―Ésa es su novia, güey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué pequeño es el mundo, caramba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-4533705316553020523?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/4533705316553020523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=4533705316553020523' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4533705316553020523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/4533705316553020523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/10/un-panuelo.html' title='Un pañuelo'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/Ss-D4xiJLBI/AAAAAAAAA04/wMlZq9VGXnk/s72-c/yuri+herrera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-6200825393222684189</id><published>2009-10-01T13:21:00.003-05:00</published><updated>2009-10-01T13:27:43.652-05:00</updated><title type='text'>Sobre la locura</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SsTzSLHgGSI/AAAAAAAAA0w/r33OJN3_13w/s1600-h/9788497936781.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 213px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5387698547789404450" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SsTzSLHgGSI/AAAAAAAAA0w/r33OJN3_13w/s320/9788497936781.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Auto de fe&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Elías Canetti&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De Bols!llo (Random House Mondadori)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Peter Kien, el protagonista de esta novela, hace parte de la larga lista de locos que pueblan la literatura. Pero no sólo él: todos los personajes de este libro desquiciado tienen, en mayor o menor grado, un tornillo zafado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kien es “el mayor sinólogo vivo de nuestro tiempo”; un tipo alto y desgarbado dueño de una enorme biblioteca en la que vive encerrado (&lt;em&gt;Todo ser humano necesita una patria, pero no tal como la entienden algunos patrioteros primitivos, ni tampoco una religión, incluso anticipo de una patria ultraterrena. (…) La mejor definición de patria es: biblioteca&lt;/em&gt;). Peter vive con un ama de llaves –Teresa– a la que considera burda e ignorante; sin embargo, su percepción comienza a cambiar cuando ve que trata a los libros con cariño y dedicación. Decide hacerla su esposa y allí empiezan los problemas. Teresa es una mujer ambiciosa y arribista que sólo busca apoderarse de una supuesta herencia que, en su fructífera imaginación, magnifica y hace enorme (&lt;em&gt;El dinero, para los analfabetos, es la prueba decisiva en todo orden de las cosas: la amistad, la bondad, la cultura, el pode o el amor&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando está convencida de que Kien no le dejará un testamento con los millones imaginarios, lo echa de la casa y entran en escena dos personajes igual de chiflados: el portero, un ex policía jubilado que se dedica a espiar a los vecinos del barrio por una mirilla instalada en una caseta –y también a golpear hasta dejar moribundos a los mendigos que se acercan–; y Fischerle, un enano jorobado que sueña con quitarle el campeonato mundial de ajedrez a Capablanca y que, luego de conocer a Kien en un antro de mala muerte, se dedica a estafarlo de todas las maneras posibles (&lt;em&gt;La locura, decía con gran énfasis y clavando en su mujer una mirada aguda y penetrante que la hacía sonrojar, la locura ataca a los que sólo piensan todo el tiempo en sí mismos. La demencia es el castigo del egoísmo&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Auto de fe es un desfile de personajes desquiciados que caminan por la delgada línea que separa la realidad de la ficción. La trama va enredándose, poco a poco, en capítulos que a veces se dejan leer con gracia y otros en los que el terreno se vuelve denso, pantanoso, y del cual resulta difícil salir. Compré este libro, básicamente, por razones prácticas: necesitaba algo grande y barato porque pronto regreso y no quiero que los libros me ocupen media maleta; y porque las dos bibliotecas que fui en Málaga eran más pobres que las de cualquier colegio público. La novela es una extraña experiencia llena de aforismos (&lt;em&gt;Un librero es un rey, pero un rey no es un librero&lt;/em&gt;) que, seguro, vale la pena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cosa más: me gustó la historia de Canetti que cuentan en el prólogo: “sus diarios se hallan celosamente custodiados en la biblioteca central de Zurich, en un búnker situado a quince metros de profundidad, donde se encuentra en la actualidad el “legado Canetti”, parte de lo cual no podrá ver la luz, por voluntad expresa del escritor, hasta el año 2024”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-6200825393222684189?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/6200825393222684189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=6200825393222684189' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6200825393222684189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/6200825393222684189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/10/sobre-la-locura.html' title='Sobre la locura'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SsTzSLHgGSI/AAAAAAAAA0w/r33OJN3_13w/s72-c/9788497936781.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3394522897153352897.post-1580597433150496614</id><published>2009-09-28T14:20:00.000-05:00</published><updated>2009-09-28T15:16:38.500-05:00</updated><title type='text'>Fragmento</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SsEYBzinPkI/AAAAAAAAA0o/zlw5Dtad-DI/s1600-h/caminos+a+Roma.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386613048606146114" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SsEYBzinPkI/AAAAAAAAA0o/zlw5Dtad-DI/s320/caminos+a+Roma.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; "Dejada la Arriflex en la seguridad de mi casa (escondida entre la ropa vieja de un closet, de suerte que se roben primero el televisor), sin un café, sin más retardos, nos vamos a Santa Anita. Corre el viejo carro por la vieja carretera de Envigado y va en el tramo de El Poblado, por donde bajaba el abuelo hecho una bala con el motor apagado para ahorrar gasolina, sin meter frenos por no gastarlos y sin las gafas porque se le olvidaron: a la buena voluntad de la fuerza de gravedad. Ya pasamos El Poblado y pasamos la finca Oviedo y la Gruta de la Virgen y El Carmelo, y vamos a Otraparte, lo del maestro González, que en paz descanse... Pero no te quiero repetir, Bruja, el camino que de sobra conocés porque tantas veces te lo he contado. Quiero llegar. Ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrieron la portada y tomamos el sendero de cascajo. ¡Santa Anita! El nombre se queda atrás en una losa de mármol cuarteada, con una fecha cuarteada, rajada para la eternidad. ¡Santa Anita! Sin el abuelo... Pero están la abuela y Elenita esperándome en el comedor delantero. Y la Virgen de la Merced en su Nicho, los geranios, las azaleas, las vetustas paredes que ya no alcanzo a distinguir porque me las anega el llanto. "Abuela, fue una equivocación haberme ido, pero vuelvo para quedarme". Los ojos empañados en lágrimas que no puedo contener, corro hacia ella a abrazarla, a besarla. No tiene caso decir más. Por mi soberana voluntad voy a perpetuar el instante, a detener el tiempo, a quedarme así a su lado cuanto quiera, abrazándola, besándola, apoyando mi cabeza sobre su corazón humilde de paloma para acabar, sin que corra el día, sin que siga el libro, sin que caiga la tarde, en el sosiego adorado de la dicha, con un final feliz". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Fernando Vallejo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Los caminos a Roma&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3394522897153352897-1580597433150496614?l=matamoscasdos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/feeds/1580597433150496614/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3394522897153352897&amp;postID=1580597433150496614' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1580597433150496614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3394522897153352897/posts/default/1580597433150496614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://matamoscasdos.blogspot.com/2009/09/fragmento.html' title='Fragmento'/><author><name>Martín Franco</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07809335276156275950</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-IdbXYSlMVR8/TeWn5L9nS-I/AAAAAAAABAI/WXbr5j5NWFY/s220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4ThMue6xnpM/SsEYBzinPkI/AAAAAAAAA0o/zlw5Dtad-DI/s72-c/caminos+a+Roma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
